Patty y Yo VII
Ahora las cosas han cambiado… ya no puedo seguir siendo sólo un personaje de mi propia historia… debo relatar esto con mis propias palabras… dejar de ser un actor, para convertirme en el narrador de este inesperado final…
Dios! Es acaso esto lo que quieres para tu eterno hijo? Patty puede entender y aceptar tus designios, pero qué hay de mi? Es posible premiarme y castigarme a la vez? La verdad, este es el Requiem de mi historia… pero no el final de mi venganza…
Luego de recibir el anónimo con la orden de buscar a "Eudoxia" mi mente se llenó de dudas sobre la identidad de esta persona… por qué era tan importante? Acaso sabía algo sobre Noctem? Tenía alguna información válida para encontrarlo?. La carta no hacía alusión a ninguna cosa…no sabía por donde empezar a buscar, ni siquiera sabía si ella era Vampiro. La duda crecía tan rápido como la desesperanza.
Apenas quise salir a buscarla, un mensaje dentro de mi cabeza me lo impidió. Era Patty, que necesitaba mi ayuda, pues había salido a buscar a la humano… Lemour me miró con duda. Yo, simplemente dejé la carta sobre la mesa y la miré a los ojos:
- esto puede esperar –le dije a quien me miraba tan fijamente –ahora mi hermana me necesita…
el lugar en el que se encontraba era realmente impresionante… una casa viva… algo que nunca antes había visto. Fuera de la casa me esperaban otros vástagos, que me informaron que Patricia ya no se encontraba allí.
- y Andres tampoco –dijo el Tremere que me puso al tanto de la situación. En mi cara se vio reflejada la rabia…
- cómo se va en un momento asi?? Acaso no sabe que sus malditas historias de amor pueden esperar? – Lemour me tomó el brazo e intentó calmarme.
- Padre, yo me quedaré a esperar a Patricia… tú entra. – besé su frente y le dije que no esperara a que saliéramos, que huyera de los rayos del sol si estos antecedían nuestra llegada… me dirigí hacia la entrada… abrí la puerta.
A los ojos de algún mortal, la casa se veía tan normal como cualquier otro edificio, pero yo podía sentir la vida y la magia correr por cada pared sumida en esa terrible oscuridad. Estaba maravillado por el calor vivo emanado por la casa, por el sonido de su interior, por los colores vistos sólo con ojos de Malkavian, con ojos infestados de locura. No, no voy a salirme del tema, dejándome llevar por mi eterna demencia y mi reciente depresión… seguiré con esta triste historia…
Mientras avanzábamos por los pasillos de la impresionante casa, unas manos salieron de sus paredes y se acercaron a nosotros. El tremere sólo resolvió a una cosa: ocultarse tras otro vástago que quedó muy malherido. Nada fuera de lo común para mí que, guiado por la locura y humor característicos del clan, saludé a los innumerables brazos con una sonrisa en el rostro. Pero pronto mis manos no fueron suficientes para los miembros de la casa que se extendían, intentando llegar a mi cuerpo. El chico tremere no lo aguantó más e hizo valer su último recurso: con una descarga eléctrica dejó sin movimiento a las molestas manos y nos dio la oportunidad de seguir adelante. La batalla se libraba en los pulmones de la casa… un enorme y hermoso salón de baile.
De la misión simplemente sabía que estaba relacionada a Jesabel. Yo quería verla antes de que comenzara a combatir con mi hermana… yo quería hacerle preguntas, yo… bueno, eso ya no importa…
Como dije antes, de la misión no sabía nada, sólo intuía que Patty quería volver a medir fuerzas con quien tal vez me había salvado la vida unas semanas atrás. Cuando llegué al amplio salón me encontré con un espectáculo que no esperaba…
Era una gran batalla bajo los dos enormes pulmones de la casa, que se contraían y dilataban al ritmo de las peleas y el río de sangre dejado por la cantidad de vampiros presentes. Pude reconocer a algunos de los vástagos de mi grupo... uno de ellos estaba muerto. Al centro de todo se encontraba Jesabel, que me dirigió una mirada, la cual contesté sin miedo. Quería acercarme a ella, pero otra sensación mucho más fuerte retuvo mis propósitos… lamiéndose la sangre de los dedos con una sensualidad femenina estaba Noctem… mirándome de pies a cabeza… yo me sorprendí, y de inmediato tomé mi espada.
- te esperaba,… -dijo a mi mente mientras sus ojos mostraban esa perversidad que retorcía los recuerdos más oscuros de mi alma… -vienes a recordar viejos tiempos?
- Ya basta, Noctem! –le grité –vine a matarte… - luego le dirigí una mirada iracunda a Jesabel- y esta vez nada ni nadie se interpondrá… moriré con tal de vengarme!!
En ese momento no me importó nada más. Con la espada en mano, corrí hacía él… logró esquivar mi golpe y usando su celeridad hablo a mi oído
- te extrañaba… quería verte otra vez para terminar esto… - dijo tomándome con fuerza hacia él. El hecho de sentirlo una vez más cerca de mí… el odio, el dolor, la humillación, la locura y el sentirme indefenso ante aquel bastardo hacían que mi cuerpo se estremeciera e intentara liberar a la bestia dentro de él. Por más que intentaba, el maldito frenesí no llegaba. De mis ojos caía sangre, producto de mi desesperación. Sentía cómo hablaba a mi oído, el sonido de sus palabras, el aire fuera de su cuerpo golpeándome las mejillas una y otra vez...
Esa noche hubieron muchas batallas… pero sentía a Jesabel mirando únicamente mi situación… rogándome con la mirada que le pidiera ayuda, que ella no dudaría en protegerme… pero yo no quería eso… no quería protección de nadie. Simplemente quería vengarme… tomé una vez más mi espada, pero me encontré con la hábil mano de mi enemigo apretando mi muñeca con fuerza y haciéndome soltar mi arma sin poder defenderme. Esto aumentó más mi desesperación y mi ira… luego sentí que su lengua… húmeda y asquerosa víbora… rodeaba mi cara, complaciendo su deseo y mi desesperación… estaba desesperado, ni siquiera noté la llegada de mi hermana, sino cuando ella y Jesabel comenzaron la batalla…
Estaba en problemas… ya no soportaba un segundo más el cuerpo de Noctem sobre el mío,… tenía que hacer algo… pero que? La desesperación me impedía pensar con la mente fría…
- ya… ya basta… -le decía con un hilo de voz a punto de perder la conciencia producto de la tensión…
Intenté dementarlo, pero tampoco pude… su fuerza se había incrementado a niveles que yo ignoraba… sólo me quedaba una cosa por hacer… usar la fuerza…
levantando la rodilla con fuerza, le pequé entre las piernas, haciéndolo chillar de dolor… luego tomé mi espada y me paré delante de él…
Mientras cortaba su cabeza, pasaron por mi mente los recuerdos… los de la chica del bar y de Anirka… una lágrima de alegría cayó junto con la cabeza de Noctem a mis pies… miré la espada en mis manos… al fin… todo había terminado…Esto es por ti mi querida Anirka.
Pero Dios no sólo me otorgó justicia, sino también un enorme dolor… al tiempo que acabé con Noctem, pude asistir visualmente al final de la batalla liberada por mi hermana… antes de que pudiese hablarle, ví el cuerpo de Jesabel cortado a la mitad… y una vez más el dolor se apoderó de mi locura… convirtiéndola en una horrible depresión… no tuve palabras para ese momento, y tampoco las tengo ahora… simplemente no me pude despedir de ella…







athenea dijo
WOW ME HAZ DEJADO CON LA BOCA ABIERTA , ¡¡QUE HISTORIA!!!! NO ESTOY MUY AL CORRIENTE PERO ME LA LEERE TODITA, TE LO PROMETO, QUE BELLEZA DE ESCRITO, (Y QUE MAGNIFICA ORTOGRAFIA MI VAMPIRO)
BESOTES EN EL CUELLO
4 Abril 2008 | 08:09 PM