Suspenso y para septiembre.

El que no se consuela es porque no quiere...
Brevísimas noticias: la editorial misteriosa, cuyo nombre no conoceréis hasta que tenga el sí o el no definitivos, ha chapado sus puertas hasta el uno de septiembre. No trabajan ni los becarios —así que podéis deducir que no se trata de una editorial muy grande—. Y yo me he quedado sin saber si mi libro —Politeísmos de Álvaro Naira, me repito para que se os quede en el subconsciente y para que aumente el ranking— saldrá en esta editorial en enero o febrero (o marzo, o abril) o si sucederán cosas muy extrañas que impedirán que tengáis mi novela en vuestras manos el año que viene. Hasta el uno de septiembre no desempolvarán el manuscrito, y yo he dejado de hacer envíos a otras porque ésta pinta francamente bien. Espero. Deseo.
(Si os preguntáis por qué escribo tan poco, es por el calor. Se me fusionan los dedos al teclado, el culo a la silla, el ordenador suda y pringa. O soy yo. Un día de estos voy a poner un par de cubiteras bajo la mesa para meter las patas. Detesto el verano.)
Así que sólo queda aguardar pacientemente y seguir retorciendo el tema hasta el agotamiento y la náusea. Tenemos un mes por delante, durante el cual muchos de vosotros os iréis de vacatas y no os pasaréis por aquí porque cocerse como un langostino bajo un sol cancerígeno y chapotear en el agua meada es mucho más entretenido que leerme. Para los pocos que consideréis que las vacaciones saben mejor en cualquier lugar que no sea el caldito mediterráneo y en cualquier época que no sea agosto, aquí seguimos. Desde el faro, siempre.
Álvaro Naira © 2007













eltioantonio dijo
Muy bien, a mi también me ha costado sentarme a escribir algo.
Un saludo Álvaro y estamos al pendiente.
2 Agosto 2007 | 12:35