Etapas
Hoy, adelantándome a fin de año he decidido pasar página. O quizá páginas, unas cuantas. De golpe te das cuenta que la renovación es fundamental en la búsqueda de ese algo que muchas veces no sabemos exactamente lo que es pero empezamos a descubrir lo que no es. Y en esas me hallo. Inmerso en actividades rutinarias que consiguen que la inspiración vuelva a mí. Y al frente de todas ellas la curiosidad, como no. Nuevas viejas fórmulas que suelen ser las más eficaces siempre. Las mismas muletas arrinconadas recuperan su antigua función para echarme a andar de nuevo. Lo sorprendente es que en esta ocasión no he esperado a romperme algún hueso.
A pocas horas de cerrarse la puerta del 2005 y ver que esa puerta giratoria te introduce en un nuevo año destino a la reflexión, al mirar atrás, unos pocos momentos para inmediatamente girar la cabeza hacia adelante. Disfrutar de lo obtenido, bueno o malo y abrir las sacas del conocimiento para lo que pueda llegar. Eso tan abstracto pero que se vuelve real según sucede y para lo que hay que estar preparado para empaparte de ello. Y así día a día hacerte promesas para incumplir y otras muchas para realizar. En definitiva, quemar etapas y resurgir de sus cenizas.
