Fotografía de Marta Gillén

Decía Carlos Neri en la entrevista que le hacían en la radio hace unas semanas al ser preguntado por el tema de la libertad, que siempre habrá maneras de burlar la censura en Internet. Ahora me encuentro con uno de esos ejemplos, y nada más y nada menos que desde China que se ha considerado en los últimos tiempos como el ejemplo más claro de la censura en Internet.

El titular dice: Los internautas nudistas se salvan de la férrea censura china y nos habla de que:

Las autoridades chinas se vieron obligadas a retirar los cargos contra un ama de casa pequinesa de 36 años que organizaba "chats nudistas por internet", debido al vacío legal que existe sobre este tipo de casos.

Hace tres años, la mujer fue acusada de "organizar actividades pornográficas" después de que la policía descubriera que se dedicaba a conversar por internet sin ropa utilizando una cámara web, según recoge hoy la prensa local.

En el interrogatorio, la acusada confesó que lo hacía simplemente para "excitarse"

¿Qué más libre que eso? Enfín, no había legislación que penara el hecho de que una mujer se mostrara desnuda en internet, ni siquiera porque confesara que lo que buscana era exitarse.

Esto se me conecta con el hecho de que la pornografía, y el negocio que se teje alrededor de ella, ha sido uno de los grandes motivadores de la innovación tecnológica en el ciberespacio (además de ser lucrativo, por supuesto). En este caso fueron el vacío legal y la vivencia de "erotismo mediado por la tecnología" los que abrieron la puerta franca de la censura establecida por el gobierno chino al cual no le quedó más que cruzarse de brazos, abrir la puerta y sentarse a cavilar acerca qué harán de ahora en adelante.