La noticia la daba esta mañana el diario Público:
"Un número todavía sin determinar de mujeres se reunirá el viernes en el Puerto de Valencia y embarcará en un velero de bandera holandesa, el Woman on Waves, para abortar en aguas internacionales.
Sus historias se sumarán a las de las más de 100.000 mujeres que interrumpen su embarazo cada año en España, pero con una particularidad: lo harán sin acogerse a supuesto alguno. Alegarán, simple y llanamente, su voluntad de poner fin a la gestación. 
La organización teme la actuación de los grupos antiabortistas Su decisión situará a estas mujeres al margen de la ley del aborto española, vigente desde 1985, que solo autoriza esta intervención con el permiso de un médico o de un psiquiatra, sin que baste el deseo expreso de la gestante.
La iniciativa fue presentada ayer por representantes de decenas de asociaciones feministas y por ACAI, el colectivo de clínicas de interrupción del embarazo. El objetivo es apoyar la reforma de la ley del aborto anunciada por el Gobierno y pedir que se establezca un plazo en el que la mujer que lo decida pueda acceder a esta intervención sin dar explicaciones y en la sanidad pública.
"Contra lo que afirma el PP, sí hay demanda social para cambiar esta ley, que está absolutamente obsoleta. Y lo vamos a demostrar con movilizaciones como esta", explicó Encina García Checa, portavoz de la Plataforma Feminista.
El barco llegará el jueves. Será recibido con un acto en el que participarán, entre otras, Chatall Gill'Ard, diputada holandesa del Parlamento Europeo, y la actriz Pilar Bardem bajo el lema "El aborto es un derecho, nunca un delito".
Todo, con cierta dosis de miedo por la posible asistencia de los "grupos anti-elección, mal llamados provida,
que, según nuestras noticias, ya se están organizando para asistir a esta convocatoria", según explicó Josep Lluis Carbonell, representante de ACAI y médico de una clínica valenciana.
También hay otros temores. "La Guardia Civil puede estar esperándonos cuando lleguemos a puerto, porque lo que estamos haciendo es legal, pero está al margen de la ley española", admitió Carbonell. "Depende de la opinión del juez de guardia que toque".
De momento, hay tres mujeres dispuestas a asumir los riesgos de servir de símbolo por estar "comprometidas con la causa". En ningún caso se superan las siete semanas de gestación, el plazo máximo marcado por la ley holandesa. Abortarán mediante la ingesta de pastillas, ya que el barco, de de 18 metros de eslora, no está preparado para intervenciones quirúrgicas.
Respecto a la ley española, no se detalló si las gestantes cumplen alguno de los supuestos -peligro para la salud de la madre, malformación del feto o violación-. Si no es así, se sumarán a las miles de mujeres obligadas a alegar el primer supuesto para acceder a un aborto legal en España, explicó Encina García. "Si abandonamos la hipocresía, la mayoría de los abortos está fuera de la ley".
Creo que hay poco más que decir sobre esto. Solamente aolaudir a la señora ministra de igualdad po la "Igualdad" que va a promover si sigue adelante con su reforma de la ley. Espero que esta iniciativa acabe en el más rotundo de los fracasos porque si no, mucho me temo que en breve se abrirá la veda del feto y habrá muchos médicos (qué deshonra para la profesión) que se estarán frotando las manos al pensar en el torrente de euros que caerá por sus clínicas cuando se pueda matar a un bebé simplemente porque a la madre le da la gana.
También debo felicitar a la señora Gill'Ard por su iniciativa y su apoyo a su colega española y por el ejemplo que da a Europa con su presencia. Es increíble que personas como ella estén en puestos de semejante responsabilidad, y aún más increíble que todos se escuden en la igualdad de géneros para justificar el mayor crimen que se puede cometer: matar a tu propio hijo.