Cortocircuito
No puedo con ello. No soporto un día más sin sufrir, lo necesito. Necesito que alguien o algo me meta otra vez en el pozo. Necesito crear y este estúpido estado de semiequilibrio está acabando conmigo, me desequilibra. Necesito que la ansiedad vuelva a mí, que me atormente y me deje aflorar mi parte más creativa. Es desde abajo desde donde sé sacar lo mejor de mí pero últimamente las circunstancias que me rodean no me dejan tirarme dentro de mi pozo a rebozarme en fango y así volver a esforzarme por quitármelo de encima a golpes de materia gris. Me abotargan los días que el mar es una tabla y en el horizonte no hay atisbo de siquiera una leve tormenta. Hoy quiero un tsunami para mí solo, que me voltée y haga que mi instinto de supervivencia acumule mi adrenalina en superarlo, que el dolor vuelva a mi corazón y mi cerebro goce. No quiero una cadencia lineal, quiero bombeos irregulares que formen grandes crestas. Necesito coger el pincel y decirle al lienzo quien manda. Y necesito sentirme a merced de la insatisfacción, ser invisible. No quiero más apoyos inesperados, quiero no ser correspondido, quiero ser martirizado por el desencuentro. Quiero ser abandonado por los corazones y quiero ser destrozado por los embates de otros cerebros dañinos. Quiero luchar contra ellos, quiero disfrutar. Quiero retos de miradas asesinas. Quiero vivir. Quiero que mis circuitos se abrasen para así evitar un cortocircuito.
