Categoría: Pensamientos
13 Mayo 2008
Hace unos días miraba una película de Woody Allen en la que el personaje se decía: Al fin tengo un bloqueo de escritor. Y me hizo pensar mucho en los blogs. Como dijo Rosa Beltrán, para evitar estos bloqueos, uno debe escribir a diario, soltarlo todo. Recordar que no todo lo que se escribe tendrá que ser una obra artística, pero con esto del Mapa Poético, de andar revisando a los más de 600 autores, de andar cazando su pensamiento vía los blogs, vía las publicaciones on line, revisar antologías, revistas, compendios, artículos, pasar por cada uno de los pleitos viscerales en la red, acerca de los poetas y los no poetas, a que se sientan enojados con los comentarios, a la salida de Alí Calderón o de Jair Cortés del proyecto Las elecciones afectivas, pues uno tiene que bloquearse definitivamente y gritar:
Carajo, cuanta vanidad existente en los autores.
Me quedo con la vanidad de las pequeñas. Esas chicas que hacen de sus blogs un sitio ideal para armonizarse la pupila, y donde dejan huella de toda su vanidad y la disfrutan, carajo uno tendría que agradecerles el tirarse al medio, el vertirse enteras sobre los portales, miras sus pieles, que carajo importan las letras, si pueden decir (si podemos leer): "Lo conocí ya al final de la reunión, ya no estabas, comprobé que todo era inútil y frágil, que no importaba en que puerta o cama terminara la noche y me fui con él" publicado en http://dianucleo.blogspot.com/ o continuar leyendo en ese mismo portal y encontrarse con: "Yo no soy este cuerpo, estos pezones contraídos por el frío", saturado de imágenes excitantes... Qué importa luego la literatura... como diría algún cuate: Coger o ir a un recital de poesía... por cual me decidiré...
Uno puede seguir recorriendo el portal de algunas escritoras, que muy a los Nin, en sus diarios, ellas en sus bitácoras atraen al lector más por la pupila que por la creación artística, esa búsqueda de ojos y manos: Él me leía desde siempre, y le encantaba mi trabajo, por favor, uno puede tolerar cualquier verso si al final voy a poder lamerete el coño. O que me corrijan.
Puede uno continuar divagando y encontrarse con: "despues de tí esta la soledad, esos días que mi feminidad me atrapa soy tan suceptible que me arrastra en segundos hacia ella, y es ahí donde mis letras se vuelven plegaria", seguir avanzando entre las cálidas fotos de manos, piernas, labios, lengua, y leer:
Aun recuerdo cuando tus dedos impacientes jugaban con mis pechos,
provocando un estallido de humedad,
en ese lugar calido y ardiente de mi intimidad.
publicado en http://erotismoalamexicana.wordpress.com/
o pasarse a alguno de los links que tienen como este:
http://ladydark.wordpress.com/ que señala En este juego no hay reglas ni limites, se vale todo desde tus fantasías junto con las mías. ¿Jugamos?
cosas como: Si me dejas, hoy quiero recorrerte con mis labios y mi lengua, saboreando cada uno de tus rincones, aventurándome a llegar al límite.
De ahi puede uno brincar hacia: Llegó el día señalado para cenar juntas en un restaurante. Cuando Gisela vio aparecer a Dana con su traje negro escotado, quedó tan deslumbrada por su belleza que la imaginó ver desnuda y envuelta en una amplísima tela de gasa negra.
en el link http://cogidasdelamano.blogspot.com/
Y es así como en cuestiones lúdicas seguimos avanzando y recreandonos las imágenes que ya no las letras.
Todo es posible en esta matemática virtual, hasta sacar uno que otro verso interesante, o historia de pasiones que puede llegarnos a desangrar. Eso es bienvenido. Pero para aquellos o aquellas que se quieren dedicar a la letra en sí misma, no es necesario mostrar como demostrar que se tiene la capacidad creativa para el desarrollo de las ideas. Para ejemplo de lo que comento ahi van estos versitos:
Déjame comerte un poco
que desaparezca la luz, el sonido
y esa ventana que mira a la calle
y aparezca mi lengua envolviéndolo todo
deja que brote de mis labios
la humedad de estas palabras
tomados de http://transmisionirregular.blogspot.com
Tanto los creadores como las creadoras que hacen uso de su sexualidad para atraer el ojo lector, habría que preguntarse si esa es la propuesta, o solamente es el gancho, para luego entregar una obra más compremetida.
En fin, lectores somos y en el camino andamos.
servido por Adán
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13 Mayo 2008
Uno se la pasa mirando y mirando el ordenador. No queda mucho tiempo para no saturarse de imágenes. Nada como poder escapar hacia el vacío que te deja un día soleado en una playa. Mirar la duna y su inmensidad de silencio atorado. Silencio y ventisca, silencio y oleajes. ¿Dónde encontrar al fin el silencio?
El caso es que tuve la oportunidad de presentarme en un acto sobre la obra visual de Dionisio Cañas, mucha expectativa, y vamos adelante. Devolví la mirada sobre las amistades. Esas que se entierran en el fango, porque no eran reales como uno se las había permitido. Eso, y caminar descalzo por paredes, soportando los mocos irreales de lo que es una pasión en el olvido, no tiene miramientos ni de donde jalar para otros mundos igual de irreales en los que uno puede andarse perdiendo. He ahí la poesía virtual, la poesía digital, esa que aparece únicamente en las imágenes de los sueños y fantasías que uno se va creando acerca de las personas que conoce.
Alguna mujer de tatuajes en el vientre se ha echo viento, se ha quedado diluída dentro del correo escrito hacia alguna otra mujer que me retiró el saludo, y a quien sólo le queda el insulto hacia el rostro de este quien les escribe. Cuando truenas con una truenas con todas.
Lo había dicho tantas veces, no se puede confiar en nadie. Y qué de todas esas noches de proyectos, de editoriales por venir, de libros colectivos que formar. De todas esas ideas de envejezcamos juntos, se van por la coladera de los días.
Uno no tiene que ser el mejor ni morirse en el intento, en esta crueldad que apenas alcanzamos a dibujarnos en el rostro: Cuiden a sus niños, los monstruos han salido del ropero.
Vamos a cazar aves pardas que cuelguen de alguna bugambilia. Ahí nos iremos enredando sobre la piel de nuevas quimeras que puedan arrancarnos la leche agria y nunca retenida de nuestras pasiones.
Un poco de sudor, un poco de calma, un poco de sudor, y el grito altisonante de: Te vino el saco, el grito soez a la distancia de: Soy una mujer cruel y me causa lástima este poeta de media taza que se puso a llorar sobre mis brazos.
Esas ex-parejas que tantas veces nos rindieron la cicuta y cuyos mocos nos hicieron regresar tantas veces. Que lindo es presentirse involuntario y lleno de maldad, pero cuando sale el coco en la noche, y el corazón se hace pequeño en el desamor, todos juntos nos rezamos un rosario y tomados de la mano, cantamos el Loa Aleluya.
No tiene nombre el hecho de andar hablando mal de las ex-parejas, pero con todo, hay que tomar las cosas de quien viene. Puede ser difícil aceptar, que las horas pasadas juntas tan solo signifiquen en el día un: no puedo hablar ahora, no creo poder verte, no tenía ganas de hablarte. Las tareas son siempre inmerecidas. Anoche platicaba con alguien que me decía: Ahora entiendo Adán, eso de: la soledad enloquece a las mujeres. Y que una mujer lo diga ya es ganancia.
Es que soy infiel a ultranza, me encanta el brincoteo, o como dice alguna más: mi amor por el falo, es irredimible.
La realidad siempre es mas decadente que las letras. No todo lo que se escribe se ha vivido, como dice el poeta desde el fonde de su abandono: Cómo me dan pena las abandonadas...
Habrá que percibirse racional para pensar en esas exparejas y darle su lugar en la vida. Claro que es posible reflejar el odio o el desprecio hacia alguien, pero si viviste con él, algún capricho al menos, que triste es luego andarse desgastando en decir: lo dejé porque lloriqueaba, es que realmente no me satisfizo mucho, no era suficiente bueno en la cama, quería mangonearme, carajo valdría mejor callar y no quedarte como un necio.
Uno por supuesto pensaría, como tantas veces he pensado cuando las escucho: Carajo, si bien que te encantaba cogértelo, si bien que le bajabas lana, ahora la muy cruel, la muy dura, todos tenemos nuestro rato de mocos, o acaso ¿no anduvimos alguna vez de rodillas suplicando que no nos dejen? ¿No lloramos alguna vez porque alguien no era nuestro del todo? Solo uno conoce sus verdades:
Verdad: Siempre me ha movido el sexo.
Verdad: No puedo tener amigas, siempre acabo con ganas de cogérmelas, o me las acabo cogiendo, y con las que no cojo, pues no eran mis amigas.
Verdad: Hasta llorar el te amo tanto, es parte de la misma simple mentira para poder hacer que el otro ceda, y decirse, no que me dejabas pendejo (a).
La poderosa lucha por el control. La realidad es una, no se arriesga nunca, que el otro sea el que arriesgue, que el otro sea quien ceda. Hay que ser un verdadero amo de la actuación para que las cosas te valgan tanto puras madres. Buuu, buuu, si te amo en serio, y lo único que quieres es un nuevo revolcón.
Esto en cuanto a ex parejas. No seamos tan falsos. O, seamos falsos y que cada quien se rasque solo.
En esta vida, regocijarse de hice llorar a este, aquel lloró por mi, ese tipo quería meterme mano pero yo nunca cedí, no vienen al caso. Es vanagloriarse de sus propios escupitazos hacia arriba, de ahí que los tradicionalistas digan siempre: Como te ves, me ví, como me ves te verás. Que puedan decir: La ruleta siempre gira y gira, estarse prevenidos.
Alguna vez una mujer se citó en el café conmigo para hablarme de sus sentimientos, de sentirse doblegada de nuevo por la maldita soledad. No hubo más remedio de decirle, disfrútala carajo, y si no puedes acéptala y cede ante cualquier falo endurecido que te quiera acariciar el karma.
Uno tiene que rendirse ante si mismo en el espejo. He hecho esto, he hecho aquello, y la búsqueda no para ni termina.
Uno tiene que abrirse en canal para poder mirar la podredumbre del cigarro en los pulmones, la pudrición del hígado, y el corazón endurecido por esa carcoma pasional que no tiene sentido ni privilegio.
Acá estoy necio a rendirme ante la multitud de parias. Estoy pensando en aquellos rostros risueños que tanto compartieron a mi lado, cada proyecto literario que juntos fueron creciendo, y en que acabó, ¿acaso los desprecio? No, solamente digo: Que se arruinen solos. Que cada quien continúe en su propia lucha y sin rencores. Nos juntaremos algún día para beber alcoholes, fumar algo de hierba y darnos coletazos de escorpión en las columnas.
Uno puede decir hasta el cansancio, carajo si siempre les brindé el apoyo, ha dónde han ido las reuniones de los viernes. Pero los viernes quedaron sepultadas en esta hoguera de las vanidades, en el hecho de pensarse superiores a mi sorna, en el hecho de plantarme indigno de su letra y su palabra.
Ahí voy de nuevo, cadavérico y enlunecido por tantos parajes interpuestos. La última llamada por teléfono, el último disgusto, y ese último correo, para acabar mirándonos en una ex estación de ferrocarriles y ser presa del insulto disfrazado.
Que cada quien se acomode sobre sus propios errores, y patalee entre su lodazal simiente. No habremos de sepultarnos en la prensa, ni en permitirnos abordar lo indefendible. Al menos me quedan los actos, esa defensa a ultranza del trabajo, la defensa del grupo al que creí pertenecer, y el oído y el abrazo siempre presto para cuando hubo tristezas.
Ahora, quien recogerá mis pedazos en esta simulación de la amistad a todas vistas inexistente. Los días queman como quema el sol en esta ciudad situada en el sureste. Los días queman entre los dedos por cada aspecto en que uno se funde en el recuerdo.
No dejarán las lágrimas ni este gimoteo, por acariciarte las tetas. Esa lúgubre sensación de saberse irreconocible a eso que llaman amor y no son más que ganas de utilizar la carne en beneficio.
Así es como queda definido ese borde. Ese borde incierto de nombrarte, hija de Dárdano. Ahí quedan las voces y el atraco. Pensar en no dirigirse de nuevo la palabra. Tanto semen en la boca y ahora señalar, no tengo tiempo para más pláticas. El aburrimiento, ya te he conocido, y no hay más horca que pueda darme tu brazo.
Como siempre presentirse simplemente el Eterno indio que se queja.
servido por Adán
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28 Abril 2008
Hoy tuve la oportunidad de mirar al presidente nacional del "pan" (un partido de esos que hay en México), y casi me atraganto con el desayuno. El tipo es de un marcado vomitable estilo. Un estilo hecho en la zona de maquillaje y estereotipos. Este debe ser un orador, así debe ser el líder. Hay que mirarse el liderazgo representado en esta forma, los lentes, el saco, la forma de hablar, esa lentitud salinista tan pero tan reformada por el vaquero de Guanajuato, ese que fue igual presidente de México y que todos tratamos de olvidar.
El caso es que el presidentito del partidito dijo no poder sentarse a negociar con el EPR, ese grupo social que lucha por sus ideales.
Cada quien en su trinchera, dicen, pero Marcos, no aquel del que todos estábamos orgullosos, sino ese que tiene su fábrica de muñequitos con pasamontañas, ahí en las selvas de Chiapas, sí ese de las piernas más lindas de todo el sureste. Cuanta sangre derramada, y sus cinco minutos de gloria al estilo de Súper Marcos. El zapatista contra el Cibernético, rezan los carteles. Y es que la publicidad, la mercadotecnia han hecho lo que quieren con la izquierda, y eso está bien; carajo el ingenio se agradece siempre para los publicistas.
La culpa no es de la estaca, dice Chico Ché, y el extinto poeta siempre ha tenido la razón, sino que nos lo diga su propia muerte y sus ojos sempiternamente rojos, cuánto nos ha dejado el poeta.
Así nos hemos ido sacudiendo la tristeza, de mirar a los niños de la calle, y ya los trabajadores legislan nuevamente pa ver cómo le hacen pa permitir trabajar a los niños menores de doce. Si tan lindos que se ven vendiendo chicles.
Ahí me la pasaba mirando las mantas en reforma, y el concurso de porras estaba de al tiro. No son las marchas señores las que harán mejorar al país. No son los plebicitos ni las multitudes en el zócalo, es la verdad entre los dientes.
Todos esos que se oponen al otro, esos son los que tienen pulgas en el cuello. El pobre germancito, ese el del partidido azul, que puso al niño felipillo en el poder. La culpa no es del Peje, sino de toda la parafernalia que siempre trae consigo.
Está bien. Las luchas de las multitudes sirven para que las fotos sigan saliendo, y se nutran los periódicos. El maldito y triste Teatro de la Democracia de México.
Sigo con el plan: Has patria, mata a un diputado. De diputados están llenas las medallas. De diputados está lleno el erario. De diputados está llena la panza de la table dancers. Ay mamachita, diría Resortes.
Y esto porque uno no puede generar conciencia en un mundo de asaltos visuales como el que tenemos. Son solo tres cosas las que deben ser prioridad para el país:
1. Educación laica, gratuita y de calidad para todos los mexicanos.
2. Libertad de cultos, y reconocimiento de la cultura de cada uno de los pueblos existentes. Apertura cultural.
3. Inversión en la ciencia y la tecnología, para el desarrollo de México.
Mas gente que piense y genere ideas y trabajo, y menos bolsones que hacen carrera en algún partidito de esos que tienen secuestrado el erario.
¿Qué sería de México si se redujeran a 32 los diputados, y a 32 los senadores? Uno por estado.
Por lo pronto, con tanta chamba, tendrían que trabajar en chinga, sólo así desquitarían lo que ganan.
Y con toda la lana que nos ahorraríamos, seguro bajaríamos la Deuda Externa.
servido por Adán
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28 Abril 2008
Hablemos sobre lo que hemos aprendido. A no llorar y no levantar la voz. A no señalar a nadie con el dedo. A leer entre líneas. A permitir que pase la señora en el elevador. A no levantar al crío cuando llora. A no probarnos la ropa interior cuando la compramos.
Debiéramos seguir nuestros impulsos encima de nuestras reglas sociales. Deberíamos cantar con todos los pulmones mientras viajamos en el metro.
Deberíamos pintar el suelo que pisamos, y marcar nuestra huella en esos lugares donde nos dimos el primer beso.
Deberíamos aprender a levantar la voz ante los necios.
Este pantalón vaquero no me queda igual que la falda de pana.
Esta blusa no se ve bien si me pongo el sostén rojo.
Esta mueca en el espejo no tiene nada que decir luego de mis ojos.
Ahi van mis ojos tristes.
Ahi va la irritación de mis días de amor cuando tú te colgabas de la viga.
Heme acá sosteníendote los pies y tú muy cursi con el pelo sobre el rostro.
Acá estás colgado y yo me como una rebanada de sandía. Qué risa la de la sandía y sus dientecitos negros. Qué risa la de la sandía y tú quedándote estático,
A dónde van tus reconocimientos en ese camino de aire.
A dónde has ido ahora, en qué pared te guardas, maldito insecto rencoroso.
Estoy perdiendo la imagen que tenías cuando apenas caminabas a mis brazos. Estoy perdiéndome del rostro que tenías cuando me decías: Te amo.
Estoy mirando tus monedas de mercurio en cada pardo colibrí que siempre me cantabas.
A dónde vas gato gris...
El hecho está en que uno va muriendo cada día un poco. Y el niño me pregunta: ¿qué será de mi si tú y mamá se mueren? ¿Con quién me voy a quedar si se despedazan? ¿Qué es la muerte sino un poco de talco en la nariz y vámonos todos a la fiesta?
Hay que reconocerse salvajes antes que potros con bridas y con espuelas.
Hay que reconocerse saludables a la polución y nadar juntitos dentro del tinaco.
Hoy que me cumplo conmigo no puedo sostener tu mano. Has quedado vacía. Vacía de palabras y ya no reconocerte en la línea. No reconocer tus amígdalas desarraigadas, mi querida fiera.
Siempre las circunvoluciones nos entrampan el ardor encomiable. Se nos cuelgan de la noche y no hay omóplatos que puedan resistirse, o ser ceniza sobre la mesa, mientras nos llega el canto de los pervertidos.
Ahí queda uno levantando la mano, llevando la batuta, levantando la sarna o la manta que siempre se le impone al cadalso.
Heme acá junto a ti, mirando tu cuerpo flotar, flotar minúsculo en el aire. Eso somos apenas. Este saco de avena, este cuadro de células para la instalación que quise regalarte.
No vendrán más odios a morderme el sueño. Estoy parado junto a tu fosilizado siempre que dictas con los puños rotos. Estoy acá, tengo la mira en el vientre, tu vientre que tantas noches se canso de recibir la semilla de mi diablo.
Voy a moverte un poco, oscilar, oscilar y medir el tiempo. Eres un reloj de carne.
Qué hermoso es verte colgar junto a mi desnudo cuerpo de hambre.
servido por Adán
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22 Abril 2008
Desperté en el cuartito rojo con unos deseos terribles de matar o matarme, sin embargo salí ileso. La cordura ha dejado que el roto sueño de esperar sobre uno mismo se diluya. Y es que hay ocasiones cuando la violencia entra de puntitas en las orejas y uno no puede sacudir más que los puños. ¿Me he quedado solo? ¿Quién no puede tolerar la misma soledad de los sepulcros? ¿Quién no puede medirse el féretro cuando va de compras? ¿Quién no quiere la rata del espejo entre sus piernas?
Me han hablado de novelas, de chantajes, del puritito drama en que uno siempre va empeñado. Eso soy. Este ditirámbico silabario en que me deposito. No queda otra cosa que no sea la palabra. He leído tu labio, he leído tu diario y no hay mayor sorpresa, he leído tu terca voluntad de aferrarte a ese humo, de estar en otros brazos descansando hacia el amor, pero las mordidas que me debes son tan solo puritito desenfreno.
Supe siempre que el tigre que me habita no logra fácilmente ser domésticado bajo las piernas de nadie. Lo dije en el café, los novelones tienen un momento y un final. Y salva sea la parte en que aún no puedo descubrir esa oscuridad dentro del túnel.
Qué hay de mi carácter. Aquella diosa de ámbar que se dejó salir por el costado. Aquella boca de agua con sus espinas, dobladitas sus espinas, bebiendo café con su delgadez de siempre, mirando mirar cada silencio atorado en la garganta. Aquella princesa de luz, que se aleja, se acerca, se aleja. Esas cejas de terrible lasitud que siempre habitarán la mente con todo el daño que causa su belleza. Y esta pantera blanca que nunca ha podido relamerse el lomo bajo de mis pies, sobre mi cabeza, así, encirculados y girando, girando van los ojos, la lengua gira y gira en el dolor de despreciarse. Qué ha sido de las calles de adoquines, cuando el frío se nos colaba por los pasamontañas, esas montañas verdes que tantas veces construimos. No, yo no te he amado. No, yo no se amar, y cada una tuvo su porción de realidad sobre el intelecto. Acá nos vamos como los murciélagos a pasar la noche dentro de la cueva, cuidándonos el semen para una nueva temporada de calores.
Y es que hoy que despierto y todo es el grito de: No sirves para nada Adán Echeverría, sólo te gusta perder el tiempo habiendo tantas cosas por hacer, no sirves para nada Adán Echeverría, ni tus cojones son suficientes para tomar el arco y ensartarte la flecha en el pescuezo. Y así abundaron los golpes, los empujones hacia la calle, romperse los dientes, los labios, tirar las cosas hacia el infinito, y sacar de la vida todo aquello de a disgusto. Alguna vez lo escribí a los diecisiete: No necesito el amor de nadie, quiero sentirme solo. Y no han podido largarse de mi vida en el tiempo necesario para no sacarme los colmillos.
Es una prisión la necesaria. Es un sanatorio lo que exijo, o alguna noche cabra que pueda venir a brindarme el odio necesario para salir y asesinar a alguien, al primero que te mire, al que te golpeé con el hombro al pasar, al que quiera levantar la voz cuando te habla. Habría que salir de día y dispararle a todo el que vaya pasando, cacería señores, cacería, que la vida no logra alcanzarnos para sobarnos la cabeza y decirnos: Cálmate Adán, calma, soooo, que la zanahoria se te cae de los belfos, y ni un terrón de azúcar espera tu indescencia.
Hay que rematarlo, que me atraviesen el culo los violadores, que me saquen los ojos, como tantas veces lo habia deseado esa mujer de labios finísimos.

En qué me he convertido, en el abusador de siempre, en el irresponsable, en el tipo amargado que todo lo odia y con nada puede estar contento. En el eterno indio que se queja, en el perverso hombre ave que siempre me habita, y es que todo esto es un teatro de fantasmas, en el que uno puede regodearse la pupila con el fingimiento. De ser un niño genio que traspasa las comunidades escolares, en ser un niño sabio que siempre tiene una respuesta dentro de las discusiones, en un niño eterno que nunca se deja amedrentar por las imposiciones. Viva la anarquía de mis párpados, el sudor del miedo, el terrible espacio en que puedo descansarme. Ya lo habíamos planeado, morir a los 40 años, y eso que es parte del deseo, siempre será mejor para un crío en desarrollo, que no tiene la culpa de tener un padre tan lleno de odios, altibajos y duermevelas inquisidoras.
Porque un tipo del ambiente a que pertenezco no ha nacido para encontrar educación, moral, rutina, mucho menos felicidad arcaica.
servido por Adán
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21 Abril 2008
Como diría la Judas: "De borrachos estoy hasta la madre", pero que culpa nos tenemos nosotros los alcohólicos de deambular por el mundo, siempre sobre la ruta de la cordura inhóspita. Diré como Armando Pacheco, soy un borracho y a mucha honra, manque me saquen planas en el periódico.
El caso es que todo salió a pedir de boca, hasta las pláticas trasnochadas. Uno tiene que decir las cosas claras, y el caso es que la Santaolaya es una mujer increíble. Lo que uno no tolera es que anden ahi los cuentagotas, colgándose de las ganas de una mujer escritora que siempre anda de luchona y dale que dale con la palabra diaria.
Pero bueno mi Sanctis Olaya, te agradezco el tequilita y el empujón hacia la cama. Uno se tiene que ir a dormir cuando es necesario.
Pero la noche no pudo aquietarnos con sus redes. Hemos comprendido de una vez y por todas que las palabras siempre llevarán el acento positivo de las intenciones.
No hay más que pedirse dentro de la noche, no hay más que vincularse. La amistad que se prolonga y el dedo en la llaga, siempre dispuesto a lastimar. Habrá un poema inconcluso siempre del otro lado, siempre del otro lado.
Se agradece enormemente la voz de Angélica, Iván, Andrés, Adriana, Alejandro, Víctor, Ángel, pero sobre todo, la voz inquieta y siempre ditirámbica de la Judith Santopietro. Esa otra forma de recorrer el Distrito. Salud desde ahora, y desde nuestros mutuos pasados.
Como le dije a Santa Olaya: Son las pasiones, las pasiones que siempre se nos antojan revolución.
servido por Adán
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9 Abril 2008
Gente dice que en la vida se van cerrando ciclos. Así de cortos. Por qué no cerrar elipsis, o ser puritita línea paralela hacia el infinito.
Hoy que me reconozco harto ya de intentar detener el embate hacia la crítica al trabajo de la secretaría (aun cambie de nombre como no deja de hacerlo), uno tiene que saber hacerse a un lado, y dejar que la crítica golpeé recio sobre el muro burocrático, aunque el sistema de corrupción sean gigantesco y nunca vaya a ceder.
Ya se han puesto las palabras sobre la mesa:
- Hay dos formas, o me pagan la liquidación y todos ganamos, ya que no voy a renunciar, o veremos de a como nos toca. Y no es personal, pero tendré que mandarlos a la chingada.
Y es que la evaluación es muy simple, en cinco meses de trabajo la jefatura de Conservación de Ecosistemas, antes Uso y Manejo de Recursos Naturales a que estoy adscrito está para el perro. La incompetencia es enorme, el personal de apoyo al secretario de desarrollo urbano y medio ambiente de Yucatán, está dedicado a ver qué cosa se le ocurre al secretario respirar o imaginar para rendirse a sus pies y ofrecérselo, el servilismo en su máxima expresión, y los programas sobre los recursos naturales, y la conservación, y la población que usa los recursos, ahí en el abandono.
No es posible a alguien de mi formación quedarse sentado mirando el ordenador sin nada más que hacer durante el día.
Uno acostumbrado al trabajo de campo, a llevar opciones, a brindar asesoría, siempre dispuesto a acompañar a los ciudadanos para el desarrollo de proyectos, ahora me tengo que quedar en la oficina y decir, nos iba mejor antes. Es increíble.
Lo triste del caso es que quiero aún creer que no es culpa del sr. secretario de desarrollo urbano, no, quizá el Dr. Batllori no esté ni enterado del mediocre trabajo a nivel de jefaturas, o de la paranoia a nivel de direcciones. El caso es que los trabajadores, a partir de las coordinaciones para abajo, siguen padeciendo salarios miserables, abuso en la retención de sus viáticos por más de cinco meses, y ni oportunidad de que las cosas vayan a cambiar.
Así que, se cierran los ciclos, que es lo mismo que decir, estoy harto de tolerar a jefes incapace
s, ineptos, mediocres que han entrado al gobierno de Yucatán únicamente a engordarse los bolsillos (como si uno no lo supiera), y con el cinismo de decir, "es tu percepción, yo claro que estoy trabajando".
Qué lástima que el gobierno de Ivonne Ortega que llegó, al menos para el personal de esta secretaría, con la esperanza de mejorar en calidad de trabajo, en calidad de programas, en oportunidades de superación, uno tenga que ir a pedir su liquidación porque simplemente el jefe del departamento al que está adscrito es un mediocre sin intenciones de querer trabajar acerca de ningún programa debido a que presume su amistad con el secretario de desarrollo urbano y medio ambiente de Yucatán, que el director esté enterado y que diga que no puede hacer nada, que tiene las manos atadas. Uno tiene que pedir su liquidación para no imaginarse dentro de este aparato burocrático tan desgastante que lo va sumiendo a uno en la corrupción. Y corrupción es sentarse siete horas al día a mirar videos en el ordenador, cobrarse un sueldo sin desquitarlo;
muy a lo diputados. Y yo, que crítico la holgazanería de los diputados no puedo ser parte de esto. Yo como servidor público me debo al pueblo, de los impuestos se genera mi sueldo, lo menos que debo hacer es brindar un servicio. Si mi trabajo es de coordinador de proyectos, debo hacer eso, coordinar proyectos, y lo he hecho, y hasta el día de hoy lo hago. Pero no se puede coordinar un proyecto cuando todo está impregnado por la mediocridad del jefe del departamento. Al cual se le ha dicho en infinidad de ocasiones como debe realizarse tal o cual cosa, así se ha realizado es susceptible de mejorarse, y que el jefe haga todo lo posible por que los proyectos, los programas se vuelvan algo insulso, sin sentido, sin valor, mediocre y despreciable y todo por una simple razón: No le importa trabajar, es un flojo, y si las cosas las hacen los demás mucho mejor.
Acaba de terminar el programa de aves acuáticas migratorias de interés cinegético, en el cual se desarrolló la Temporada de Cacería de Patos y Cercetas 2007-2008 de una manera absolutamente mediocre, debido únicamente a la falta de interés en todas las instancias, jefatura, dirección y secretario. Resultando en un aprovechamiento de aves (su cacería pues) con una muy baja supervisión en campo, con una matanza de aves de las especies de patos y gallaretas cercano a un número de alrededor de 35000 aves cuando se contaba con una autorización de 22500. Se consintió la caza de especies que no estaban en la autorización, ya que se supo de ejemplares cazados de patos no autorizados pero no se presentó denuncia. Y sobre todo, adeudando al personal de campo 4 meses de salidas de campo en viáticos. Además de que no hubo acercamiento con los sindicatos de guías de patos (comuneros que habitan en las poblaciones de los humedales de Yucatán) ni de parte del jefe del departamento, ni del director. No hay interés. La única ocasión que asistieron a los puertos de sisal fue cuando el secretario lo hizo también. Junto al gallo se juntan siempre las gallinitas.
Así se encuentra el Corral de tortugas de sisal. Acá pretenden sembrar las nidadas. Un corral lleno de hierba.
El programa de tortugas marinas que debió comenzar en abril aún no cuenta con ningún campamento instalado en alguna de las tres playas que el gobierno de Yucatán tiene bajo su administración. Luego de 20 años ininterrumpidos de trabajar con las tortugas marinas, la ineptitud del responsable del departamento de Conservación de Ecosistemas, antes Uso y Manejo de Recursos Naturales ha hecho que al día de hoy aún no se tengan las autorizaciones, que no se hayan hecho recorridos nocturnos en busca de hembras anidantes, que aún no se cuenta con los corrales para la incubación de las nidadas. Que el Comité para la Conservación de las Tortugas Marinas de Yucatán (COCTOMY) sea una burla, lo que quedó demostrado en las sendas reuniones que se hicieron donde no se ofreció nada, no se abordó ningún tema, no se discutión nada. Reuniones intrascendentes a tal grado que del mismo comité se excluyeron a los dos únicos grupos sociales que tenían representación, la Red Infantil Ecológica de Yucatán, y la Fundación Chik'ak 'nab, sin siquiera invitarlos a la reunión para avisarles de su destitución. Y este es el gobierno que piensa trabajar del lado de los grupos sociales.
Cuánto más se puede esperar. La gobernadora Ivonne Ortega dijo que para marzo se haría la última evaluación. Bien la evaluación se ha hecho, la jefatura de Conservación de Ecosistemas de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del gobierno de Yucatán, está bajo el cargo de un mediocre, inepto, quien no presenta interés alguno por la conservación pero sí para la demagogia.
En fin, de seguir esto así, la temporada 2008 de tortugas marinas será un fiasco. Es por eso que es mejor dejar el barco, no se puede luchar dentro de un aparato burocrático, donde se cuestiona las opiniones del personal, donde se impide la libre expresión, donde se prohibe que el personal hable con el secretario de su dependencia, donde se lesiona la economía del personal de campo, donde no se muestra interés alguno por la conservación, empezando desde el excesivo número de hojas para el trámite interno de obtener un oficio de comisión. Donde se firman recibos de viáticos que serán pagados cinco meses después, y en ocasiones ni se pagan, pero no se devuelven los recibos firmados.
Nota: Se obvian casi todos los nombres de las personas debido a que, a los mediocres ni mencionarlos, ellos saben que los recuerdo.
servido por Adán
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2 Abril 2008
La raza blanca la raza negra la raza roja la raza amarilla
yo sólo conozco la raza violeta y la raza verde y la raza de tu lengua que descifra el agua y el fuego
Enrique Molina
Qué nos quiere contar el mundo ahora sobre las juventudes. Qué queremos mirar cuando nos detenemos ante el espejo, si la misma imagen se acerca, nos toma de los hombros, cruza su brazo sobre nuestro cuello, se sale, da vuelta a nuestro alrededor, nos arregla el fleco, nos ajusta bien los jeans, checa los dibujos correctos en la piel, esos emocionantes y lúdicos tatuajes a que jugamos con nuestro ser, nuestra lengua. Qué es eso que queremos gritar cuando salimos por las calles. En que materia nos hemos convertido, material publicitaria, material inaudita para alguna estadística, para un reportaje de Pablo en Ventana 22. ¿Eso es todo? Eso es todo. Así ha surgido de nuevo la sangre hacia nuestro cerebro.
No sé si soy demasiado viejo a mis 33 años, o si mi poemario sobre el suicidio es tan obsoleto. Si mis depresiones tan dulces, tan tiernitas, tan violentas depresiones no me dejan de arañar los ojos. Pero lo que está pasando es increíblemente insulso. Uno llega a pensar: no puede ser, qué se necesita en México para que los jóvenes sean personas de intenciones más altas que su propia estructura que los antecede.
Me resistí mucho a desarrollar este texto, no quería tocar el tema de los Emos, de los Elfos claro, es tan andrógino y rica la bisexualidad. Pero de los Emos, vaya, lo que tiene uno que ver. Y no quiero sentir que estoy atacando alguna forma de manifestarse, como no me he decidido nunca a atacar a los darketos, o a los punketos, o a los *etos que sean, la cuestión es, léanse… dark-etos, punk-etos, o los mismo emos (emotional hardcore). No importa la música que escuchen, ni la moda que quieran seguir, ni su mentalidad a favor del suicidio, la bisexualidad, etc, todo eso que los medios anda tranzando por ahí. Lo triste del caso es que sean jóvenes perdiendo su tiempo en megamarchas o enfrentamientos con: otros jóvenes. Pero no Mamen. En vez de gastarse el espíritu en rollos de Anti emos, pónganse el cincho apretado y sean Anti pendejos cuando se miren consigo mismo y de frente.
Ya lo decía por ahí algún ensayo, que esta genración a la Kurt Cobain no tiene ni pies ni cabeza debido a que ya no se puede creer en nadie. Repito que lo triste del caso no son los flequitos, ni los ojos, a mi la neta las chicas emo, se me hacen muy ricas, es una moda que me late mirar. Adoro las niñas de tenis o con botas industriales. No voy sobre la moda, ni sobre sus gustos, ni su capacidad de organizarse, sino por su pobre presencia hacia cuestiones de importancia para ellos mismos. Ojalá estuvieran peleando del lado de los APO, ojalá estuvieran en la trinchera exigiendo mejores clases, menos becas y mejores sueldos pa los padres, mejor pago a los campesinos, menor sueldo a los imbéciles diputados.
De por sí odio las marchas, y no por el tránsito, deberían mirarse desde la esquina pasar gritando: Emos, emos, emos… carajo, como si gritaran Goya Goya Goya, o voto x voto. No se detienen a pensar en lo triste que es escuchar a un pendejo líder político decir: mi gente no irá al mitín, la gente de López Obrador no irá a la toma de, cualquier cosa. Escuchen, lean lo que digo: dicen Mi Gente, Mi Masa, ¿eso son tan sólo?
Cuando miré de frente a Marcos, luego de dos hora de traslado con los ojos vendados, lo ví leyendo mis papeles. - Sociólogo eh, Facultad de Filosofía, algunos ensayos y libros publicados, ahora dime ¿qué carajos haces acá en la selva? Tu lucha está ahí en la ciudad, en el frente de batalla para impedir que haya menos mediocres en el mundo, para intentar que más gente se de cuenta de las cosas, has tu guerrilla ahí entre los tuyos, no vengas a esconderte entre la selva, acá no nos sirves.
- Y lo dices tú, que te escondes en el pasamontañas- pensé indignado. Ya en la universidad me di cuenta que tenía razón. Los veo a ustedes, emos, darketos, diversos en sí, marchando hacia el hemiciclo a Juárez, hacia Los Pinos, hacia el Ángel, y es la misma pinche historia. Marchar y marchar, diría la mamá elefanta del Libro de la Selva (versión Disney). ¿Por esta gente habría que hacer una revolución?, ¿voy a tirarle bala a un presidente corrupto por un cabrón que se dice a si mismo: Anti emo?, ¿por un cabrón que dice: déjenos estar tristes, por unos cabrones que dicen: Eso no es cultura, eso no es cultura? No mis amados, la verdad es que prefiero luchar por los iguanos, o por las cucarachas, hacer experimentos con humanos que no se valoran y arrancarles las tripas, devorármelos. Uno tiene que decir: tenía razón la Mataviejitas, tenía razón Caro Quintero... para qué preocuparse por la gente, si son eso nada más: Gente, sin personalidad. Me encantaría mirar las juventudes, educándose a sí mismas, luchando contra la miseria, exigiendo realidades a los gobernantes. Impidiendo las votaciones debido a que son un circo, un acto más del Teatro de la Democracia que se vive en México.
Qué hacer con esta juventud. ¿En serio ya nos derrotó el sistema? En el documental de ventana 22 gritaba un Anti emo: Eso no es cultura, eso no es cultura, y parodiando a Poncio Pilatos: ¿Qué es la cultura? Seguramente no lo que señala el CONACULTA, en serio que no.
-Es mi afán de ser diferente, y por eso nos odian, porque somos distintos…. Y luego, para qué el plural, es una idiotez; cuál diferencia si todos andan iguales. Si hablamos de que todos se vestirán exactamente iguales, completamente idénticos, ahhh, por ahí ya hay algo. La masificación como una forma de expresarse, pero señores, cuando algo será nuestro completamente, original, nacido de nuestros adentros. El rock no es lo nuestro, y lo dice alguien que ama el metal. No es lo nuestro y en serio, a los cabrones de AC DC seguramente les vale madre lo que yo piense de ellos. Y estoy más seguro que no han leído alguno de mis libros y que no lo harán.
La palabra es lo único que nos queda, pero esa que va más allá de: ¡Chinguen a su madreee! Esa palabra que uno tiene dentro y que debe buscar, debe hacer salir, esa voz que debe uno encontrar para tener conciencia de lo que se es. Me encantan las manifestaciones de toda índole, no estoy de acuerdo en enfrentamientos entre grupos sociales ni sectarios, ni mucho menos. La lucha que más respeto es en contra de los gobiernos. Mucho más sobre gobiernos como el nuestro, que no libera las drogas, que empobrece a muchos, enriquece a pocos. Este gobierno que no le importa la educación de las juventudes, que no les interesa si son emos, chemos, memos, ni mucho menos. Los metaleros saben de eso, lo han sentido ya en su carne, y sobreviven. Considero que deben comportarse como el hermano mayor, y dejar al mundo expresarse como les venga en gana. El golpe no es entre nosotros, sino contra mantener a tanto pinche diputado inservible para el desarrollo del país. Repito mi sentencia: ¡Has patria, mata a un diputado!
Me quedo con la frase de Pedro Infante: Yo soy quien soy, y no me parezco a naiden...

servido por Adán
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