coautor
Porque estaba escrito, sí, porque estaba escrito. Y es seguro, tanto como la palabra que secuestra, como el deseo que se resguarda y late, como eso que eriza y rebosa felicidad efímera y fuerte. Dábamos el cielo por estrellado y la calma en la vista sobre el horizonte de hombro y sien, y lágrimas, y rememorar, y vida; éxtasis. Escrito estaba, sí, dictado lento y profundo, cadencioso, aspirado y suave. Ahí, lo ves, sí, entero, sin arañazos luce el tránsito de su texto en una gran bolsa de palabras. Tiembla acariciada la gana, acunada y la nana viaja tu ensoñación. De verdad, es verdad. Sí, porque estaba escrito. Yo lo he leído. Unas mil veces. Y me lo creo, sí, lo creo, porque yo fui el coautor de ese escrito.
