Brontë

-¿Qué está buscando?
-Jane Eyre.
-¿Le gusta Jane Eyre?
-Mucho. ¿Y a usted?
-Sí.
(...)
-¿Tiene un momento, Margaret? Tome asiento (...) Imagine una cinta transportadora, una enorme cinta transportadora y al final de la misma un gigantesco horno. En la cinta transportadora hay libros. Todos los ejemplares del mundo de todos los libros que usted ama. Colocados en fila. Jane Eyre. Villette. La dama de blanco.
-Middlemarch-contribuí.
-Gracias. Middlemarch. E imagine una palanca con dos letreros: ENCENDIDO y APAGADO. En este preciso instante la palanca está en la posición de apagado. Al lado hay un individuo con una mano sobre la palanca, a punto de ponerla en marcha y usted puede detenerlo. Tiene una pistola en la mano. No tiene más que apretar el gatillo. ¿Qué hace?
-Eso es absurdo.
-El individuo gira la palanca. La cinta transportadora se pone en marcha.
-Pero eso es demasiado extremo; estamos hablando de un caso hipótetico.
-El primero en caer es Shirley.
-No me gusta esa clase de juegos.
-Ahora es George Sand quien empieza a arder. Por ahí viene Cumbres Borrascosas ¿Va a dejar que arda?.
No pude evitarlo. Vi los libros, vi su inoxerable avance hacia la boca del horno y me estremecí.
-Como quiera. Ahí va. ¿También Jane Eyre? Solo tiene que disparar. No la delataré. Nadie lo sabrá jamás-Esperó-Los ejemplares de Jane Eyre han empezado a caer. Solo unos pocos. Hay muchos más. Aún dispone de tiempo para tomar una decisión (...) Están empezando a caer más y más deprisa. La mitad ha sido engullida ya por las llamas. Piense, Margaret. Muy pronto Jane Eyre habrá desaparecido para siempre. Piense. (...) Dos tercios. Solo una persona, Margaret. Solo una persona diminuta e insignificante. Todavía dispone de tiempo, aunque poco. Recuerde que esa persona insignificante está quemando libros ¿Realmente merece vivir?. Es su última oportunidad. Adiós a Jane Eyre
Extracto de El cuento número 13 de Diane Setterfield.
Me lo compré porque llevaba en el argumento las palabras mágicas.
Jane Eyre.
Acabo de terminar ese capítulo y mientras lo leía me parecía materializar a la sra Winter proponiéndome ese juego.
Yo era Margaret.
Yo era la persona que podía apretar el gatillo y permitir que Jane Eyre siguiera existiendo en este mundo.
Por unos instantes he deseado detener esa palanca.
¿Qué sería del mundo sin Shakespeare? ¿Sin George Eliot? ¿Sin Elizabeth Gaskell? ¿Sin ellas? ¿Sin las Brontë?
Sin Heathcliff, sin Cathy...
Sin Edward, sin Jane...
Pero soy demasiado cobarde.
Os propongo el mismo juego... ¿Váis a permitir que Charlotte Brontë caiga en el olvido?
Por cierto, que hoy, cumpliría 191 años.


Pau dijo
PUM! salve el conocimiento por ti Mai, no te preocupes, o almenos lo salvaria. Sangre fria? si, es muy probable, pero cada dia mueren miles de personas sin ningun motivo, esta muerte almenos tendria un proposito. Visto de otra manera la persona que quema los libros es un tipo de asesino, destruye obras y vidas, una a cambio de muchas :P en fin, yo no habria pensado tanto como la protagonista xDD
21 Abril 2007 | 08:31 PM