Todo sucede en este breve instante que me lees
¿Cuántas veces nos preguntamos los padres si estamos haciendo las cosas bien? Yo, al menos, lo hago muchas veces. Aca encontré un artÃculo para pensar un rato.
La entrada original, junto con otro montón de artÃculos sobre este y otros temas está en www.pasoapaso.com.ve
Me conmovió, inesperadamente, la contemplación de un grupo de niños en alegre y ruidosa merienda: no sé qué me hizo suponer que habrÃan de sufrir desconocidos sinsabores e inevitables angustias.
En una cafeterÃa celebraban el cumpleaños de uno de ellos y alborotaban ajenos a su destino. Yo no, yo me recreaba en mis temores presagiando los suyos y un deseo infinito de protegerlos me brotaba imparable, habrÃa construido un lugar con paredes de espuma, suave música y controladas actividades, donde sólo hubiera lugar para el deleite, desde el bienestar seguro y sin tristezas.
ConstruirÃa un mundo seguro y feliz para ellos, que me dejara tranquilo a mi.
Esos niños habrÃan durado minutos en su dulce cárcel, sin posibilidades de descubrir, arriesgar, perder, equivocarse, fracasar, caer o conquistar.
Otros niños no pueden huir a su destino impuesto, en sus breves decisiones no pueden arrebatar su futuro a quienes les cuidan y gobiernan.
Siendo el cuidado de personas con discapacidad, en algunos casos, absolutamente necesario, deben existir fuerzas que contrarresten los impulsos naturales de la excesiva proteccion con la que teñimos de melancolÃa su camino hacia el mañana. Absorbemos, con nuestro justificado temor, las energÃas necesarias para dar pasos sobre un suelo ya de por sà impreciso y accidentado.
Nos protegemos, tal vez, de la repetición de un dolor que tuvimos un dÃa y del que aún no hemos terminado de derramar las últimas lágrimas. Temores vanos, agazapados, inhibiendo la libre llegada de un futuro que nos negamos a descubrir, ignorando que nada sucede en el tiempo por venir; sino que todo acontece, únicamente, en este breve momento en que me lees. Es en el instante presente cuando hemos de optar por colocar el mundo en sus manos, o por ir arrebatándoselo dÃa a dÃa, para siempre.
Autor: José Félix Sanz Juez
Fuente: Revista Polibea

Sofi y MarÃa Paz con MarÃa Jose, en el cumple del tÃo David (otro aporte de la TÃa Caro)

José félix Sanz juez dijo
Soy José Félix Sanz Juez y querÃa daros las gracias por elegir un texto que escribà hace algún tiempo como motivo de reflexión en este hermoso Blog. Felicidades y mucha suerte.
José Félix
15 Enero 2007 | 03:29 PM