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Biologa y Becaria

10 Enero 2007

Me aburro

En realidad debería estar trabajando, pero el aburrimiento me lo impide. Estoy aquí sentada en la mesa del hospital, divangando un poco sobre la vida en general, arreglando el mundo desde esta silla "tan" cómoda y teniendo las auténticas visiones marianas sobre mi futuro. Lo importante de estos ratitos después de comer es que en el ensoñamiento que me produce no poder dormir una siesta decente, me inspiro un montón (las cosas del sueño es lo que tienen).

Miro hacia la pared de en frente y me saluda un póster de una lechuza preciosa. ¿Sabíais que pueden girar su cuello 360º gracias al engarce de sus cervicales? Sería estupendo que te llamaran por la calle y no tuvieses ni que pararte sino que haces una buena representación de la niña de El Exorcista, saludas a quien sea y sigues tan ancha a tu ritmo.

Miro a la estantería que tengo a mi derecha y están todos los papeles, archivadores y demás tirados en la balda que da hasta vergüenza mirar. Los roedores que viven en madrigueras e hibernan ordenan los frutos que cogen en primavera-verano por tamaño. Podían hacernos una visita y de paso echar una mano, ¿que no?

Miro a la izquierda y veo la máquina de aire acondicionado, que a día 10 de enero sigue encendida porque hemos perdido el mando a distancia y no llegamos al cable para desenchufarlo. Parece que Pingu y su familia celebran aquí todos sus grandes acontecimientos, porque estamos "tós" morados de frío. Hablando de frío, el otro día leí que hay ranas que se congelan literalemente en invierno y pasan toda la estación convertidos en un cubito de hielo. Y los demás currando hasta bajo cero, serán frescas las tías...

Me doy la vuelta (porque no soy una lechuza) y miro lo que tengo detrás. Dios mío, la puerta hacia la calle. Que digo yo, si me escapo por la puerta de atrás no me ve nadie, jejeje. Lástima que mis bártulos de súperbecaria los tenga en el despacho de mi jefe (que aún sigue aquí). Si pudiese camuflarme como un pulpo, que es capaz de cambiar el color y la textura de su piel para mimetizarse con el medio, no se enteraba nadie de que me largué.

En vista de que ni soy lechuza, ni roedor, ni rana, ni pulpo, sino que mi existencia se limita a ser la becaria (bióloga, por cierto) de turno, creo que debería re-centrar mis divagaciones en mi trabajo...

Buenas tardes a todos.

servido por biologaybecaria 3 comentarios compártelo favorito

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

lu

lu dijo

Enga ya!!! A currar!!!
Hace una birra esta noche y nos aburrimos los tres??

10 Enero 2007 | 04:25 PM

Marilia

Marilia dijo

Un nuevo capítulo de curiosidades narrado en otro modo... Mmmm, me gusta.
Y yo que debería estar con la plancha (bueno, en clase de italiano, pero no me apetecía, para variar) y aquí ando... Nunca estamos donde deberíamos...
A ver para cuando una dedicado a los marsupiales. ¿Sabias que... a mí me dicen koala? *;P Y desde que supe q es el 2º animal que más duerme, me siento más identificada aun *;) Ajaja
Un besito, al curro! Y a la plancha yo! O no...

10 Enero 2007 | 05:31 PM

Myrtus

Myrtus dijo

Pobres ranas congeladas, tirito sólo de pensar en su estado, a mi me funciona el aire condicionado en calentito y da un gusto que hasta el gato se pone debajo de su chorro todo serio.

Eso de meditar está muy bien, hasta en horas de curro ;)

Salut, Myrtus

11 Enero 2007 | 05:09 PM

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