
Después de todo parece ser que hay alguien en la tierra. Ya se sabe que la vida siempre acaba por abrirse paso. Chinmista está muerto. Lo que en un principio nos pareció la historia del último ser humano en el universo, ahora era una mentira.
Tras la puerta también hay una mujer. Un viejo cartel de carretera indica Barcelona 33km...
