PdV. CRÍTICA. Poeti Veradardze (Regreso del poeta)
"Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía", ya lo decía el sevillano Becker. Cuando el alma de un pueblo es la poesía, no importa el yugo que se le tenga puesto, que siempre será libre. El pueblo armeno, al que conocemos gracias al realizador de este documental, Harutyun Khachatryan, vive liberado de la antigua URSS y sin el dominio americano todavía. El "regreso del poeta" es un cuadro de Armenia, que rinde homenaje al poeta del pueblo, como se le conocía, Ashugh Jivani.
Con la única palabra de varias poesías de Jivani cantadas por varios armenos a lo largo de la película, la imagen hace que toquemos y sintamos cada cosa que nos muestra; ya sea el barro que formará la estatua del poeta, o el polvo que levantan los caballos salvajes a su paso. Con una vista detenida de la tumba del poeta, comienza un documental que requierepaciencia en el que lo vea, que nadie se espere mucha información ni un ritmo rápido de imágenes al ritmo de ninguna música; Khachatryan parece decir al oido del espectador "no has venido a otra cosa que a contemplar". La fabricación de la estatua del poeta del pueblo y su posterior viaje por el país podría ser el obligado argumento que muchos te preguntan al salir de ver el documental. Pero nada más lejos de lo que una contaría.
En un país en el quelo ortodoxo y loislámicose cruza y una extraña fuerza acompaña a la juventud y a la vejez, el silencio de unas carreteras acompaña a una estatua de un poeta que puede haber acompañado las primeras lecturas de muchos niños, las declaraciones de amor de muchos muchachos o los consejos cálidos de muchos ancianos.
Podéis verlo hoy 1 de marzo a las 20.30 en Saide Carlos III y en la biblioteca de Civican.
Carmen
