Sueñas
Seguro, lo sé porque eso se sueña. Sé que todos los días antes de dormirte quieres robarle al sueño imágenes del recuerdo. Sonrisas amigas, besos cálidos, excursiones a la luz de la luna o sentados en la arena de una playa, cualquiera, con un atardecer envolvente. Y supongo que no escuchas latir a tu lado ningún corazón, que nadie tira de las sábanas hacia su lado, que nadie roza tu cuerpo. Imaginas construyendo de los recuerdos positivos y creas ese ser a tu medida que tanto anhelas. Esa persona cómplice siempre, que te llama por cualquier tontería sólo por escuchar tu voz. Esa persona que sabes ha tenido un día duro y a pesar de todo trae una botella de buen vino para la cena, para celebrar nada. Esa que se ríe cómplice de tus fallos y bromea cuando te quedas en un duermevela justo en el desenlace de esa película tan interesante. Esa persona que sabe seducirte las veinticuatro horas del día con solo pensar en ella porque siempre, siempre, la recuerdas sonriendo. Esa persona que sabes que existe, al igual que tú y que quizá a tres edificios más allá o a mil kilómetros, está a punto de dormirse, como tú, después de robar al sueño. Sueñas ya, te has dormido y en tu expresión tranquila se proyecta un rayo de luna que te transporta, ya en sueños, a su lado.
