punto
Sucumben y dejan la realidad apostada desnuda, pelada del falsete dorado, destelleante actriz y ahora opaca, cruel testigo de la debilidad ayer envalentonada. Cae el testigo al abismo y la sincronización es herrumbre agarrotada al paso del primer soplo de aire húmedo, antes rocío, hoy tumba de un aliento desorientado y de fiel encasquillado. Soplan vientos que acercan los ecos de un futuro tan pactado como incierto y un solo guerrero camina lento entre la bruma que mitiga la estampa de grito mudo de una figura deslavazada de insomnios. El tamtan espolea el ritmo y la cadencia aprieta el paso al punto que se intuye meta y salida.
