Lestat XIX (Continuacion..)
—No viaja ningún Clarence Oddbody en el Queen Elizabeth, pero un misterioso inglés joven, de nombre Jason Hamilton, reservó la lujosa suite Reina Victoria apenas dos días antes de que el buque zarpara de Nueva York. Por el momento debemos suponer que se trata de nuestro hombre. Recibiremos más información antes de llegar a Grenada. Nuestros detectives ya se encuentran trabajando. "Para nosotros tenemos reservadas dos suites en la misma cubierta que el amigo misterioso. Nos embarcaremos mañana antes de las diecisiete, que es la hora de zarpar. "El primero de los vuelos que deberemos tomar parte de Nueva Orleáns dentro de tres horas. Por lo menos una de esas horas la necesitamos para conseguir los pasaportes. Nos los proporcionará un señor que me fue sumamente recomendado y ya nos está esperando. Aquí está la dirección. —Excelente. Yo tengo aquí suficiente dinero en efectivo. —Muy bien. Bueno, uno de nuestros investigadores se reunirá con nosotros en Grenada. Se trata de un hombre muy hábil, que durante años ha trabajado conmigo. Él reservó el tercer camarote, interno, en la cubierta cinco. Y se las va a ingeniar para entrar en el camarote modernas armas de fuego, como también el baúl que vamos a necesitar después. —Esas armas no son nada para un hombre que habite en mi viejo cuerpo. Pero después, por supuesto... —Exacto —dijo David—. Después de hacerse el cambio, me hará falta un arma para protegerme de este hermoso cuerpo joven que está aquí. —Me señaló con un gesto. —Siguiendo con el plan, luego de embarcarse con todas las de la ley, mi investigador saldrá subrepticiamente pero nos dejará las armas en el camarote. Nosotros cumpliremos con el procedimiento de rigor para embarcarnos, usando los nuevos documentos de identidad. Ah, y ya elegí nuestros nombres, no me quedó más remedio. Espero que no te moleste. Tú serás Sheridan Blackwood, un norteamericano. Yo, un cirujano inglés jubilado, Alexander Stoker. En estas pequeñas misiones, siempre lo mejor es pasar por médico. Ya vas a ver. —Me alegro de que no hayas elegido H.P. Lovecraft —dije, exagerando un suspiro de alivio—. ¿Tenemos que irnos ya? —Sí. Ya pedí el taxi. Antes de partir debemos comprar alguna ropa veraniega; si no, vamos a parecer ridículos. No hay un minuto que perder. Y ahora, si con esos fuertes brazos me ayudas con esta maleta, te quedaré eternamente agradecido. —Espléndido. Pero antes de partir quiero saber algo. —¿Qué? —¿Por qué me estás ayudando? —Pero si lo sabes, por el amor del cielo. —No, no lo sé. Me miró con aire severo un largo instante. —Porque te tengo cariño —respondió luego—. No me importa en qué cuerpo estés. En verdad te lo digo. Pero te confieso que ese atroz Hijo de puta, como tú le llamas, me aterra enormemente. "Es un necio y siempre provoca su propia ruina. Pero esta vez creo que tienes razón. No tiene tantas ganas de que lo apresen, si es que alguna vez las tuvo. Cuenta con que todo le va a salir bien y quizá pronto se canse del Queen Elizabeth. Por eso debemos actuar. Bueno, recoge ya la maleta. Yo casi me mato subiéndola por la escalera. Le obedecí.
Pero, ¿si James ya había saltado del barco? ¿Y si ya se lo había destruido esa misma mañana, tras haberme mirado Marius con tal desprecio? —Después seguiremos viaje a Río —anunció David, que ya se dirigía hacia el portón—. Llegaremos justo para el carnaval. Será una linda vacación para los dos. —¡Me muero si tengo que vivir tanto! —exclamé, mientras me ponía delante de él para bajar la escalera—. Lo que pasa contigo es que te has acostumbrado a ser humano porque lo eres desde hace tanto tiempo. —Ya estaba habituado cuando tenía dos años de edad —fue su comentario. —No te creo. Hace siglos que vengo observando a los seres humanos de dos años y te digo que son infelices, David. Corren por todas partes, se caen, viven gritando. ¡Odian ser humanos! A esa altura ya saben que se trata de una especie de juego sucio que les han hecho. Se rió para sus adentros pero no me contestó. Tampoco quería mirarme. Cuando, llegamos a la calle ya nos estaba esperando el taxi.






Anyrka dijo
OH! mira, me leiste la mente!!! jaja Y publicaste la continuacion.
Es curioso que a veces estemos conectados simultaneamente.
Pucha, lo malo esk ahora no puedo leerlo, pk me voy yendo, pero que rico k lo publicaste, pk asi en la noche yo creo lo vere =)
MUAK!
18 Julio 2007 | 05:35