Blues eyes
Siempre preferí a los morenos. Desde pequeña.
No sé. Igual ese tipo de elecciones tienen que ver... qué sé yo, con algo genético. En mi familia tenemos ejemplos físicos de todo tipo (todos de raza blanca, eso sí). Mi madre es morena de pelo, tiene la piel muy blanca y los ojos muy grandes y marrón oscuro (algo más claros que los mios pero mucho más bonitos). Por lo visto, su hermano (murió ahogado a los 23 años, año y medio antes de nacer yo) era el calco de un conocido simpático cantante y presentador andaluz: alto, pelo rizado castaño, ojazos verdes. Por el lado paterno, la madre de mi padre tenía unos ojos azules/azules, como los de las muñecas, que nadie heredó, y se supone era medio pelirroja (de caoba la conocí teñida, y con ese tono imagino que se murió). Su marido no sé de qué color tendría el pelo: murió cuando yo tenía 16 años y antes lo conocí ya bastante calvo y canoso, claro. Y los hermanos de mi padre... pues de todo hay. Mayoritariamente, ojos claros. Aunque al menos una de las mujeres los tiene oscuros... así que igual de ese color eran los ojos de mi abuelo paterno...
Mi padre, de niño, era tan rubio, tan increiblemente rubio... que nadie sabía a quién salió. Y tiene los ojos verdes. No, ninguno los hemos heredado. Ni el pelo (que luego se le oscureció).
Así que ya digo: igual es cosa genética, pero sin explicación. Porque en mi caso, no es "me gustan más morenos porque es lo que veo contínuamente" (ó por llevar la contraria, no sé, que a mis amigas les encantaban los rubiales).
Como decía: siempre preferí a los morenos.
Pero... toda regla tiene su excepción. Y la mía era Paul Newman, claro.
De pre- adolescente..., no sé, he de reconocer que no lo veía tan guapo. Que no entendía porqué tanto "polneumanismo" femenino... A mí me gustaba, como hombre, Marlon Brando, por ejemplo. Ó ese punto morboso de Montgomery Cliff. Ó la extraordinaria elegancia de Cary Grant. Ó Kirk Douglas, no "de cara", pero sí ese cuerpazo glorioso. Me parecía tremendamente guapo el Tarzán clásico, Johnny Weismuller. Pero.. Paul Newman, con ese pelo cortito....
Hasta que ví La Película. Y de pronto, lo entendí todo.
La Película es "La gata sobre el tejado de zinc". Y, si alguien aún queda que no termine de entender qué tenía ese hombre... solo basta que la vea. La película, digo. Ahí está todo.
Están esos ojos azules infinitos. Está esa cara de corte clásico, perfecto. Esos labios. Y está, sobre todo, esa otra cosa que ó se tiene ó no se puede conseguir. Ese algo intangible que hay quien llama clase, quien elegancia, quien sex-appeal...
Descubrí a Paul Newman. Y luego... luego vinieron las deliciosas "Dos hombres y un destino" y "El Golpe", con otro "guapo" (que no es mi tipo, tampoco... pero que me encanta), Robert Redford. Luego vino "El premio", y "Dulce pájaro de juventud". Y "Cortina rasgada", considerada una obra menor de Hitchcook, que es de esas películas que hacen pensar que el cine actual es..., en fin, si aquello era una obra menor. Y si alguien menciona la creación del Estado de Israel, yo veo a Paul Newman en el "Exodus". Y si se compara cualquier incendio en un edificio con "El coloso en llamas", yo echo en falta a un Newman con tiznes... Y en "Harper, investigador privado" recupero ese aire de desencanto que en su día me hizo amar el cine negro, antes en el blanco y negro de los 40 y la piel, el cigarro y el sombrero de Bogart...
Y cuando ví "El color del dinero" no sólo descubrí que el guapo Tom Cruise hasta igual era un buen actor... sino que constaté que Paul Newman, tan "mayor", se lo comía en escena. Y devoré "El buscavidas", precuela de esa otra...
Y me hace gracia que en el año 85 se le considerase tan mayor como para darle un Oscar honorífico, ese premio de consolación que se da a las viejas glorias, antes que vayan, se mueran..., y les dejen mal (tras media docena de nominaciones, a esas alturas de la película, nunca mejor dicho) y que fuera tan joven como para al año siguiente ganarlo. Sí: por "El color del dinero". Porque a esas alturas, y aunque quien haya visto alguna de las mencionadas lo considere increible (pocos años antes nos alucinó en "Veredicto final", sin ir más lejos) Hollywood no había premiado a este monstruo de la pantalla...
Y el monstruo siguió regalándonos su talento. Y con sus setenta años, volvió a enamorar a propias y extrañas en "Ni un pelo de tonto", jugando a hacerse... eso, el loco, y regalándonos esa mirada limpia, inteligente... Y aun tuvo tiempo para volver a recibir otro premio de la Academia más, este como secundario, en la magnífica "Camino a la Perdición". En otro de esos papeles en que un casi octogenario, ya pretendidamente enfermo, vuelve a "comerse" la pantalla...
Premiaron de forma "honorífica" a un "anciano" de sesenta años... que con ochenta era más joven que muchos pipiolos de high-schooles...
Y, si "La gata sobre el tejado de zinc" no me hubiese impresionado tanto... no sé. Bueno, sí sé: lo habría hecho "El largo y cálido verano", donde un Paul Newman de treinta y algún año no puede estar más guapo...
Y... en fin, qué más contar. Si todo esto mañana se publicará en todos los periódicos. Si todo lo que yo estoy escribiendo hoy "de cabeza" mañana tendrá fechas, cronología, necrológica. Si esta noche, seguro, el Kursaal le dedicará, puesto en pie, una cerrada y merecida ovación más.
Porque a mí, que no me gustan los rubios, este hombre me gustaba a rabiar. Y, lo que es más importante, !!!me caía tan bien...!!! No solo por ser el inmenso actor que no vamos a descubrir ahora, sino por esa parte de su personalidad que las entrevistas, los reportajes, el papel del colorín y el otro nos enseñaba a menudo. El hombre comprometido con causas humanitarias. El setentón que adoraba la velocidad. El padre de familia.El padre que perdió a su único hijo varón por no prestarle toda la atención que debiera. El hombre que dejó a su primera mujer y sus tres hijos mayores. El esposo de larga duración en un Hollywood donde todo es tan fugaz.
El hombre. El hombre que hoy ha muerto. Recién terminado este largo y cálido verano...
Quizá lo más curioso de Paul Newman es que, en el fondo, siempre fue más "humano" que "estrella". Tal vez eso nos lo hacían tan cercano...
Ha muerto a los 83 años. Tras vivir intensamente y decidir que no iba a permitir que se le alargase inútilmente la vida.
Y sólo puedo añadir que qué envidia llegar a esa edad... y mirando atrás, saber que se ha vivido.
Hoy, la canción con la que pensaba ilustrar el post que me tocase escribir, iba a ser "Blues eyes", de Elton Jones. Una canción que me perseguía desde hace dias... como me perseguía la idea de que tenía que encontrar dónde tengo grabada "La gata sobre el tejado de zinc". Una obra que es uno de mis sueños teatrales imposibles...
Sustituyo la canción. Pero no el título del post: ya sé porqué me perseguían esos ojos azules.
Descansa en paz. Y gracias por compartir tanto talento... y dejarnos disfrutar de tus ojos.
















Marilia dijo
Lo siento. me enteré hace un rato de que nos ha dejado. Si llego a leer ésto antes me quedo de piedra, sin dar crédito.
A mí también me encantaba, menudo hombre, menudos ojazos. El mundo entero le llora.
Mi debilidad siempre fueron los morenos de ojos claros. Una auténtica debilidad.
Paul Newman tenía esos ojos capaces de conquistar, no sólo a mí, sino al mundo entero.
Tendré que revisar filmografía y rescatar algo para disfrutar de su obra. Qué gran hombre!
Un abrazo
27 Septiembre 2008 | 08:18 PM