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ESPACIO POR DEFINIR

Categoría: LITERATURA

25 Mayo 2006

PLATÓN: EL BANQUETE.PRÓLOGO.

Apolodoro es quien narra lo sucedido en el banquete, tiempo después de haberlo sabido a través de Aristodemo, participante en el banquete y amante de Sócrates en aquella época. Ésto sucede porque se encuentra con un amigo que pregunta si sabe algo de un banquete donde unos sabios hablaban sobre el Amor, empieza así Apolodoro a contárselo a hombres ricos y de negocios, no filósofos.
Aristodemo se encuentra con Sócrates, que iba a un banquete celebrado por Agatón tras su triunfo en el teatro, y lo invita.

Al llegar a casa de Agatón éste dice a Aristodemo que había intentado invitarlo pero que no lo había encontrado. El banquete casi habrá comenzado y Sócrates se niega a entrar, el anfitrión manda a unos sirvientes a buscarlo para que lo traigan aunque sea a la fuerza, pero Aristodemo dice que es mejor dejarlo ya que está meditando, así que Sócrates no entar hasta la mitad de la comida. De esta primera parte obtenemos una escueta caracterización da Sócrates: normalmente anda descalzo (cuando Aristodemo se encuentra con él se extraña de verlo calzado), tiene una gran capacidad de ensimismamiento y es modesto (cuando Agatón alaba su sabiduría, éste el responde que Agatón es mucho más sabio).
Terminada la comida Pausanias dice que no deberían excederse en la bebida porque todos habían bebido mucho la noche anterior y todavía se resentían de ello, todos asienten. Erixímaco propone una charla, le instan a que proponga un tema y se decanta por el tema del Amor en base a las quejas de Fedro, que decía que ningún poeta ni sofista había realizado hasta el momento un encomio al Amor, antiguo y muy grande (estas quejas carecen de fundamento pues son varios los autores que lo trataron en sus escritos: Safo, Hesíodo, Sófocles…).
Despiden a la flautista y establecen el orden de actuación; a partir de aquí cada uno desarrollará el tema adoptando distintas perspectivas del amor según los tipos que diferenciaban los griegos:
• La philia: denota amistad o amor en el sentido más amplio.
• El agape:“afecto” también sin connotaciones sexuales.
• El eros: deseo violento y, muy en particular, la pasión amorosa.
(ver: "PLATÓN: EL BANQUETE.PRÓLOGO." en HUMOR)

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16 Mayo 2006

PLATÓN: EL BANQUETE

Situar en relato en una fecha concreta es difícil , esto se debe a que los griegos no tenían una referencia absoluta para medir el tiempo, así que algunas veces daban como referencia un hecho político, otras un hecho relativo a las Olimpiadas (ofrecían un criterio más regular que la política porque se celebraban cada cuatro años). El relato hace referencia a datos como el triunfo del poeta Agatón (416 . de C.), la ocupación de Jonia por los bárbaros y Paz del Rey (387 a.de C.), dioikismós de Mantinea por los lacedemonios (385 a. de C.), que nos llevan a situarlo alrededor del 400 a. de C, y se supone que fue escrito entre 384 y 379 a. de C.
Un banquete ateniense constaba de dos partes: el deipnon o syndeinon (la comida), y el potos o sympotos (la bebida en común), que venía a continuación. Durante esta segunda parte, los comensales, o mejor dicho, “cobebedores”, animados por el vino, pronunciaban discursos, cantaban canciones de mesa o se divertían simplemente de acuerdo con el programa que fijaba el symposíarchos (el presidente del banquete), que fijaba así mismo la cantidad de vino a beber y la proporción en que debía hacerse la mezcla con agua. Antes de pasar al sympotos se retiraban las mesas, se limpiaba la sala, se hacía una libación de vino puro en honor a “la buena divinidad”, Dionoso o Zeus, y se entonaba un peán en honor de Apolo.
Las flautistas amenizaban los banquetes y actuaban a veces como pareja sexual (Sócrates manifestó su opinión de que traer flautistas a los banquetes es propio de ignorantes incapaces de conversar, quizá por ello decida despedirlas en esta obra).
Si bien estos symposia degeneraban por lo común en orgía, en ocasiones como la presente, eran motivo para que se desplegase el más refinado ingenio y se tratasen los temas más elevados, como muestra la literatura simposíaca, que, arrancada por Platón y Jenofonte, es cultivada aún por Plutarco y Ateneo, e incluso en el siglo IV por el obispo Metodio Olimpo, que escribió también el Sympision o Tratado de las diez vírgenes o de la castidad, siguiendo el modelo de la inmortal obra de Platón.

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12 Mayo 2006

PLATÓN: EL BANQUETE

Pretendo iniciar con este una serie de post sobre El Banquete, obra escrita por Platón que trata sobre el amor y la belleza.
Para aquellos a los que la filosofía no les apasione, pretendo llevar una publicación paralela, en la sección de literatura y en la de humor, pues el tema se presta...
Hoy solo publico en LITERATURA porque considero importante hacer una pequeña introducción sobre el contexto en el que se desarrolla la obra.

TRASFONDO SOCIAL.
Los participantes en el banquete eran
aristócratas elegantes
. En esos círculos supervirilizados, se despreciaba a la mujer como portadora de virtudes morales e intelectuales y la relación sexual no se consideraba espiritualmente enriquecedora; por ello, la procreación con la mujer era inferior a la capacidad de engendrar saber con “discursos vivos” que fecundasen los espíritus con la simiente del saber.
La escasa o nula participación de la mujer en la vida social, la natural concentración de la atención en el objeto más cercano, la exaltación de la amistad, la pesimista estimación de la generación biológica y el esnobismo filolacóico propio de las aristocracias explican la valoración positiva de de las relaciones homosexuales en los diálogos platónicos.
Todos los participantes de la reunión, excepto Aristófanes, dan por sentado la superioridad del amor homosexual, y según se dice en otros diálogos, existen relaciones entre ellos: Fedro está unido a Erixímaco; Pausanias y Agatón forman pareja; Alcibíades se siente atraído por Agatón y cuenta los pasos que dio para seducir a Sócrates sin éxito; Sócrates muestra cierto grado de atracción por Agatón; Aristodemo era el amante de Sócrates en la época del Banquete; Sócrates confiesa practicar las cosas del amor y Alcibíades se queja de que cuando Sócrates está cerca, nadie se puede acercar a los bellos mancebos.
Sin embargo, al contrario de lo comúnmente extendido y aceptado, este tipo de relaciones no tenían el mismo tipo de consideración en todas las regiones griegas, así que en zonas como Jonia se condenaba la homosexualidad, en la Élida y Beocia se le daba rienda suelta, en Atenas no siempre estaban bien vistas, en Esparta solo se incluían en ritos de iniciación a la adultez y virilidad …
El erastés o enamorado podía perseguir al objeto del deseo, mentir e incumplir juramentos; el objeto de la pasión, erómenos o tá paidiká era vigilado por su familia y la sociedad. Solo cuando la calidad del amante lo merecía y se deducían beneficios educativos para el muchacho de esa relación, se permitían; por lo que lo normal era que dichas relaciones se estableciesen entre hombres de edades muy distintas pero siempre de la misma clase social, la alta, pues era la que accedía y tenía la posibilidad de transmitir la cultura (las relaciones con esclavos no estaban bien consideradas en público). El erómenos, una vez iniciado en la virtud por su amante, se esperaba, en su adultez, que invirtiera los papales e impartiera los beneficios del eros pedagógico en algún apuesto mancebo.
Aunque Aristófanes se mostraba contrario a la homosexualidad (iguala pederastia, tribadismo y heterosexualidad), en sus comedias, ambientadas en el s. V, los personajes heterosexuales no vacilaban en satisfacerse con “lo que tengan más a mano”; es decir, por concesión del ambiente (la sociedad era permisiva con los caprichos del sexo) ensalzaba la homosexualidad masculina, sin embargo, sobre el homosexual pasivo, sobre todo el que se prostituía, recaía el mayor de los desprecios, pero el que alternaba mujeres y mancebos no. Con respecto a este personaje y el papel que representa en ella, Platón se “venga“ de él por medio de la burla como veremos más adelante (si os intriga podéis consultar su obra Las nubes y su papel en la condena a muerte de Sócrates).

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29 Abril 2006

EL PRINCIPITO

Hace poco acabé de leer El principito, de Antoine de Saint-Exupery , y me agradó ver que tras una lectura superficial con la que obtendríamos un entretenido cuento infantil , se encuentra una historia que nos muestra, a través de metáforas (o casi arquetipos)representadas por los personajes que EL Principito se va encontrando en su viaje, los distintos tipos de persona que nos podemos encontrar en la vida.
Me gustaría saber si compartís mi opinión y que analogías establecísteis vosotros al leer la obra.
Yo me quedo con la flor... Creo que representa a las mujeres (aunque desde un punto de vista bastante machista...); lo más triste es que El Principito tuvo que separarse de ella para entender que realmente la quería y ver un montón de flores como la suya para percatarse de que realmente era única... REAL COMO LA VIDA MISMA...

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