Y ahora qué
Lo malo de separarse no es sólo la sensación de abandono, el desamparo, la soledad. Ni la sensación de que nunca podremos mirar de frente al pasado, porque nos quemará. Tampoco es sólo el vacío, el sentimiento de pérdida, la desilusión dibujada en la cara. Ni esa caja de recuerdos que me revuelve hasta la náusea.
Estos días pienso en otra dimensión de la separación, más ligada al futuro: Temo perder la ilusión, dejar de creer en los demás, perder la capacidad de amar con todas las letras. Temo estar de vuelta de las cosas, no poder abandonarme sin un ojo alerta, convertirme en un animalito inseguro y resentido.
Y los errores... También pienso en las posibilidades de repetir los mismos gestos, tropezar con las mismas piedras.
Lo peor de separarse no son los proyectos frustrados. Lo peor es el equipaje, ese lastre turbio que se va colocando sobre la espalda.

365-dias dijo
Hola amandi, ¿leiste mis "consejos" del anteriror post a este? ¿has aplicado alguno?
Duele leerte :( Cuidate mucho, si no lo haces tú, ¿quién lo va a hacer? :)
Cuidate, date un fuerte abrazo, cambia de ciclo y busca gente nueva hasta que encuentres alguien que te quiera y te llene por lo que eres y como eres. Eso sí, no tengas prisa.
Mucho ánimo! :*
22 Octubre 2006 | 01:08 AM