Viajes en tren
Resulta que debo de tener un maleficio con mis viajes en tren porque tengo capitulos como para escribir un libro.
Siempre pasa algo sino es alguien del tren es el propio tren el protagonista del nuevo capitulo. Antes se le podia echar la culpa a la edad del Talgo que hacia el recorrido Madrid-Bilbao que por lo menos era el original.
Ahora con el nuevo tren, el Alvia, todo parecia que iba a ir bien y que llegariamos sin problemas a nuestro destino pero ayer se escribió el último capitulo.
Una vez colocados cada uno en su sitio y dispuestos para salir, al interventor de turno se le encendió una bombilla y decidió que una chica con su bicicleta plegable no podia viajar con nosotros, motivos de seguridad alegó.
Chica que no habia entrado a escondidas, sino que reglamentariamente pasó seguridad, facturación y con permiso de las azafatas encadenó la bici a una barra. Pues bien, con media hora de retraso sobre el horario previsto, llegó la policia para forzar a la chica y su bici a bajarse del tren.
Os podeis imaginar el asunto, la gente flipando y pidiendo explicaciones a las azafatas y la pobre chica negociando con la policia y el interventor con todos los pasajeros pendientes de ella. Vaya papel!!!
Particularmente entiendo a la chica, si le habian dejado viajar desde Madrid a Bilbao con la bici y habia pasado todos los controles. Porque no volver con ella. Finalmente la chica se tuvo que bajar y pudimos iniciar nuestro viaje en el nuevo tren.
El resto de ls historias a cada cual más pintoresca lo dejaré para proximos capitulos.

