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El nacimiento de un hijo es una experiencia que no se puede contar.

¿O sí?

Es tan sencillo como relatar emociones, describir lo bonitas que son las cosas pero a veces uno se queda corto o no llega ni de lejos, porque bien claro está que las sensaciones son algo que sólo uno conoce, se puede entender que los demás tienen las mismas o parecidas pero salvo que venga Punset y me lo diga, ninguna es idéntica.

Nació mi hijo Carlos, el segundo, y se me cayeron las lágrimas al ver cómo se deslizaba de su madre al aire, sujeto tan sólo por un hilo que llaman cordón, lloró él, lloré yo. La madre es cien veces más fuerte que yo y soportó las embestidas, los cortes, la presión, el hilo y todo lo que viniera.

Yo me quedaba embobado con la lluvia que caía en Albacete, se veía al otro lado de los cristales, mientras mi pequeño Carlos lloraba en brazos de una enfermera, o médico, o matrona o lo que quiera que fueran aquellas señoras.

Ya estoy en casa y lo único que siento es que se me hincha el pecho de gusto, supongo que eso lo sentirá todo el mundo de vez en cuando.

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La Vuelta

4 May 08 Autor: miguel En: DANDO CAÑA

Decidir el día y el motivo no es sencillo porque no depende, o dependía, de mí.

No hubo señales en el cielo, no hubo muestras de ningún tipo.

Tan solo un par de detalles, simples, como me suele caracterizar.

El primero: los del seguro ya han pagado su parte, en el sentido económico de la palabra, en ningún otro, porque deberían pagar con sangre de vergüenza. Pero no tengo narices, o quizás estoy tan cansado que no me apetece luchar contra algo que no merece la pena. (No entro en detalles, quien los quiera que me llame).

El segundo detalle: dentro de nada, quizás mientras publico estas palabras, nacerá mi segundo hijo. Es curioso que lo denomine detalle. Y me pregunto si sentirá vergüenza de mí, se sentirá orgulloso de su padre o si ni siquiera se planteará estas cosas sino que se limitará a vivir su vida lo mejor que pueda.

Escribí cientos de palabras bien cosidas para sacudir la conciencia de dos malos comerciales y un par de directivos (perdón, los directivos carecen de ella) de un par de aseguradoras que nos trataron como productos, como servicio, y jamás como personas cuando mi familia y yo más hundidos nos encontrábamos.

A pesar de una terrible carta anónima de disculpa y de que el dinero está ingresado, las palabras de su día revolotean por mi mente de vez en cuando, a modo de pesadillas. “¿Me pueden pasar el parte de defunción del país en cuestión? Es que no sabemos si está muerto o no su familiar”. Tal y como suena, tal y como suena. Pero pensé en Nacho y me dije que él perdonaría, no olvidaría, eso lo sé seguro, pero perdonaría. Y yo me digo que no sé qué hacer, porque nadie me ha otorgado el calificativo de vengador de la noche.

Sé que no soy un tipo valiente. Me he comportado con cojones y he llorado de miedo en situaciones idénticas, así que no me puedo definir, no puedo sacar una media aritmética de valentía. Pero sí puedo decir una cosa, el mismo empuje, énfasis y valor que acumulo para determinados asuntos, desaparece o ni se asoma en otros momentos cruciales.

Por ejemplo, en mi vida laboral. Siempre he cedido ante los antojos de los jefes, por si no llego a fin de mes, por si no encuentro otra cosa, por si el siguiente trabajo es peor, más duro o el jefe es aún más cacique.

Lo he asumido casi todo, aunque debo reconocer que tampoco ha sido tan duro. Pero nunca he dicho una palabra más alta que otra, y cuando se me ha escapado la he entonado ante algún peón más iluso que yo. En las peleas de peones ganan siempre los reyes.

Decidí que hoy era el día.

Por varios motivos, pero por otro más, echaba de menos escribir, verme ahí, escuchar los comentarios, rozar la verdad, borrar de mi ordenador descalificativos, tacos y escupitajos que de vez en vez me atrevo a escribir aunque no a publicar.

¿Qué podría pasar si escribo contra alguien cercano, un político, un empresario, un compañero de trabajo, un amigo?

Según la talla del político, no pasaría nada, no hacen ni caso, o me llamarían por teléfono para llamarme al orden. El empresario, dependiendo de quién fuera y de mis descalificativos (y el tono de mi verdad), podrían incluso partirme las piernas, estas cosas pasan aún, aunque no queramos verlas. ¿Tanto apego le tengo a mis piernas?

En el caso de un jefe o un compañero de trabajo, qué podría perder, el saludo a la hora del café o que me echaran. ¿Tan buenas son mis condiciones laborales, tanto me importa la amistad de quien no es mi amigo?

¿Y si son mis amigos? Si de verdad lo son, nunca escribiría nada malo sobre ellos, sino que los llamaría para decírselo a la cara.

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DESPEDIDA

24 Oct 07 Autor: miguel En: Mentiras o Inventos

Sí, ha dejado de tener sentido por un par de razones.
A pesar del ánimo de unos cuantos de vosotros y del claro complemento a mi ego, dejo de escribir esta página personal.
¿Razones? Por un lado la falta de tiempo, por otro lado el cansancio o la ausencia de temas en mi enorme cabezota.
Pero la razón fundamental ha sido y es la autocensura.
Es un mal hábito que tengo en mi vida diaria y aquí ha provocado que deje de tener sentido.
La autocensura me impide hablar de determinadas cosas que considero importantes, como sacudir latigazos a quien se lo merece. Eran tantos que pensé que no terminaría nunca, pero me censuré...
...y ahora el látigo coge polvo.
Un beso a todos, siempre nos quedarán los almuerzos.
(Salvo que pase algo grave, en serio, no volveré a escribir aquí)

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¿No habéis visto aún Die Hard 4.0?
Rápido, rápido, no perdais tiempo.
La vi anoche, por supuesto directamente de emule, ese gran amigo de quienes no tenemos tiempo de ir al cine, con sus risitas y sus comentarios, y el sonido de la cremallera de la cazadora al final de la película para ocultar la cámara.
Pero no quería hablar de las bondades de las copias sino de la crítica antiestadounidense implícita en una película totalmente americanista, con banderas, séptimo de caballería, trompetas al final, persecuciones, puñetazos, armas mil, etc.
Me río de Michael Moore y sus documentales, estas películas son las que demuestran de verdad la vida, las características, y la crítica que llevan dentro.
Pero lo mismo es que soy un exagerado.
El caso es que va Maklein y se lía a tortas, literalmente con tó quisque. Pero lo mejor es cuando le dice a uno, "me lo puedes contar o tehinflo a ostias".Y al que se lo dice es el fantástico director de Clerks (otra crítica al sistema estadounidense desde dentro, sin que se den cuenta).
La Jungla de Cristal.
Reivindico el poder de lo sencillo.
Y hacer filosofía con las cosas más simples.
Estoy deseando que saquen ya la última de Indiana Jones

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Bajo el título de La Rebelión del Artista, el consolidado festival de música y arte TEMPO, que se celebra cada otoño en Albacete, presenta este año un programa repleto de atractivos.

TEMPO transcurrirá los días 18 y 19 de octubre de 2007, pero dará inicio mucho antes con conciertos de presentación en varias localidades de la provincia. El Festival plantea un programa de dos días en los que se aúnan voces graves de enorme peso literario con las creaciones de artistas plásticos, las nuevas tecnologías y la música. Todo ello reforzado por una atrevida propuesta editorial con relevancia en el ámbito de la literatura, la poesía y el arte.

El día 18 de octubre dará comienzo en el Paraninfo Universitario con la conferencia de Mario Campaña, titulada La rebelión del mal. Baudelaire y el linaje de los malditos. El escritor y poeta ecuatoriano es especialista en Baudelaire, biógrafo de Quevedo y traductor de poetas franceses como Mallarmé.

Ese mismo día 18, a las 12 horas, el traductor, poeta y polifacético artista, Luis Martínez de Merlo hablará de El rebelde a su pesar. Espacios para la marginación: la libertad y el silencio, para luego dar paso al espectáculo músico-literario de Hernán Talavera, O fins d'automme.

La sesión de la tarde de TEMPO recibirá la exposición del Colectivo Anguila en el Museo Municipal de Albacete. Estos fotógrafos ofrecerán una muestra de la colección que a lo largo de 9 años han recogido en conciertos, festivales o locales de ensayo. Rostros conocidos, y no tanto, del mundo de la música se dejan llevar por los objetivos de estos artistas que traen a Albacete la exposición sólo mostrada anteriormente en Zaragoza.

Alaska, Bjork, Ariel Rot, Smashing Pumpkings o Jeff Mills son algunos de los artistas retratados por el Colectivo Anguila. Un trabajo recopilatorio que sin duda será del agrado de los amantes tanto del arte musical como el fotográfico. La exposición disfrutará del perfecto complemento del set de Dj Nacheit y del vino de la tierra de Castilla Pago de Luna.

La sesión de noche tiene como plato fuerte los conciertos de Facto Delafé y las Flores Azules y Mendetz. El primero presentarán su nuevo disco en la Sala Divino de Albacete a partir de las 22.30 horas. El grupo catalán, tras darse a conocer masivamente en la película de Bigas Luna, Yo soy la Juani, deleitará al público con su nuevo trabajo. Y Mendetz, un grupo de jóvenes en la onda de Franz Ferdinand que no dudan en reorientar los temas de Chimo Bayo o sacar el máximo partido a los tradicionales Casiotones.

El viernes 19, por la mañana, se ofrecerá la conferencia de Juan Bravo sobre El spleen de los días, y la del filósofo Antonio Escohotado bajo el título Los paraísos artificiales. La clausura llegará de la mano de Julio de la Rosa y su espectáculo de poesía musicada Tanto rojo bajo los párpados.

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El camino a casa casi siempre es el mismo porque leí en algún suplemento dominical, el la sección de salud, que modificar los itinerarios habituales es bueno para los esquemas mentales.
Pero como casi siempre voy medio dormido, lo suelo olvidar.
Esta mañana, en uno de los muchos escaparates de cafeterías madrugadoras he encontrado una cabeza apoyada sobre un codo de alguien que debió sufrir lo suyo para despertarse porque sopotaba la cara más triste que he visto en mucho tiempo. Y os aseguro que he visto muchas caras tristes últimamente.
Le he devuelto una sonrisa pero la gente triste no ve más allá de sus lágrimas, lo aseguro, así que sólo ha visto una sombra pasar cerca, al otro lado de la cristalera, arropada por un café solo que se le estaba enfriando.
¿Qué es la tristeza?
Algo que te impide moverte.
¿Cuáles son los motivos de la tristeza?
Podríamos hacer un blog específico al respecto pero sólo nos conduciría a más tristeza y no es ésa mi intención.
¿Qué se puede hacer para combatir la tristeza? A pesar de ser complicado, y sin querer frivolizar diré que mi primer movimiento es la sonrisa, así de sencillo. A partir de ahí la comprensión, la escucha, los brazos abiertos para recoger y abrazar y una buena dosis de paciencia porque no es sencillo.
Pero lo que más me fastidia es contemplar a diario la enorme cantidad de gente triste que existe, algunos motivos son razonables, otros lo son menos, unos motivos son enormes, insalvables, otros son solemnes tonterías.
Pero quien los sufre y siente supone que son los problemas más grandes del mundo.
Hay quien dice que hay que dejar a la gente con su tristeza, "déjalo, ya se le pasará". Y no es que me molesten las caras largas, allá cada cual con sus arrugas. Lo que me molesta es que las personas no se vean capaces de aprovechar y disfrutar de las cosas buenas de la vida, que alguna hay.
¿Que es complicado? Lo sé, y qué.
No me molestan las caras largas, y cuanto más largas, mayor será mi sonrisa, por si sirve de algo. Aunque sólo sea para que en ese breve intervalo piensen en lo tonto que soy y no en su propia tristeza.

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Un día como cualquier otro,aquel navegante decidió que la única solución pasaba por encender la antorcha y mirar cómo ardían los tablones mohosos en que se habían convertido sus flamantes naves.

Y sonrió de felicidad, de locura y de nostalgia.

Alguien por detrás, quizás su primero, le susurró con malicia que había otras manera de huir, muchas más de escapar, y que el destino de uno no debe nunca ponerse por encima del destino de muchos.

Las lágrimas se secaron mezcladas con el sudor.

Su segundo escupió en la arena y chilló a uno de los marineros que jugaba con los abalorios de una indígena, demasiado sonriente como para no atraer a los problemas.

El navegante escupió con más fuerza que su segundo y le dijo al subordinado que mejor sería adecuar las chozas, “aquellas nubes no pueden traer nada bueno”.

“No estamos en Cáceres, señor, aquí las nubes pueden traer agua o cualquier otra cosa”.

“Cierto es”, respondió atajando cualquier intento de conversación, “pero no menos cierto que a partir de ahora conoceremos de memoria nubes y vientos, mareas, amaneceres y fiebres”.

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YA TENEMOS EL LÍO OTRA VEZ EN ALBACETE
OTOÑO CALIENTE
NO HAY NADA COMO AMENAZAR A LA GENTE PARA QUE SE ORGANICEN:
www.festivaltempo.com

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