666 el número de la bestia
Como fuerza elemental, el 666 representa el sol y la influencia de la radiación solar. Esel poder generador del varón, la fecundación, la forma modificadora de la materia, el yang de los orientales.
Cada situación en la naturaleza contiene de algún modo el 666 por cuanto expresa el lado activo y dinámico del proceso.
La fuerza del número 666 es expresada por los chinos con el símbolo del dragón, contenido en el primer hexagrama del I Ching.
Si bien en principio el dragón oriental no es más que el equivalente de la “bestia” anunciada en el Apocalipsis, las dos figuras han divergido ampliamente en el desarrollo de la segunda en el seno de la cultura cristiana.
La bestia pasó a ser considerada sólo en sus poderes maléficos, y el 666 llegó a ser excluido y asociado a los poderes infernales, al demonio en suma. De ser un principio vital, fecundador y activo pasó a representar el mal, la perversidad y, paradójicamente en una cultura que condenaba las supersticiones, un símbolo de mal agüero.
Observemos la presencia del 6 y su múltiplo el 12 en las siguientes medidas atronómicas, expresadas en unidades más “naturales” que las métricas:
Diámetro del Sol: 864.000 millas (12 ´ 12 ´ 6000)
Diámetro de la Luna: 2160 millas (6 ´ 6 ´ 60)
Diámetro de la Tierra: 7920 millas (12 ´ 660)
Circunferencia media de la Tierra: 24.883,2 millas (12 ´ 12 ´ 12 ´ 12 ´ 1,2)
Velocidad de la T. alrededor del Sol: 66.600 millas/h
Distancia entre la Tierra y la Luna: 6 ´ 60 ´ 660 millas o 60 Radio terrestre
El 666 ha sido relacionado abundantemente con la Ciudad Santa descrita por San Juan en su Revelación o Apocalipsis.
En el plano descrito por el mismo autor (Cap. 25), el perímetro cuadrado de la Nueva Jerusalén es 6 millas, y la circunferencia del círculoque contiene dicho cuadrado es 6,666 millas.
El área de este círculo es 33.300.000 codos cuadrados, y el área del círculo más reducido contenido en el cuadrado es 6.660.000 M2.
Combinando más círculos y cuadrados los expertos en metrología antigua han obtenido la cifra 666 en centenares de ocasiones.
No es ocioso señalar aquí que el correlato el 666 es el 1080, número lunar, asociado a la recepción de energía y al ying (¡ambos números relacionados en proporción áurea!). La suma de ambos es el 1746, y los dos tienen respectivas numerologías extensas y ricas, difícilmente estudiables por separado, por lo que la centralización de los estudios cristianos en el 666 queda forzosamente incompleta si no se le ve formando parte de un sistema más amplio en el que figuran los otros dos números en un papel igualmente destacado.
Igualmente importante en el sistema es el 2368, el número de Jesucristo, contenido en las palabras kai o ariqmoV autou cxV’, “y su número es seiscientos sesenta y seis”, que, computada completa, da precisamente un valor de 2368.
Por tanto, el hombre aludido por san Juan sería el mismo Jesucristo, principio activo, que “no vino a traer paz sino espada” (Mt 10-34).
http://www.geocities.com/CapeCanaveral/8001/carrollia.html
