Un experimento de esos que deja al descubierto mucho de lo que somos. Llego a él a traves del blog Libros &Tecnología donde nos cuentan que quien aparece tocando alli es nada más y nada menos que Joshua Bell, uno de los violinistas más consumados y reconocidos del mundo. Toca un stradivarius de 1713 en una estación del metro de Washington y la gran mayoría lo ignora.

Estoy de acuerdo con lo que dicen en el post citado: 1) el contexto importa y 2) la economía de la atención es una realidad: