Lombriz lombriz lombriz ... Adán Echeverría
Nos hemos enterrado los ojos en el bosque
Nos hemos decidido andar en andrajos
Nada nos deja la negación de los primeros versos
No hay madeja ni unicornio empedernido donde asentarnos la cabeza
Vamos arrastrados por el carro de la ciencia
En esta sinrazón de los sentidos todo látex
Hoy las clonaciones no despiertan amistades
Enfriamientos y tsunamis besándonos el polvo
Ven a morir conmigo lanza lanza pantera blanca
Ven a morir a veces en el sueño de la contradanza
Ven a comer los ojos de aquellos telescopios incipientes
Ven a mojar de orines todos los continentes
Nos hemos arredrado sombra
Nos hemos viciosos dado
Rompimos equilibrio en el estante de cordura
Ya no nos quema el ajo de esta somnolencia
Pasarán los motores todos en frontera de espinas
Levántame los muros levántame las piernas
Quiero mirar tus dientes caerse de mercurio
Todas las lámparas todas las toallas sanitarias
en el residuo cósmico de ya no acariciarte
Vámonos sonriendo hasta cruzar caminos
El polvo de la máquina que parió nuestro futuro
Yo no estuve ahí Yo les he escupido
Aquella noche en el agua me cercené la honra
Tiré mi catalejo y disolví la cruz resplandeciente
Hay unos niños cansados que nunca olvidaron mi nombre
Hay unos pequeños saurios desangrando
Acá estás en este recorrer la mina
en este descubrir el verso sembrado de horizontes
Acá estás diturna impráctica equinoccia lamiendo camas
No creas me he perdido en este lodo
Caen edificios Personas flotan en el aire
todas las ventanas plomo todas las muertes
Un cielo de aeroplanos y blanca luz de los genomas
Ya no hay flores limpias ni colores transparentes
Acá estoy Me habito Me has visto impaciente
royendo las maderas del pensamiento urgido
No a los cristianomitas ni a los islamos de occidente
Que tiran las conciencias como parásitos pedantes
No hay más
Tú y yo en el árbol tranquilo del oleaje
Tú y yo en el camino absurdo de no pagar rituales
Somos condescendientes a esta polución silbante
El lodo la caricia y la lombriz simiente
El lodo el alma viva y la solución de siempre
Sólo el disparo queda el aullido y la sonrisa equidistante
Ya no hay habitaciones donde cuadrar el cuerpo
El lodo el lodo y la lombriz silente
Ven a morir conmigo en esta catacumba
Ven sube las piernas hasta eclipsar el grito
Vente poderosa Dame tu negra carne
Blanca carne de caricias Negra carne de velas
Blanca carne de contravoces que te han reconocido
Ven súbete a la cima de mis evoluciones
Ven súbete en la noche de mi círculo finito
Ven ya no hay campos marginales ni fronteras de silencios
Ya sólo somos dos
después del genocidio


E. Prieto dijo
Nos enterraron los ojos en pantallas lumínicas sin sentido,
Nos dieron de comer los restos como el mejor regalo,
Y nosotros, agradecidos por poseer algo,
seguimos viviendo sin darnos cuenta que
el viscoso negro, el verde celulosa y el amarillo macizo,
no nos aportaran más vida,
sólo un vacío se llenará sin llenarse del todo.
Seguimos siendo tan animales como antes.
Y así, el espejo me responde con una imagen,
la del mono, un mono de circo que se olvidó de su condición racional.
9 Agosto 2007 | 02:13 AM