Ambientándome para el encuentro de esta tarde (ver post anterior), leo la nota sobre el último número de la revista Comunicación : e-mediaciones. Buen texto para comenzar:

E-mediaciones es un término que acuñamos para aproximarnos a las estrategias humanas –ya no tanto tecnológicas- en la construcción de la Sociedad del Conocimiento.


Y más adelante, agregan:


Antes que la E-mediación, la mediación es un concepto sugerente que viene apuntando para la investigación en comunicación, la posibilidad de abrir nuevas rutas de consenso, más allá del rígido marco establecido por la interpretación de los efectos –usos, gratificaciones y modificaciones conductuales- funcionalista, o la denuncia del simulacro, la enajenación o el “pesimismo cultural” de la teoría crítica. Ya han transcurrido algunos años desde que Martín Serrano introdujera el concepto de mediación social, para la comprensión de los procesos reproducción simbólica en el marco de la industria cultural; años también (aunque menos) desde que Jesús Martín Barbero propusiera el cambio de enfoque hacia la recursividad de los sujetos perceptores de la comunicación, centrándose en su capacidad de traducir, adaptar, contextualizar los contenidos de la comunicación social en una escala más próxima, acaso, a la realidad de sus propias intersubjetividades.