Ya lo dije en los anteriores post: la sincronía en la web se da de diferentes maneras, bien sea porque coincides en pensamientos, lecturas o refrentes con otras personas, más o menos al mismo tiempo, o porque aparentemente al azar hay noticias, artículos u opiniones que se interconectan (en tu mente).

Cuando escribí sobre Marcel Duchamp, se me ocurrió ilustrar el post con su obra La fuente, repetida en fotos hasta la saciedad y que hace poco tiempo fue motivo de un ataque con martillo. Ayer nuevamente me encontré la reproducción de la obra pero referida a la edición de un libro titulado The Poop Culture (La cultura del Pupú o La Cultura de la mierda, como prefieran). Lo vi referido en Boing Boing y la verdad es que resulta divertido por un lado, pero tambien reflexivo por el otro.

Ya Freud había sentado las bases de la cultura humana sobre la oposición y coexistencia de dos impulsos: eros y tánatos. El impulso de vida y el impulso de muerte (para simplificar); y uno es tan importante como el otro pero la cultura (superego) tiende a reprimir uno para valorar el otro, que, sin embargo, pervive y fastidia algo más que la paciencia.

Leyendo parte del contenido del libro escrito por Dave Praeger ya puede uno darse una idea de por dónde van las reflexiones:

  • La historia de la toilet como herramienta propagandística y aparato de opresión

  • Por qué tantas personas piensan que defecar es un acto vergonzoso.
  • Los costos económico y ambientales de cada tirada de la cadena.
  • Las manifestaciones y significados de la mierda en el arte moderno (Duchamp, Manzoni, Delvoye, y otros)
  • Cómo reaccionan los medios y los negocios ante la mierda (o, por qué el papel toilet está marcado con ositos de peluche).
  • La mierda como redención: Bajtin, Rabelais, y la mierda como salvación de la raza humana.
  • Y mucho más.

El tema del arte ha estado rondando mis lecturas y comentarios desde hace unos tiempos, es por eso que me detengo en este tema que quizás puede sorprender a algunos. Y de aquí paso a citar a Zizek, el filósofo, quien en una conferencia se concentró en la relación cultural con la mierda y la ideología. Segun el relato que hace, la cultura francesa, la alemana y la norteamericana tienen un manejo diferencial de la relación con el defecar y ello tiene, para él consecuencias ideológicas importantes. Las pocetas, de hecho, están construidas de tal manera que el comportamiento del excremento sea diferente: en un caso permanece en el fondo del retrete, a la vista, en el otro desaparece y en el tercero flota. Acá el video (con texto en inglés):

Ya cerrando el post recuerdo una anécdota de esta semana en la librería: como es época de vacaciones, los hijos de las dependientas de las tiendas alrededor traen a sus hijos al Centro Comercial y en pequeños grupos sueles entrar a la librería a leer libros un rato. El lunes pasado ví que entró un grupo de cuatro (alrededor de 8 o 9 años) y se iba a la esquina de la sección de libros infantiles, cada uno tomaba un libro y se sentaban en el sofá. 3 de los 4 tenía en su poder un libro titulado: El libro de la caca y lo leían en voz alta de manera alternativa: una página uno, una página otro hasta terminarlo entre risas y salir corriendo. Cualquiera de sus padres probablemente se lo hubiera prohibido, a mi me dió una profunda ternura.