jeroglíficos
Nuevos sabores, texturas, aromas. Viejos recuerdos. Igual. Nada y todo es contracorriente. Arenas movedizas inmovilizadoras y amenazantes. Campo minado de ellas, saltos y gotas de sudor que hablan, brillantes, despejadas al sendero que abraza la gravedad y el silencio al tiempo. Recogimiento sobrecogedor en instantáneas desagrupadas, vivencias barajadas al sentido y fusta al asomo altivo del querer. Cojera y vista cansada, oblicua al callejón sin entrada, cripta de sensaciones encriptadas, jeroglíficos humeantes, señales de humo, vacío y nada. Dime, yo escucho, late mi corazón, para mi alma.
