Deshacerse no lo es todo ... Adán Echeverría
En encrucijadas la mente es la extranjera y el control del alma una utopía
Hay días en que deshacerse no lo es todo
hace falta elevarse con el viento
o diluirse con las lágrimas.
El ángel se siente avergonzado,
mi debilidad es copiloto y estoy dormido.
Quiero conocer el tiempo elástico,
probar la luz del infinito, codiciar la ausencia de mentiras.
Cantar los rezos de los pervertidos
preguntar:
¿dónde quedó la verdad si el corazón ha muerto?
Al final de esta comedia que me cuelga de los huevos
desataré la sonrisa e inquietaré a la muerte.

