Pdv. Encuentro con Sergio Oksman, director de La Esteticién
La Esteticién se presenta en sus primeros minutos como un documental tradicional que sigue, al hilo de una superviviente de Auschwitz, los experimentos de Mengele con los prisioneros.
A los pocos minutos este planteamiento salta por los aires. Tras un par de imágenes de archivo y una llamada telefónica, el documental abandona su imagen convencional y pasa a un estilo mucho más atrevido y experimental. La Esteticién toma así un carácter performativo y mientras conocemos la vida (o no) de la protagonista seguimos el proceso de creación del autor.
A lo largo del documental lo que parecía una historia acerca del exterminio da paso a nuevas preguntas. Las incongruencias en torno al relato de la anciana van surgiendo una tras otra. Su experiencia en Auchwitz parece no haberle dejado más que unas cuantas anécdotas que va contando a cámara.
Sergio Oksman explicó en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra cómo se desarrolló el trabajo de este documental. Planteado de un modo tradicional, Oksman decidió dar un vuelco a la producción cuando ya se encontraba bien metido en las tareas de montaje.
Este cambio se debió tanto a un estancamiento como a una búsqueda de la mejor forma de contar esta historia. Finalmente Oksman decidió mostrar el proceso creativo mientras nos presentaba a su protagonista. De esta manera esperaba encontrar la voz que este documental necesitaba.
Hoy Oksman se declara no del todo satisfecho con su obra, y afirma que si la volviese a rodar plantearía la obra de un modo bien distinto. Pese a todo, Oksman define a su documental como una mirada sincera y vacía de prejuicios a una vida, la de esta Esteticién. Oksman entiende que la misión del documental es dar voz a aquello o aquellos que retrata. Y la responsabilidad del autor es presentar los hechos y las personas de modo sincero, pues en muchos casos ese será el único contacto que el espectador llegue a tener con esa realidad.
Antonio S.
