El Detective
Cierto empresario tuvo serias dudas sobre el comportamiento y actividad de su mas fiel colaborador, ya que cada mañana, desaparecía de su despacho sin avisar, estaba ausente un tiempo y regresaba casi siempre a la misma hora, sin motivo aparente alguno y sin dar ninguna explicación.
El empresario, ante la duda y por respeto a la firme amistad personal que le unía a su empleado, optó por no preguntarle y en cambio contrató los servicios de un detective que le siguiera y así conseguir saber que es lo que hacia.
Al cabo de unas semanas, el detective se presenta con la información obtenida.
Es muy simple -le dice: su empleado, cuando se va, sale del despacho, se va a su casa, se acuesta con su mujer, y luego regresa a su trabajo.
El empresario respira y dice:
- Menos mal, yo creía que estaba en contacto con la competencia y le pasaba información cada día de lo que ocurría aquí. No es tan grave como parecía, observó.
Sin embargo el detective le preguntó:
- ¿Le importaría que le tutee?
A lo que el empresario contestó que no le importaba, antes al contrario, lo tomaría como una señal de confianza y estaría encantado con ello.
Entonces el detective le explico:
- Mira: te lo cuento de nuevo: 'tu' empleado, cuando se va, sale del despacho, se va a 'tu' casa, se acuesta con 'tu' mujer y luego regresa a su trabajo...
