Trenes
Supongo que todos hemos viajado alguna vez en tren. Hay trenes que nos llevan a lugares maravillosos. Otros nos llevan a encontrarnos con esa persona especial, otros nos separan de ella. Hay viajes que se hacen interminables, los hay llenos de magia. Conoces gente, o simplemente los ves y te imaginas la vida que podrían tener. Creo que un viaje en tren es como una vida entera. Te montas, empieza lentamente, coge velocidad y al final llegas a tu destino. La diferencia es que eliges ese destino, en la vida todos llegamos al mismo lugar al final, queramos o no, unos antes y otros más tarde...
Me gustaría haber vuelto de Granada con otro ánimo, me hubiera gustado volver el lunes a la normalidad de mi vida, rodeada de la gente que conozco y haciendo lo que tengo que hacer, pero desgraciadamente no va a ser así. Necesitaría más de una vida para asimilar los golpes más duros y más de tres para superarlos. La vuelta ha sido devastadora, pensaba que volvería a mi vida, pero nada será igual muy a mi pesar. Incluso lo malo tendría que permanecer inmutable...Pero no, no habrá nada peor que lo que me toca vivir...
Vivir, tengo que construir una nueva vida a partir de hoy, donde tendré un vacío que nunca podré volver a rellenar. El vacío lo dejará ELLA porque ha cogido el tren equivocado. La han montado por fuerza en uno que va demasiado rápido hacia su destino. Lo peor es que nadie ha sido capaz de ver que se iba hasta que no ha sido demasiado tarde...El tiempo del viaje hacia el destino es desconocido, pero en lo más profundo de mi mente pienso que tardará demasiado poco, el tren en el que la montaron se llama CÁNCER y aunque ella nos sonríe desde la ventana, fuera no podemos ni respirar. Ella me abrió las puertas de mi futuro y me ha cuidado hasta hoy como si fuese mi madre, me abrazó cuando lloré porque había terminado la carrera, me consoló cuando reencontré a gente de mi pasado que creí que no volvería a ver, me ha enseñado a trabajar y a esforzarme, me ha mostrado el mundo laboral con todos sus entresijos aconsejándome como una jefa pero, sobre todo, como una amiga, me abrió las puertas de su casa haciéndome sentir una más. La que un día fue amiga de mis padres, hoy puedo decir que también lo es mía, pero necesito más tiempo y se la llevan demasiado pronto.
Pienso que sólo me queda una cosa por hacer, acomodarle el viaje para que no se sienta sola, reconfortarla para que no sufra, mimarla para que sienta el cariño, apoyar a los suyos para que el trance sea cuanto menos llevadero en sus corazones. Lo peor es que he visto a demasiada gente sentadas en la ventanilla del mismo tren en los últimos tres años y es un tren que siempre que vuelve se lleva a quienes menos esperamos de la forma más cruel y sin dejarnos tiempo para reaccionar.
No puedo sentir, no puedo respirar, no puedo dormir, no puedo reir con normalidad, no puedo pensar con claridad, no puedo creerlo...Me supera esta situación porque quiero aprovechar su tiempo al máximo, pero la agonía será brutal, me acostaré todas las noches pensando en si mañana podré hablar con ella...Hay experiencias en esta vida que aunque son inevitables, deberían enseñarnos a sobrellevarlas...

SIN PERDON dijo
Mira bea como me sentí yo en un viaje de tren hace tiempo..lo publiqué y tu historia me ha recordado algo..
http://www.lacoctelera.com/sinperdon/post/2006/08/15/reflexiones-...
7 Octubre 2006 | 08:27 PM