Logo de La Coctelera

Micro-ciberescrituras

inicio sindicaci;ón

Categoría: Librerias

1) La crisis de la lectura... hacia una educación sin libros? (2)

2) El lector Control + F

3) Los libros son algo muy peligroso

4) Librerías vacías

5) En 50,6% de las librerías en contra de Google Books

6) ¿Qué hacer con las pequeñas librerías?

7) Libreros: ¿un oficio en extinción?

8) ¿Quién recomienda mis libros?

9) La globalización de las librerías

10) Las librerías independientes y su difícil situación

LA IMAGEN: Sí, antes de que me pregunten. La tomé de aquí

  • Tags: , , ,
  • compártelo favorito


Despues de varios días, debo reiniciar el sistema y no quiero hacerlo sin antes compratir y guardar para mi tambien, algunos textos interesantes sobre el libro y librerías. El tema me ocupa en estos días y espero que tambien ustedes encuentren cosas interesantes acá. No tienen ningun orden jerárquico ni mucho menos:

1) La globalización de las librerias: Sobre Alibris y su instalación en Inglaterra. Alibris, en si mismo, es una noticia, es un espacio para el intercambio de libros usados al que vale la pena hacer un seguimiento.

2) ¿Qué hacer con las pequeñas librerías? Reflexión de Luis Miguel González acerca del futuro de las pequeñas librerías o librerías independientes:

Defiendo las pequeñas librerías por razones estéticas, éticas y económicas. La experiencia de comprar en una librería con personalidad es incomparable. Los libros huelen y se ven mejor que en un supermercado. Ahí el polvo, el desorden y una iluminación imperfecta contribuyen a crear una atmósfera que el dinero y la mercadotecnia de masas no pueden construir.

3) Librerías de segunda mano por internet Cuando no encuentras lo que buscas en una librería "de verdad", busca en el mundo virtual. Datos como para tener en cuenta, lástima que siempre sean de tan lejos, no en América Latina.

4) Buscador de libros: en este caso se trata de una herramienta muy útil para buscar libros en las distintas librerías españolas.

5) El pueblo libro: un artículo de Javier Rioyo sobre las pequeñas librerías y los planes de un alcalde:

Después de tantos debates sobre el futuro del libro, del libro digital, de las nuevas tecnologías y de las macrobibliotecas ofrecidas desde la ventana de nuestro ordenador, no está mal que se piense en la existencia de un lugar donde el libro mantenga su vieja relación con esos tipos singulares que son los paseantes de librerías. Unos resistentes que no se quieren extinguir.

6) El jardín impreso:

Toda biblioteca aspira a ser la de Alejandría. Más aún: la de Babel, o aquel Archivo Akhásico donde, según los teósofos, se guarda registro de todo detalle del universo. No sólo aspira a ello: tiene la obligación de lograrlo, hasta donde las circunstancias lo permitan.

Hasta aquí algunas de las cosas que he estado leyendo. Lo que tengo pendiente por contestar, pero con un post aparte, es la excelente respuesta y continuidad de reflexión que hace Carlos Neri a partir de mi post Algunas claves para entender el futuro del libro y la lectura.


Son muchas las cosas que parecen estar pasando en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, pero de ellas quiero resaltar las siguientes:

1) Propone Sergio Ramírez nuevos géneros literarios con multimedia:

Entre otras noticias me encuentro con la entrevista por chat que le hicieron al escritor nicaraguense Sergio Ramírez. La noticia que leo en El Universal de México, dice:

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez abogó por la creación de un nuevo género narrativo basado en elementos multimedia (video, fotografía, infografías, audio e imágenes) con el objetivo de aprovechar la tecnología multimedia para enriquecer los géneros literarios.

Las palabras exactas de Ramírez, en este sentido, fueron:

Quisiera ir más allá de la escritura, y fundir todo en un nuevo género donde entrara el cine, el video, la fotografía, la infográfica, los testimonios de voz, la creación, la invención, que de por sí no tienen límites, con esto, las oportunidades de la literatura y sus géneros verán multiplicadas cada vez más sus posibilidades con la tecnología digital

Por otro lado, es uno de los aún pocos escritores que defienden el uso de internet y dice que ya no utiliza diccionarios tradicionales.

2) Tomás Eloy Martínez Culpa a sus padres por hacerlo escritor: el cuento no tiene desperdicio, por eso lo cito casi completo:

Autor de numerosos textos periodísticos, relatos y novelas, como Lugar sagrado, La novela de Perón y El vuelo de la reina, Premio Alfaguara de Novela 2002, Tomás Eloy se remontó a la infancia, cuando apenas aprendió a leer y un día le preguntó a su papá: ¿Cómo será no poder leer? "Mi papá me dijo es así, y me dio un libro escrito en chino".

Siempre buscó ser escritor, "pero me hice periodista por un desvío de la imaginación, porque mi familia era propietaria de un periódico en Tucumán. "Lo que más me gustaba era ir al cine y leer. Mis ejemplares favoritos eran dos libros secretos en la biblioteca de mi abuelo: Las mil y una noches y Mi vida secreta, los tomé y aprendí todas las palabras prohibidas en inglés".

Un buen día un amigo de la escuela le habló a Tomás Eloy de un circo prodigioso que daba funciones en los suburbios de la ciudad, y aunque no lo dejaron ir, la tentación frente a la mala fama del espectáculo lo atrajo en automático. "Pensaba que a las seis de la tarde estaría de regreso en casa, pero apenas entré y me atrajo una muchacha muy delgada, preciosa, que daba vueltas en un caballo, quedé enamorado de ella, así que me quedé después de la función; obviamente me castigaron, me prohibieron ir al cine y leer libros en un mes, entonces se me ocurrió un cuento. Intenté poner todas las pasiones humanas en esa primera historia, tenía 12 o 13 años. Cuando le mostré el cuento a mi madre inmediatamente me levantó el castigo porque dijo que eso era peor de lo que leía".

3) Juan José Millás o la vida en el falso lado del espejo: a raíz de la presentación de su novela Laura y Julio (Seix Barral, 2006), el autor se extiende en el tema de la identidad y la suplantación:

-Las relaciones entre apariencia y realidad, verdad y mentira, me interesan mucho. Estoy obsesionado con los sitios en los que podemos encontrarnos con nosotros mismos.

-Supongo que se refiere a los que habitan su obra: los roperos, los rincones, el abismo que se abre bajo la cama y tememos tanto cuando somos niños...

-Creo que todos esos lugares metaforizan nuestro lado oscuro. Escribir es abrir esa puerta que poca gente se atreve a abrir. Leer es lo mismo: en la lectura hallamos respuestas imposibles de encontrar en cualquier otro ámbito de la realidad.

Estos fueron sólo tres de escritores. despues vendrán algunas cosas sobre el libro en sí.

Después de nuestras exposiciones, y una vez abierto el derecho de palabra, hubo la intervención de una estudiante de bibliotecología quien manifestó su preocupación por la necesaria implementación de una visión humanística del tema así como de la difusión de mismo. Por otro lado, enfatizó el deseo de que se logre una integración con el componente académico y el fortalecimiento de las bibliotecas, a lo cual Roger contestó, desde su experiencia, apoyando la idea, así como la de la realización de foros y conferencias de manera de romper con la cultura de la fotocopia que impera en nuestras universidades donde, ya sin preguntar, los profesores dejan sus libros para que los estudiantes los fotocopien y no los animan a visitar, ni bibliotecas, ni librerías.

Sintiendo que aún nos faltaba un costado del panorama de librerías del país, invité a Agustín Velasco, presidente de la Fundación Kuai-mare del Libro venezolano a que expusiera ante el grupo su experiencia y los planes a futuro. Comenzó Velasco enfatizando que resulta necesario pensar las librerías desde la formación y la información. Recordó que Kuai-mare es una fundación sin fines de lucro, que se ha planteado en estos momentos refundar la red de librerías que, de ahora en adelante, se llamarán Librerías del Sur. Cuentan con un subsidio del Estado y no tienen un fin mercantilista y buscan, con las librerías de bolsillo, atender las necesidades locales de las comunidades así como fomentar la creación de cooperativas que las atiendan. Habló del libro necesario y de la librería como de un espacio de ciudadanía, un espacio público que genere sentido de pertenencia entre sus usuarios.

A partir de allí, por supuesto, se generó una polémica en torno al concepto de marketing y de lucro porque las librerías en Venezuela (y creo que en el mundo) difícilmente pueden esperar lucrarse pero si buscan mantenerse y crecer. El presidente de Cavelibro retomó la palabra para resumir una vez más las palabras de todos, preguntándose acerca del lugar desde el cual se construye el lector y del rol intermediador del librero. Lo que vino a partir de allí fue recordar la tradición que tenemos, y que se está retomando en los actuales momentos, de los círculos de lectura. El libro, decíamos, no es inocente, pero el lector debe tener la libertad de elegir, de escoger y que, al final, lo que tenemos que buscar es un equilibrio en el mercado.

Hasta acá el panorama de lo que fue el foro ¿Desapareceràn las librerías? ¿Quiénes sobrevivirán? . Parece que nadie es tan agorero como para pensar que desaparezcan. Por el contrario, acá los libreros tradicionales siguen abriendo sucursales, y algunos editando, por ejemplo, pero eso ya sería como para otra entrada.

  • Tags: , , , ,
  • compártelo favorito

Hace ya más de una semana que participé, dentro del marco de la Feria Internacional del Libro de Caracas 2006, en el foro sobre el futuro de las librerías y su relación con las nuevas tecnologías de la información. La misma fue propuesta por Roger Michelena y organizada por la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibro) y participamos: Iván Niño de la Cadena de librerías Nacho, Iván Diéguez, presidente de la Cámara, Roger Michelena y yo. Haré la exposición en el mismo orden en el que fuimos hablando para que tengan el fluir de la conversación.
Tal como temía, me dieron la primera palabra a mi lo cual me permitió, de alguna manera, dar la pauta al compartir algunas de mis experiencias como librera y mi concepción de lo que es una librería. En primer lugar, comencé diciendo que me gusta conceptualizar las librerías como un lugar de encuentro y, sobre todo, como un espacio de intermediación entre los editores, los distribuidores y los consumidores finales: los lectores. Eso, decía, hace que nuestro rol como libreros sea tan importantes ya que, si bien estamos hablando de un negocio, nuestro rol se diferencia del de muchos otros porque amamos el producto que vendemos; al menos eso es lo que se espera de un verdadero librero. Sino, seremos simples vendedores de libros.
Para responder la pregunta acerca de si se acabarán las librerías por la influencia de la tecnología dije, evidentemente, que no, que eso no iba a a ocurrir. Ni los libros, ni las librerías ni las bibliotecas van, a mi juicio, a morir pero depende de su versatilidad y capacidad de adaptación y aprovechamiento de las herramientas, que puedan convertirse en nuevos espacios, tambien virtuales o que hagan uso de las nuevas tecnologías para promover al libro y para acercarse a los lectores. Una de las cosas que me pregunté a viva voz fue si realmente somos independientes las pequeñas librerías en Venezuela y enfatizé, por un lado, la necesidad de conocernos los libreros y demás miembros del mundo del libro en el país y, por otro, el acentuamiento de las redes que establecen las librerías indeoendientes entre si. Eso a grandes rasgos, lo que yo dije.
Seguidamente le tocó la palabra a Iván Niño, quien ocupa ahora el cargo de gerente de ventas de una de las dos grandes cadenas de librerías del país: Nacho. Iván comenzó diciendo que resulta fundamental, a su juicio, que en lugar de establecer o afianzar una suerte de confrontación entre los dos tipos de librerías, que debemos comenzar por encontrarnos en aquello que nos afecta a todos. Recalcó tambien el hecho de que vivimos en Venezuela un momento de expansión editorial y que debemos desmontar tambien el mito de que vivimos en un país de no lectores y que existe un "mercado global de lectores" para los cuales deben elaborarse respuestas desde las librerías.
El libro, dijo, es una mercancía, un vehículo de conocimiento y, tambien, un producto tecnológico. En relación al tema de los servicíos recalcó la necesidad de optimizar y dar respuestas veloces a nuestros clientes, hecho que se dificulta tanto para las cadenas como para las librerías independientes.
Seguidamente le tocó el turno a Roger Michelena quien fue muy parco y contundente. Comenzó preguntándose por las razones que hacen que el libro tenga tan poca importancia para el mundo del libro en Venezuela, refiriéndose a la convocatoria y al público presente. Luego pasó a habla del área digital, que es aquella en la que él se ha estado movindo en los últimos tiempos con Ficción Breve Libros; de más está decirlo: su apuesta es por la digitalización del mercadeo del libro. Sin embargo, dice, existe poca capacidad por parte de los libreros para actualizarse y para incorporar la tecnología a su trabajo cotidiano. Ya lo dije: fue muy conciso.
Por último, Iván Diéguez hizo un resumen de lo que habíamos expuesto los tres, haciendo énfasis en la importancia de la promoción del libro y de la lectura y celebrando la edición de libros clásicos (buenos es recordar que en esta oportunidad se estuvo repartiendo gratuitamente una edición de Los Miserables de Victor Hugo).
Un punto importante que añadió fue el de la resistencia de los libreros en dar a conocer el comportamiento lector y la necesidad que existe de generar estadísticas al respecto (Roger tambien habia mencionado este punto).
Estas fueron, a grandes rasgos, las exposiciones de quienes participamos en el foro. En un post aparte, escribiré acerca de la discusión que vino despues y la exposición de la experiencia y postura del sector gubernamental (Librerías Kuaimare), quienes estaban invitados a la mesa, pero finalmente hicieron su exposición desde el público. En un tercer momento, el balance final y personal.Perdonen lo lento, pero es largo. >

  • Tags: , , ,
  • compártelo favorito


El libro es para muchos un tema romántico. Cada vez que digo que tengo una librería, que soy librera, no falta alguien en el auditorio que diga "Ay, ese es el negocio de mis sueños" o "Mi gran sueño es tener una librería". A estas alturas ya me sonrío porque estoy más que conciente de todo lo que implica tener un negocio como este. En primer lugar emerge la imagen de una biblioteca con cómodos asientos, silencio, paz, alguna música, y el cobijo de altos anaqueles llenos de volúmenes y la figura del librero sabio conocedor de cada palabra que se ha pulicado y que aparece como una suerte de mentor de sus clientes. La idea de que como libreros debemos saber todo lo que nuestros clientes desean y sobre todo que debemos haber leído todos los libros de los que hablamos es una de las más falsas que existe. Desde que reabrimos Noctua, por ejemplo, mi tiempo de lectura efectiva a bajado considerablemente y me la paso lamentándome de no tener tiempo para leer todas las cosas que quisiera.
Pero para tratar de no dispersarme en reflexiones que me llevarán por otros derroteros, quisiera, antes de pasara a la noticia que quiero comentar, resaltar el hecho de que nuestra experiencia nos ha convencido de que el contexto en el cual está la librería marca de alguna manera su perfil, y que, al mismo tiempo -aunque parezca cotradictorio- habrá clientes para todo. Los lectores marcan las compras y al mismo tiempo las libreías modelan a los lectores. Es un juego de interrelación muy interesante.
Uno de los grandes problemas que tenemos acá en Venezuela es el de la centralización, que se refleja en que la mayor parte de la población vive hacia los polos urbanos que se concentran hacia el norte de pais. Caracas, evidentemente, es la ciudad que más pobladores concentra y en la que podemos encontrar la mayor cantidad de negocios y servicios. Las librerías no son una excepción, por lo cual mucha gente debe viajar a la capital para conseguir los volúmenes que necesita. Paulatinamente el panorama parece cambiar pero lo hace en aquellas ciudades principales y que tienen algún tipo de población universitaria, como Mérida.
Desde el punto de vista privado, algunas cadenas han abierto sucursales en el interior del país y sabemos de algunas, contadas, iniciativas individuales de libreros en un par de ciudades, sin embargo, el panorama sigue siendo desolador. lamento no tener números acá, sin embargo, es claro que uno de los grandes retos es lograr que exista un volumen de librerías que atienda toda la población lectora y potencialmente cliente.
Desde el estado, tenemos a Kuai-Mare que:

Es una Fundación del Estado que está orientada a la creación y mantenimiento de un amplio mercado para los libros venezolanos, latinoamericanos y caribeños. Esta labor se realiza a través de la promoción, difusión y comercialización mediante una red de librerías que se extiende a pasos rápidos por el territorio nacional.

Sin querer caer en el polémico tema de si sirve o no la red de librerías que ha tenido un crecimiento bastante acelerado en el último año, aparece un proyecto que es el de las librerías de bolsillo y que, al menos en la enunciación parece interesante. Acá lo que dice la noticia:

Caracas, 21 Oct. ABN.- El proyecto de Librerías de Bolsillo de la Fundación Kuaimare, que incluye a la comunidad organizada en la comercialización de textos a través pequeños puntos de venta, arrancará durante la II Feria del Libro de Venezuela Filven 2006 que inicia el 9 de noviembre próximo.

Las denominadas Librerías de Bolsillo se entregarán a cooperativas, consejos comunales y sociedad organizada en general para que administren estos espacios y con la finalidad de que ellos mismos puedan decidir cuál es el tipo de libro que necesitan para responder a las demandas de información de la localidad.

No tengo detalle acerca de cómo funcionarán exactamente, pero por una nota en el portal del Ministerio de la Cultura, parece que este año se instalrán al menos dos: una en Río caribe y otra en Trujillo y que serán instalaciones pequeñas, económicas, móviles.

La reflexión que me queda despues de leer esto tiene que ver con quién crea la necesidad del libro y de la lectura. Es el tema de la oferta y de la demanda, que es casi como el tema del huevo y la gallina. Quién fue primero. Es poderoso tener claro que la librería responde a las necesidades de una población, pero al mismo tiempo, que la librería quiéralo o no es una suerte de institución formadora de sensibilidades, una guía de lecturas. Como idea, suena interesante, habrá que ver cómo se lleva adelante.


En este post no me ocupo de internet pero sí de la lectura, los libreros, los lectores y lo que ocurre en mi país al respecto y todo por haberme encontrado una tarde con tres revistas para lectores.
Lástima que sea sólo en versión papel que aparecen estas tres iniciativas de publicaciones gratuitas dirigidas, como bien dice el título del post, a libreros y lectores venezolanos. Las tres me las encontré una tarde que llegué a mi librería (tampoco tiene página web así que no debería quejarme tanto, ¿verdad?), aparecieron allí coordinadamente a pesar de que provienen de fuentes totalmente distintas. Las une el target al cual está dirigido, el formato en papel aunque difieren en las presentaciones, hablaré de ellas en orden cronológico, desde la más antígua hasta la más reciente:
1) ¿Qué leo? No hay que ser demasiado suspicaz para suponer que el modelo de esta revista es la española Qué leer, pero lamentablemente no llega a la altura de aquella, sin embargo ha cubierto desde sus inicios hace unos tres años un vacío de información acerca del mercado editorial nacional. Promoción de libros, alguno que otro artículo interesante, entrevistas a escritores, editores, distribuidores y demás integrantes del proceso editorial y, sobre todo, noticias del mundo fashion literario local: el bautizo del libro tal en la librería cual, fueron X, Y y Z. Yo la he seguido desde el comienzo y, con sus altibajos, ya tiene un nombre en el medio.
2) Lector Urbano En su primer año es el número 3 de esta publicación en formato tabloide de la Fundación para la Cultura Urbana, donde balancean la promoción de sus libros con entrevistas a sus autores y reflexiones en torno a la ciudad. Es probablemente la que menos dirigida está a los lectores o a la actividad lectora en si.
3) Libreros: es la más nueva e impactante desde el punto de vista de presentación. Papel satinado, formato grande diagramación llamativa, comparte con Qué leo, la promoción de los libros y las editoriales con la novedad de ocuparse tambien del mundo de las librerías locales. En este número, por ejemplo, hay un artículo panorámico sobre qué es una librería y otro acerca de los sistemas de inventarios de libros (uno de los temas claves del oficio).
Del primer artículo, por cierto, me permitiré extraer un decálogo para el efectivo diseño de una librería:

1) sepa qué quiere.
2) Asesórese.
3) defina una imagen.
4) Ilumine.
5) Piense en el confort del libro (y yo agregaría, del cliente)
6) Piense en que el libro es el protagonista.
7) Escuche a su local y a sus empleados.
8) Piense en la interacción libro-cliente.
9) Calcule el tamaño de los libros
10) Analice necesidades y busque soluciones.

Simplemente lo cito como muestra de algunos de los contenidos novedosos de esta revista.

No quiero, sin embargo, cerrar este comentario sin mencionar una publicación que es pionera en esto de la comunicación a los lectores por parte de la editorial. Me refiero a Folios de Monte Avila Editores (sí, ya sé que varios se sonreirán cuando lean esto pero es que le tengo particular cariño y marca un momento importante), que ha sido, con interrupciones la primera publicación gratuita de una editorial venezolana para promover sus libros. No llegó esa tarde a la librería, sin embargo sigue saliendo en una nueva etapa, en un formato a todo color (en sus comienzos era apenas unas hojas engrapadas a dos colores), promoviendo mediante entrevistas y artículos, las publicaciones de la editorial.

  • Tags: , , ,
  • compártelo favorito

En ConValor leíamos ayer en la mañana la promoción de los blogs de tres librerías españolas, en un post titulado Tres librerías y tres blogs como tres soles, donde Txetxu habla de Baibars, Laie y Litterae Mundi. Medio interesante para la promoción de la lectura y de los espacios de venta de los libros que son, tambien lugares de encuentro y conversación.
Por otro lado me encuentro con otro blog que me llama poderosamente la atención, se trata de Pies para quiosquero, es la bitácora de la semana en Libro de Notas. El subtítulo de la bitácora es: Vivencias de un quiosquero de Barcelona sin tiempo para sentarse y está escrito por tres personas. Interesante lo que allí se ve, como tambien en otro llamado quioscoslocos, que se aparta ya de la promoción y venta de las publicaciones para dar entrada a dvd, pilas, etc. Vale la pena asomarse.

  • Tags: , ,
  • compártelo favorito