I Rally fotográfico Costa da Morte
Pues sí amigos, sucedió el 5 de mayo de 2007. Entorno a las 10:00 AM nos fuimos reuniendo en la cafetería del centro comercial de Coristanco, en fiel respuesta a la convocatoria de Marcos Rodríguez y Carlos Briones. El día amaneció nublado, pero pronto el sol empezó a declarar sus intenciones. Los participantes fuimos los siguientes:

De pie y de izquierda a derecha: Juan Riera, Manuel Alvedro, Miguel A. Veiga, Diego, Antón do Rio, Marcos Rodríguez, Antonio Martín, Jacobo Campuzano y Carlos Briones.
Sentados y en el mismo sentido: Carmen López, Manuel Balea, Lupe Bicos, Olga R. Santín, Carmen Murias, Juan del Rio, Lino, Pablo Briones, Manuel Calvo, Luz y Antonio F. Marín.
La primera etapa de la jornada nos ocupó la mañana en el Espacio Natural Protegido del Cabo Vilán, en el municipio de Camariñas, un espacio de costa lleno de leyendas de naufragios y donde la mano del hombre por fortuna todavía se mantiene controlada. Estuvimos en el cementerio de los ingleses, un lugar donde sigue vivo el recuerdo del naufragio más sonado de esa costa, el del Serpent, el buque escuela inglés naufragado en el año 1890 (ver su historia)

Cerca del cementerio y siguiendo por la escarpada costa se extiende la playa del Trece, una auténtica playa solitaria, de arenas blancas, ideal para perderse en soledad con la sola compañía del viento y el murmullo de un mar duro, o porque no, con una cámara y un trípode. Esto último es lo que hice yo, me alejé del grupo y cargado con el equipo me dirigí a ese arenal que tantas veces había visto desde lo alto, en el camino de tierra para coches que va por lo alto bordeando la costa y desde el que se divisa la playa a lo lejos.

Por el camino me entretuve con el macro y unas hormigas que recolectaban polen:

Luego llegué a la playa, caminé por su arena y me empapé un poco de ese ambiente mágico de agua, viento y soledad, hice unas fotos y emprendí el regreso, un regreso que me deparaba una grata sorprersa. Allí, en medio de la nada y alejados de las miradas del hombre me sorprendieron estos dos ejemplares de lagarto ocelado, los saurios de mayor tamaño que existen en Europa según pude saber luego, y especie protegida.

Tuve que detenerme y tener un poco de paciencia, montar el tele y esperar agazapado. Me sonó el movil en ese instante. Pero parece que el ruido no les afecta. Era mi movimiento el que les hacía esconderse una y otra vez. Pude capturar esta imagen, en la que se aprecia la belleza de estos animales.
Así consumimos la mañana y pusimos dirección a la villa de Cee, a comer. Desde que el amigo Carlos Briones organiza las quedadas, los restaurantes han sustituido a los bocatasy a los churrascos de Manuel Balea. La verdad es que es un momento clave el de la comida, por razones obvias de reposición de fuerzas, y por las animadas charlas que se entablan, risas incluidas, porque es verdad que nos reimos mucho. Hay un magnífico sentido del humor en los participantes.
Por la tarde nos dirigimos a las Caldeiras do Castro. Están en el ayuntamiento de Muxía, un ayuntamiento archiconocido por su romería y por su paisaje marino, también por otros acontecimientos que no deben repetirse nunca máis, sin embargo no por joyas como la que esconde el curso del rio Castro, y que entre todos nos encargamos de fotografiar para difundir al mundo.

Allí tuvimos un percance con un resbalón de Olga que se quedó en un susto y alguna magulladura, pero que cada vez que lo pienso se me ponen los pelos de punta. Gracias a Dios no pasó nada grave.
Con algunas horas de sol todavía nos fuimos en busca de la última etapa, la fervenza de Noveira, en el río Arcos, afluente del Xallas. Está situada a pocos kilómetros de la fervenza del Xallas, en el Ezaro, esa que Marcos Rodríguez y otros tantos echamos de menos y que está bloqueada por el embalse de Ferroatlántica.
Y allí pusimos fin a una jornada apasionante, en la que compartimos una afición común, conocimos lugares nuevos de nuestra querida Galicia, echamos muchas risas y quedamos emplazados para nuevas jornadas de cámara y trípode.




marcos-rodriguez dijo
Hola Manuel, la verdad es que te has currado un blog de la leche, me encanta como te está quedando, y seguiré echándole vistacillos a menudo. Por cierto, con lo de los lagartos me he quedado flipado, un saludo
13 Mayo 2007 | 11:08 AM