Una de limones
¿Por qué nos agriamos la vida?
Somos como salamandras debajo de la hojarasca
la espuma de la tristeza se nos pega en las pestañas
y no podemos levantarmos dentro de las cenizas
y no podemos más que sentirnos verdes y enamorados
Porque nos agriamos la vida
y hablamos de rompeolas cuando nos rompen el labio
y aquellas pálidad niñas que se arrastran en los antros
o trepan sobre las barras a robarse los limones
para algún nuevo tequila
Vamos a rociarnos los sudores
a esparcir las garrapatas
que la noche nos ha abierto una herida en la mañana

ya sangra el sol
ya silencia la garganta
habremos de compartir nuevamente el limonario
habremos de pensarnos quietos de las manos de las cejas
como si no doliera verte desnudita al alba
como si los condones fueran solo el rompimiento de las piedras matutinas
no hay razón ni hay homenajes entre las piernas ardientes
ella
la diosa de ámbar en que nos palidecemos
ahí ha quedado
a gatas se va por las aceras
y en la garganta del medio día
todos nos hincamos el diente
Que no nos quede ni el ajo
ya dentro de los limones
Que no nos quede ni la paloma gris
ni siquiera el calendario en que nos reencontramos el rostro
por esa muñeca calva
y los tatuajes de esquirlas
Hay unos limones agrios en cada luna de tus senos
en cada ombligo
en cada pelvis nos hemos desangrado
el colmillo ya se ha hartado de girarte el clítoris
Dame un limón ensangrentado
que cauterice la emoción de aquella lluvia

La Hija de Zeus dijo
Muy lindo. Me gusta más cuando escribes cosas como éstas.
Saludos!
24 Junio 2008 | 05:04 PM