Este post iba a parafrasear el título del que escribió Martín Varsavsky y al que llego a traves de ecuaderno : ¿Tendríamos que tener un Second Life en castellano?. La respuesta a la pregunta es bastante obvia como para detenerse en ella, más bien lo que sorprende es la lentitud que ha habido en su ejecución. Tenemos proyectos parciales que no son más que territorios en español de comunidades como Argentonia o SL España, y, como dice uno de los comentaristas del post de Varsavsky, todas ameritan hablar inglés.

Pero yo quisiera en este post rescatar más bien el otro costado del escrito de Varsavky. Claro que le han pedido que instale Fon allí, es lo que están haciendo todas las grandes corporaciones que ven en SL una vitrina para la venta de sus productos y, lo que suele ser más interesante, aunque casi espeluznante, un lugar de experimentación.

Bueno, a lo que voy. De todo lo que él dice, quiero rescatar algunas frases en torno al símil que él observa entre SL y la Web. sabemos que hablamos de un meta-mundo; se ha hablado de vidas paralelas, de mundos paralelos, pero me gusta cómo lleva el discurso. En primer lugar dice "Ahora Second Life se está transformando en un internet paralelo, un internet visual", y agrega, luego de hablar sobre Fon:

Second Life es como otra manera de crear internet. En el internet normal la base es texto y las direcciones son URLs. En el internet de Second Life la base son imágenes en movimiento y las direcciones son coordenadas. No sabemos aun si Second Life será el Second Internet o una moda pasajera pero creo que vale la pena apostar por el ya que en Second Life se esta produciendo un fenómeno de presencia parecido al que ocurrió cuando empezó Internet y todos comprábamos muchos dominios. Ahora en vez de dominios son territorios.

Una nueva manera de construir la virtualidad, donde las palabras poco a poco empiezan a desaparecer ante la fuerza de la imagen. Ups... y ¿qué va a pasar con los libros allí? ¿Podemos hacer una web sin palabras siendo que ellas son las que la sustentan (vía etiquetas)? No, evidentemente, no podemos librarnos tan fácilmente de ellas, pero igual da mucho que pensar.