
Ninguno de nuestros investigadores aún conoce la verdaera composición de estos seres. Las criaturas, tal vez son un accidente biológico o un milagro de la naturaleza. Lo único que sí sabemos es que nacieron de nuestra piscina y que si alguien se sumerge en ella muere. La curiosidad de los primeros días fue remplazada por la alarma de peligro y el concecuente cierre de los laboratorios GBio-Aqua.
