¿Como debería ser la política exterior de Colombia de acuerdo a su situación geográfica?
4 Nov 06Colombia es un país que ha manejado un sin número de gobiernos de corrientes e ideas no continuas y al cual le han llegado a lo largo de su historia muchas oportunidades de cambio de esquemas en el marco de los mismos lineamientos de gobiernos y de movimientos de revolución desde el siglo XIX tales como los primogénitos, los comuneros y hoy en día las mismas fuerzas armadas que ejercen presión sobre el libre desarrollo de las políticas económicas y sociales del país.
Es así como la misma política exterior se ha canalizado con varias influencias pero con la predominancia de las relaciones con Estados Unidos y todas las implicaciones de acuerdos, convenios, y dependencia que esto implica. No obstante a este marcado hecho que caracteriza los rasgos gubernamentales colombianos; existen una serie de acontecimientos y sucesos en los cuales se ha abierto la posibilidad de encausar no solo en una dirección el manejo del país; lo que se refiere a las conversaciones con el resto de países del mundo distintos al norteamericano; dentro de los cuales los andinos han tenido un poco más de relevancia que las relaciones con Europa y Asia, recientemente mas profundas.
Por tanto, hablar de donde podría Colombia profundizar y enfocar finalmente su política exterior; es un tema de hecho fuera de la realidad que se vive, pues sin lugar a dudas geográficamente las prioridades deberían estar con los vecinos y países del bloque suramericano e incluso centro americano; y aunque existe CARICOM, el MCCA, MERCOSUR y la CAN; esta ultima se suponía era la plataforma para el desarrollo común de sus integrantes; los últimos hechos han demostrado que la no coordinación de ideas pero mayoritariamente la diferencia de gobiernos terminaron por acabar con los fines de crecimiento, desarrollo y equilibrio de la integración y será muy difícil reconstruir o tratar de llegar acuerdos cuando por encima hay diferencias intelectuales y de doctrina en general.

Mas allá de lo que signifique hoy en día la crisis de la CAN, el elemento más importante y entre otras cosas falencia de la política exterior de años, es la ausencia de unidad de grupo que existe entre los países suramericanos; pues aunque hay supuestas integraciones que debieron desde su creación ayudar a la unión regional se podría decir que mas bien han dividió los bloques y separado los objetivos de un lugar a otro; un ejemplo claro de esto es el fallido intento por realizar por todos los medios posibles el ALCA hasta cuando se decidió por voluntades individuales de cada nación dedicarse a otras zonas del mundo.
La realidad del asunto radica en que no han existido iniciativas ni colombianas ni de otro país para la conformación real de un bloque regional, lo cual seria lo más adecuado y debería ser el objetivo de todas las políticas exteriores de los países de la región; debido a que si se pudiera enfatizar las relaciones con los vecinos especialmente con Venezuela , quien es un socio comercial fuerte con beneficios implícitos, se lograría tener una coordinación común entre cada parte y así hacer efectivos los intereses de desarrollo y crecimiento en conjunto como en el caso de la Unión Europea.
Sumado a lo anterior, se puede agregar que la región esta pasando por una crisis política fuerte que afecta sin duda las relaciones entre estados, no solo por las discusiones que se plantean en pro de los intereses particulares sino por las que tienen que ver con las disputas en la solución de ciertos temas como las fuentes de la ayuda humanitaria, la firma de tratados con ciertos socios etc. Aun cuando todos estos acontecimientos son hoy por hoy así, la situación en algún momento se hubiera podido cambiar si los gobiernos de izquierda no estuvieran liderando gran parte de los países latinos con el pasar de los años y si estos mismos no chocaran con el derechismo del gobierno colombiano, impidiendo que las relaciones sean estrechas y verdaderamente altruistas.
Pero, los hechos y la historia son distintos, y Colombia quizás no ha focalizado los intereses de acuerdo a los beneficios potenciales que le podría representar geográficamente; dado que una alianza implicaría compartir fortalezas propias e implícitamente obtener la de los demás (como el beneficio petrolero venezolano o la coordinación chilena). Hay ejemplos europeos y asiáticos claros que reflejan las altas posibilidades de éxito y de ocurrencia; es decir es completamente posible salir adelante con unidad regional; siempre y cuando exista acoplamiento de políticas de por medio.
Por consiguiente, aunque el marco ideal debería ser el anterior, en cierta medida el país se ha visto forzado a buscar otros horizontes no muy convenientes pero que ha evitado un asilamiento total ante el fenómeno de la globalización. La parte implícita dentro de esta acostumbrada y casi típica estrategia es el costo de oportunidad que tiene que pagar el país, por sumirse a los Estados Unidos como aliado base de sus relaciones exteriores; pues esto involucra y complica que se facilite las conversaciones y acercamientos con otros países dispuestos a ser autónomos y a alejarse de todo lo que implique vínculos norteamericanos; estos son los casos de Perú, Venezuela e incluso los mismos europeos.
Para concluir, ya que el país debería hacer cambios más convenientes paralelos a los que tiene por empezar seria provechoso asimilar los errores pasados que han permitido que se distorsione el objetivo de bienestar y desarrollo de los colombianos; y entender que los bloques comerciales regionales han resultado ser la salida del subdesarrollo y el flagelo de gobiernos.
By: Los UE Bloggers
Continuando con esta reflexión sobre la ciudadania, en la primera parte me cuestionaba si realmente en alguno momento de la historia, por lo menos contemporánea en algún país se ha ejercido la ciudadanía. Me cuestionaba porque de ser así, la ciudadanía como un participación conciente y racional debería haber llevado a los individuos a reformas estructuras del poder a través de las herramientas que el mismo sistema brinda, sin embargo los que aparentemente se han interesado en cambiar el rumbo, han utilizado los medios incorrectos y han hecho mas daño a la democracia que las reformas que verdaderamente consiguen. El mejor ejemplo de ello es la formación de guerrillas en un país como Colombia, que aunque en su origen tenían algunas ideas de generar una sociedad mas equitativa y cambiar el rumbo de un país que venia tomando las decisiones incorrectas, con el tiempo fueron mutando y se convirtieron en la principal amenazada para esa sociedad democrática por la que supuestamente luchan. Se podría pensar que en su origen los lideres de estos grupos estaban dispuestos a ejercer una ciudadanía responsable no solo porque se interesaron por cambiar el rumbo del país sino porque de manera conciente tomaron la decisiones de exponer sus ideas y aportar a el mejoramiento del sistema por el bienestar de las mayorías, el error radico en los medios y si bien en ese momento de alguna otra manera hubiera sido mas difícil obtener alguna relevancia creo que el uso de la fuerza y las armas en la democracia no es mas que una malformación del objetivo principal. El sistema como tal se basa en el uso de las decisiones de las mayorías y no se necesita armas cuando el pueblo como un solo elemento se levanta a reclamar sus derechos.
Son estupidos, por una sencilla razón, el presidente muy en contra de su posición inicial estaba dispuesta al dialogo, abriendo puertas para intercambio humanitario y hasta el despegue de municipios, esto le podía dar una posición de negociación interesante a las Farc y tomar de nuevo el rumbo correcto hacia el fin de este conflicto sin sentido. No se en que piensa Marulanda y sus amigos asesinos cuando cierran la oportunidad y quedan en frente de la comunidad internacional y de todos lo colombianos como un grupo que no solo perdió su rumbo político sino que día a día se corrompe mas, asesinas mas gente inocente y atacan con medios mas inescrupulosos.
Definir ciudadanía y ver sus implicaciones en la democracia, es un proceso que me lleva a pensar primero si este sistema político como tal y su desarrollo a través de la historia, realmente lo convierte en la única o por lo menos la forma mas adecuada para una sociedad equitativa donde todos los individuos gozan de la libertad, tienen derechos y se preocupan por cumplir sus deberes. En este sentido, la definición de ciudadano va mas allá del simple hecho de nacer en una sociedad democrática y como tal implica la participación activa en los procesos de construcción de sociedad y construcción del futuro de un país donde deben primar los intereses generales sobre los particulares. Sin embargo este primer acercamiento a lo que es la ciudadanía sin duda que genera la sensación que esta es solo una utopía de una democracia que con apenas lo justo se puede desarrollar en la sociedad contemporánea.
Bueno luego de exponer mi postura sobre la posible legalización y los efectos positivos y negativos de esta ideas, en esta segunda parte expondré desde mi perspectiva los efectos nocivos de la actualidad penalización y como debería ser este método si definitivamente no se piensa legalizar.
Luego de discutir en la cátedra de ética y responsabilidad el tema de la legalización o no de la droga, cada día encuentro mas razones para acabar con una guerra que definitivamente esta acabando no solo a la sociedad actual sino que de paso incrementa los consumidores de drogas en el mundo de manera exponencial. Sin embargo no se puede generar una posición si no se tiene argumentos de ambas caras de la moneda. En ese sentido esta primera parte del articulo quiero mostrar los aspectos de la legalización y en la segunda parte tratare la penalización del delito y como hacer mas efectiva una política antidrogas si es que no se piensa legalizar.
Hoy lunes festivo, día de la posesión del segundo mandato de Álvaro Uribe, me levante muy temprano a ver todo el bombo que le hace el canal RCN a dicho evento, cuando muestran una noticia, que es sencillamente inexplicable.