De la relación con los adultos...

¿Por qué los niños han dejado por un lado la curiosidad para con los abuelos? ¿Por qué los jóvenes prefieren estar fuera de casa incluso en las reuniones importantes de familia?
Podríamos encontrar miles de respuestas y posiblemente la mayoría correctas, pues dentro de ellas se encuentra la muy variable subjetividad. Ahora – y no me puedo quejar – estoy lejos de mi familia, sin
embargo, pasé tantos años a su lado que en realidad no me siento sola, ellos están conmigo.

Pero... es muy triste ver una generación más abajo que se ha hecho de una cápsula invisible, una actitud de aislamiento familiar y de engorda narcisista, algo como nunca se había dado, esas rebeliones generacionales ni en países extremadamente liberales.
Podría decirse que un factor determinante es el múltiple contacto de los nuevos individuos con la gran tecnología, -que por el contrario de ser grande, cada ves ocupa menos espacio físico. Ahora bien, como esencia del ser humano, ¿cómo volver a unificar esos fragmentos de valores familiares desperdigados sin vivir un retroceso tecnológico?...
Luego entonces, tenemos un doble filo en ese parteaguas, -que nos vino a partir otra cosa... - llamada tecnología.
Sociedad... más que observarla para comprenderla, tendríamos que involucrarnos para poder sobrellevarla.
