ensoñación
Te vuelves táctil en cada ensoñación y floto así mi vértigo sobre tu recuerdo para cubrirlo con una fina lluvia que cosquillee todo de magia. Estás tan cerca que tus latidos mecen con su compás, como una nana, mis párpados cerrados. Repercutes en mí a cada instante, transcendente y posada. Buceas mis entrañas y éstas, embriagadas de ti, representan escenas vividas, restauradas. Te vuelves táctil en cada esquina que paseo de mi mente y floto así engalanado de mis mejores sonrisas, de las sonrisas que parece que callan pero sin duda te hablan. Y así mis días son tuyos y los tuyos, aunque no lo sepas, míos.
