Primeros intentos
Sabía que iba a estar torpe. Lo sabía. El viernes fui a la cena a la que estaba invitado en casa de un amigo. Nos juntamos diez personas, entre ellas ojos azules. Fue divertido, cenita, música, risas, juegos y buena conversación. Conocí un poquito más a esa chica, y la verdad es que me gusta. Confirmado.
Estabamos a gusto todos allí y nos quedamos hasta tarde. Cuando el grupo se disolvió, ella se ofreció a acercarme adonde yo iba. Buen signo, pero mal aprovechado porque mis torpes indirectas chocaron con la barrera de su sobriedad. Maldito código de circulación. Pero yo al menos me quedé con la sensación de que había hecho lo que tenía que hacer. La satisfacción del trabajo bien hecho. Aunque lo del "bien hecho" está por ver, veremos la próxima vez qué cara me pone.
El sábado para compensar, el chófer y sobrio fui yo al ir a una cena a Castro-Urdiales. Lástima que no fuera con ella. Me apunto a un bombardeo y fue un plan inesperado, tranquilo, de treinteañeros. Lo que sea por no quedarme con mis demonios caseros. Eso ha tocado hoy. Bueno, un fin de semana más. Pequeños pasitos adelante y atrás, pero el balance es positivo.





arori dijo
Bueno.. parece que estás más positivo eh...
Qué bien que lo pasaras bien, jeje. En serio, me alegro de que congeniaras con Ojos Azules. Ahora solo falta la tercera "cita", seguro que las cosas van a mejor.
¿Dónde anda Cast-Urdiales? Porque cada vez que me conecto desde la oficina, la IP dice que estoy en ese sitio... Qué casualidad, jeje.
Besitos!
25 Febrero 2008 | 12:34 AM