sufre
Libérate en un mundo perdido y piérdete en mí, entre mis laberintos. Hazlo de nuevo, toca mis paredes húmedas y libera tu espíritu por fin, hazlo, hazlo mi vida, hazlo mi amor. Deja palpitar poderoso al corazón y resbala tus lágrimas, vibra, tiembla dichosa, desvanece el temor y lucha. Deja hablar a los ecos que cabalgan enjaezados de relámpagos y espolea a la duda contra el muro hasta abrir la vía. Flota así, levita, en mi perdición, condenado a ti encadenado, viajeros de un espacio sin tiempo. Siente y sufre las consecuencias. Sí, sufre de ese placer sensual de morir en mi mirada y yo derretirme en la tuya.
