45.- CÓMO SER UNA NEGRA GAY. (2ª Parte)
Vivir al noreste fue siempre peligroso. Ya me lo decía el I Ching. “Evite los amigos del noreste. Acerquete a los del sudoeste”. Pero por entonces, el mundo chino y los puntos cardinales no eran mi fuerte.
El noreste de mi barrio era una zona sin felicidad. Las muertes por accidente automovilístico ocurrían allí. Los adolescentes tenían más acné y menos sueños. Había más jugadores compulsivos y un mayor índice de nacimientos prematuros. Las portulacas no florecían lo suficiente y no había ni una sola abeja. El almacén era más caro que el sureño. Y el dulce de leche era tan líquido que no se podía comer con el dedo. Allí estaba el colegio. El cine, en cambio, en el sur. La tienda de doña Yocutca crecía , norteña, a más no poder y toda su familia atendía a cuatro manos. La de la vieja Medina, en el árido norte, parecía una tienda fantasma, salvo por los bichos canasto que le colgaban a sus rosales, no había un ser vivo alrededor.
“Mirá la pelotuda, má, lo que dice…jajaja… que en el norest…jaj...!” Paf. Y mi hermana mayor quedó mirando al cono sur. Con mamá no se jugaba. No es que le molestara que me dijeran pelotuda. Lo que no toleraba era tener de hija a una. O, como en este caso, tener a dos. Demasiado.
La negra vivía en el noreste y , hasta la muerte de su mamá, María también. Y aunque mi vida atormentada parecía la de una niña del noreste, yo vivía en el pujante sur.
A María, la desgracia (mamá arrollada por bus) la trajo al lado próspero. A la negra, en cambio, la pasión.
“Decime, chinita, (papá detrás de la cortina del comedor) yo veo mal o la negra viene todos los días a la casa de en frente, la de Carol?”. Glup!. Papá enfermo era como un agente de Cipol en la casa de Big Brother. No sé qué más pudo ver Napoleón Solo. Sé que llegó mamá Kuriaki y se fueron a hacer investigaciones detrás de la cortina de hierro, la de la cocina.
Y me fui a poner sobre aviso a la pasión negra. “Negra…! Negra…! Abrime… soy yo…”. “Martiiiii!!! (negra losa radiante)… vení, vení...estamos tomando mate al fondo con Carol…”. Guau. Qué imagen. Se me alborotaron algo más que las hormonas.
“Las presento, Carol, Marta; Marta, Carol… son vecinas, se conocen, no?…”. Pseee!!!. Quién no conocía a la bellísima Carol!. Y yo a los abrazos con la novia de mi asumidísima amiga. “Pero, claro, Martita, cómo estás?”. Afiebrada, querida. Más que mate, tomé líbido pura. Y se me debe haber subido a la cabeza porque empecé a reirme. De puro nervio.
“Che, y si la vamos a buscar a María?”. Tus deseos son órdenes, negra. Y en un segundo yo ya estaba con María , cuyos enormes ojos con efecto sorpresa echarían a rodar en cualquier momento.
“Bueno, Carol, te presento formalmente a mi familia: María y Marta”.
Aún hoy, las palabras de la negra me retumban en los oídos. No me alteró el orden de mis afectos el que la novia de la negra fuese semejante mujer, la que enloquecía a todos los hombres del barrio. Ni tampoco que se dieran los besos que se dieron, entre mate y mate, tapadas por el manto de nerviosas boludeces que decíamos María y yo.
Lo que si alteró el orden de todas las cosas fue aquello de que ÉRAMOS su familia, la familia integradora, no la otra, la del apartheid, la de los lazos de sangre que te estrangulan.
A María le atraía todo lo que destilara maternidad, a mí todo lo que me palmeara la espalda. La negra, fue la más clara, la más jugada. Una sibarita de la pasión.
Y ella, que venía del noreste, con todas las de perder, se convirtió en la reina del suroeste. Indiscutible. Al menos, para nosotras.







Mi nombre es Marta Drooker. Soy inventora. Aunque alguna vez insistieron en llamarme mitómana. Quiero compartir con ustedes inventos propios y ajenos. Este blog es un modo de patentarlos.
Lenore, la hermosa niña muerta, es un invento que lamentablemente patentó otro. Ella se refugió en el comic.Yo, en este blog. Pero las dos habitamos en el mismo plano.









Judas Iscariote dijo
por fin voy a ser el primer comentario ...
ehh... este....
bueno en realidad todavía no lei esta parte, pero seguro que esta buenisima, adelante, bien... ah y feliz día de la mujer porque para mi todos los días son el día de la mujer!
13 Marzo 2007 | 04:35 PM