Empatía
Cambio de planes. Lucía mañana no puede trabajar y a mí me reajustan los horarios, quedando un viernes más libre así de repente y un sábado (mañana) que se presenta infernal. No importa. Al salir a las cinco he ido a ver a Lucía, que tiene un mal día, pero de los que son por motivos concretos, motivos de peso. Por el gran motivo. Ese motivo por el que te quedas muda, sin saber qué hacer. Yo he optado por ir a verla un rato, comprarle un helado, dulce, fresquito. Le ha gustado mucho. Hemos hablado de lápidas, de dosis de realidad, de no tener miedo a nada, de ganas de vida, de gente importante. A ella se le llenan los ojos de lágrimas pero sonríe. No se puede estar más guapa. Decían en la obra de teatro de ayer que una mujer feliz siempre está guapa y que una mujer triste nunca puede estarlo. Lucía tiene tanta fuerza, sea cual sea su estado de ánimo, que siempre irradia energía, siempre. Me contagia, siento la pérdida como si me tocara cerca y al mismo tiempo me siento fuerte.
A la vuelta en el autobús he ido hablando con mi madre, de miles de cosas. Muchas novedades por Vejer. Lavadoras, alquileres, obras, personajes. Lo de siempre y más cosas. Empatía, de nuevo. En el mercadona, compro cuatro cosas porque no me acuerdo qué me faltaba. Al salir paro en el puesto de prensa y compro el número 153 de la revista Mi Casa. Hay un reportaje precioso, larguísimo de La Botica. En el link podéis ver la versión digital, que mola menos, pero mola. La pena es que el día estaba nublado y no se ve lo mejor del sitio, la luz que brota de cada ventana, las vistas. Era día de lluvia y niebla. Pero el hotel sale precioso, tal y como es. Y el Pitu posa en dos fotos metido en un barreñito negro de caucho y a los pies de Josip. Me río hasta que se me saltan las lágrimas viéndole mirando a cámara. Tengo muchísimas ganas de irme. Muchísimas. Este verano va a ser muy importante, decisivo, a muchos niveles. Lo sé.
La tarde se me está acabando. Voy a ver si hago algo de provecho antes de que se esconda el sol. Las lavadoras, los escritos, los órdenes, los papeles.
Y a reunir fuerzas.

15 jun 2007 | 08:40 PM
No estoy deacuerdo,una chica guapa lo va a estar siempre,esté triste,este contenta,esté borracha,esté en pijama o esté haciendo caca.
Otra cosa es que es estar guapa....
Disfrutiles!
15 jun 2007 | 08:46 PM
Pues eso, que Lucía es guapa y punto. Pero prefiero no verla haciendo caca, de momento.
:P
15 jun 2007 | 10:26 PM
Yo estoy en un punto que mientras me enseñe un yoni que haga lo que quiera.......
Más disfrutiles!
15 jun 2007 | 10:31 PM
Gonzalo!!! por favor!!!!
16 jun 2007 | 01:21 AM
Ay, mira... Que cuando hablas y escribes a mordisquitos, jugueteando con las esquinas de la vida que te toca a ti sortear para no fastidiarte la rodilla..., cuando lo haces con tanto mimo y decisión, como los mordisquitos, digo. Joder, veo que detrás de las letras hay tantas ganas de vivir y de vivirlo bien que no puedo sino desearte que te acabes comiendo el mundo a bocaos. Esos momentines con Lucía, con tu cerebro, con tus ganas, están tan vivos!!
No se parece en nada a lo que he sentido-pensado al leerlo. Pero vamos, que me quedo con lo de los mordisquitos, es lo más parecido.
Besos!
16 jun 2007 | 09:12 AM
Qué guay, mordisquitos, jo, gracias, poedía. De verdad.
16 jun 2007 | 01:36 PM
Gonzalo, estás zumbao!!!
La edición digital de la Botica mola, mentirosa!!!
Fuerza y honor.
16 jun 2007 | 04:57 PM
si se tiene fuerza lo demás acaba llegando, cuestión de tiempo; y lo de la belleza... eso sale de dentro, y da igual si estas sonriendo o llorando, eso llega...
bicos