Hace unos días aparecieron los resultados de una investigación que estudiaba la manera en la que las imágenes virtuales afectaban la memoria de las personas. Lo vi en sombra digital y resulta muy interesante porque al parecer las imágenes digitales provocan memorias más intensas que las que producen las vivencias "reales". Para un grupo de jóvenes a quienes se dividió en dos grupos, uno de los cuales vió imágenes estáticas de una cámara digital y el otro de los cuales tuvo la posibilidad de interctuar con un modelo digital via una suerte de juego virtual, se encontró que este último tuvo un mejor nivel de aprendizaje en cuanto al manejo del equipo, pero reportó memorias falsas en cuanto a sus características.
La investigación, llevada a cabo por la doctora Schlosser nos lleva a pensar otra vez en el poder de los mundos o de las vidas paralelas. pero como muchos de los experimentos que se comentan en Internet tienen dos facetas que deben ser tomadas en cuenta. Por un lado, es claro para mi que la recreación virtual de un comportamiento habilitará una mejor ejecución de la conducta en ambientes reales. Es decir, creo que se trata de dos aproximaciones al aprendizaje y aún me desconcierta un poco hacia dónde van los resultados. ¿Cómo calificar de falsas unas memorias porque son producto de una vivencia en un entorno virtual y calificar de reales las del mundo "real"? Ambas ocurren en la mente del individuo, ergo, son reales, verdaderas para él. Quizás la reflexión que habría que tener es acerca de la interacción entre ambos mundos y la utilización efectiva del mundo digital para apoyar el real.