Oda a los hosteleros
¿Y por dónde empiezo ahora? Casi no nos han pasado ni cosas desde el último capítulo de este tan poco prolífico blog...
Dejamos el relato allá por Navidad, cuando esperábamos con ganas el regreso a casa y lo cierto es que la vuelta fue tremenda en emociones, alegrías, besos, achuchones y dura prueba al estómago, que empalmaba sin tregua una digestión con otra. Nos faltó quedar a desayunar con algún amigo, pero lo demás, lo hicimos todo: pintxos, almuerzos, comidas, cafés, cervezas, cenas, cubatas, recenas, ... A veces todo eso en el mismo día. Fue genial el reencuentro con nuestras familias y amigos, pero nuestra agenda echaba humo y al final se nos quedaron muchos amigos sin visitar, un fuerte agotamiento y una sensación de frustración por no poder llegar a ver a todos los que nos hubiera gustado. Más que nunca, en Navidad descubrimos que los días tienen sólo 24 horas. Pero bueno, fue bonito.
Y agotados por las vacaciones nos llegó el día de volver a Edimburgo y ponernos "serios" a buscar un trabajo. El glorioso tiempo de estudiantes había llegado a su fin y había que afrontar la realidad, que no es otra más que que en la vida hay que trabajar. Para comer y esas cosas. El caso es que somos tan machacas que imprimimos un buen taco de currículums y estuvimos sin parar ni un segundo durante una semana pateándonos la ciudad preguntando en cada bar/restaurante/tienda/hotel que veíamos el cartel de "Staff wanted" y en cualquier lugar que nos diera la impresión de poder necesitar a gente. En total, entregamos 40 CV y preguntamos en una treintena de sitios más. Y a la semana, el resultado era ¡que los dos teníamos trabajo!. Pablo empezó de ayudante de cocina en un pub típico del centro de Edimburgo y yo como camarera en un elegante restaurante italiano de "drink runner" o lo que es lo mismo: tener que correr como una loca con la bandeja y las bebidas y tratar de abrir botellas delante de los clientes sin que se notara que jamás en tu vida habías abierto una botella. Y que la gota no cayera a la mesa.
¿Cómo fue la experiencia? Pues agotadora, especialmente para Pablo que cada día encontraba más trabajo en el pub y peores condiciones, ya que se les rompió una tubería que nunca reparaban. Pablo pudo comprobar lo que es una cocina de un pub donde nada, absolutamente nada, lo hacían en el momento: las sopas guardadas en cubos y las bandejas de pancetas pasadas bajo el grifo del agua y guardadas después en el frigo le han dejado trastornado. Y mientras él luchaba con el lavavajillas, yo corría por todo el restaurante (sin romper ni un sólo vaso, que todo hay que decirlo), pero terminaba rota. ¡Y no es por la edad, que te veo! Me cascaron un turno de "sólo" 11 horas y al final me dolía hasta la uña del dedo meñique. Por estas tierras se gana dinero si uno quiere, pero también a base de meter más horas que Carracuca. Es totalmente increíble lo que trabaja la gente en la hostelería aquí, y supongo, también en España. Por todo ello:
Pido perdón por las veces que hemos cerrado restaurantes, me arrepiento de todas las noches (más bien mañanas) que nos han barrido (literalmente) de los bares y prometo que siempre trataré de pedirle todo a la vez al camarero sin marearle ni un sólo viaje siquiera. Incluso como gran sacrificio prometo renunciar a mi clásico: ¿Me puedes poner un escocés, pero en vez de whisky que sea FrayAngélico y con café descafeinado? Que conste que ésta es la única rareza con la que he podido martirizar a algún camarero, ¡pero es que está tan rico! En fin, que a partir de ahora, estaba.
Pero bueno, abreviando, Pablo recibió la llamada salvadora de un café chiquitín, que está dentro de una tienda de deportes, para trabajar como camarero y se fue allá de cabeza abandonando el pub más contento que contento. Está agusto, trabaja muy pocas horas, pero es un lugar en el que puede practicar y aprender mucho más inglés que en el pub. Y yo estaba ilusionada con una entrevista que había hecho para trabajar como recepcionista en un hotel de cinco estrellas al lado de casa y me llamaron para una segunda entrevista y ¡al final me cogieron! Es un trabajo en el que en principio puedo aprender mucho ya que tengo que estar constantemente hablando en inglés con los clientes. Ahora, jamás, jamás, jamás en mi vida habría pensado que una recepcionista tiene que hacer tantas cosas. Llevan un control alucinante de todo, tienen que hacer informes de minibar, de estado de habitaciones, hacer balances de los pagos realizados con tarjetas de crédito y en caja, adjudicar habitaciones (para colmo de los colmos el hotel tiene 100 habitaciones y cada una de ellas es diferente de la otra y tengo que aprendérmelas), atender el teléfono, recibir a los huéspedes, despedirles y hacer el chek out, contar el dinero, y mil cosas más que todavía estoy por descubrir. Es una pasada y todavía estoy ahí, aprendiendo y volviéndome loca porque es que encima todo esto es en inglés y desde el segundo día me pusieron a contestar el teléfono y me temblaba hasta la rabadilla. Lo primero, a la mitad no les entendía. Y luego, no me conocía los nombres de la gente del hotel, ni sabía las respuestas a lo que me preguntaba, me costaba una eternidad encontrar la extensión... Un cuadro, pero espero que en breve vaya poco a poco cogiéndole el aire.
Y después de todo esto, ahora soy yo la que necesita coger aire, así que hasta pronto (eso espero, pero no me atrevo a prometerlo). By the way, se os echa de menos.

Rebeca dijo
Hola chicos,
aunque ya sabía de vuestras aventuras profesionales por los emails que intercambiamos, leerlo en el blog ha sido mucho más emocionante. Jo tíos, qué estrés!!
No me extraña que Pablo esté traumatizado con lo de la cocina del pub. Me parece que no voy a comer bacon en mucho tiempo...buf, qué asco!!
Pero se os ve super emocionados, o eso transmitís entre tanto agetreo...
En cuanto a lo de ser recepcionista, sí que tienen tareas asignadas, y eso que parece que están ahí para mirarte con cara de sapo y contestarte lo más bordemente posible. A partir de ahora también yo las miraré con otros ojos...
Bueno chicos, espero ansiosa el resto de capítulos.....
22 Febrero 2007 | 08:56 AM