LA FAMILIA SINCLAIR
En el año 1099, los cristianos consiguen tomar Jerusalén después de combatir durante 3 años en la Primera Cruzada. Las crónicas explican que «un cónclave anónimo de clérigos y líderes seglares», el más importante de los cuales es «cierto obispo de Calabría», elige a Godofredo de Bouillon como rey de la ciudad 3 veces santa, por ser venerada por los judíos, los cristianos y los árabes; pero él no acepta tal título y se define como «Defensor del Santo Sepulcro».
Cuando muere Godofredo, su hermano Balduino -y no otro noble- es nombrado primer rey de Jerusalén. El historiador de las cruzadas Grousset le presenta como heredero de una «tradición real fundada sobre la roca de Sion», lo que iguala su dinastía a cualquier otra de las que gobiernan en Europa, todas las cuales por cierto pretenden descender del rey David. Y de hecho le sucederá su primo Balduino II.
Grousset explica que Balduino «debe su trono» a una Orden de Sion fundada por Godofredo e instalada por éste en una abadía edificada sobre las ruinas de una basílica bizantina llamada «la Madre de todas las Iglesias», en la colina de Sion, situada al sur de Jerusalén. Según las investigaciones de Baigent, Leigh y Lincoln, dicha Orden es fundada por ciertos monjes que, procedentes de Calabria, en 1070 se instalan en los dominios de la familia Bouillon, en el ducado de Lorena, siendo protegidos por la tía de Godofredo, quien construye para ellos una abadía en Orval.
Orval tiene una importancia metahistórica que escapa a este artículo. Baste señalar que está cargada de simbolismo hermético y muy ligada a la tradición del Grial, que de ella emanan las famosas profecías de Orval y de Premol, que allí pasa un mes Nostradamus durante el cual te fue mostrado un libro antiguo y arcano en el que luego basaría su obra profética y que en ella muere acompañado por su amigo San Bernardo el monje irlandés San Malaquías, autor de la famosa profecía de los Papas. Dicha abadía está próxima al lugar donde cinco siglos antes fue asesinado Dagoberto II, el último rey merovingio de Francia: Stenay, localidad heredada por Godofredo y que éste vende a un obispo para conseguir un ejército de 80.000 hombres con el cual conquistar Jerusalén. Obedece así a la llamada de su preceptor. el monje Pedro el Ermitaño, uno de los principales instigadores de las cruzadas. En ella participan otros tres ejércitos comandados por tres influyentes nobles; cualquiera de los cuatro puede ser elegido para gobernar la Ciudad Santa, pero sólo Godofredo vende todas sus propiedades, dejando claro que en Jerusalén acabará sus días. Probablemente allí se dirigen también los monjes calabreses cuando abandonan misteriosamente Orval, que se convertirá en uno de los feudos de San Bernardo.
El actual Priorato de Sion sostiene que la Orden de Sion original habría sido creada con el propósito de instaurar como rey legítimo de Jerusalén a un descendiente de los merovingios. Según su aseveración, que yo considero un fraude monumental, estos monarcas -los primeros de Europa que se convirtieron al catolicismo- ¡descendían de Jesús!, y por tanto de la casa real de David. Y dicha Orden «obliga» a Balduino a negociar la constitución de la Orden del Temple en 1118, que actuará como su brazo armado y el segundo de cuyos 9 fundadores es tío de San Bernardo, fundador del Cister que redacta la regla de los templarios y se encarga de sus relaciones públicas. En las siguientes dos décadas tanto templarios como cistercienses consiguen grandes sumas de dinero y extensiones de terreno.
Cuando los Bouillon y quienes les apoyan son expulsados de Jerusalén, se retiran al sur de Francia. Y precisamente en sus cortes surgen los poetas provenzales que componen los Romances del Santo Grial (cuyo nombre original Sang-Real aludiría a su Sangre Real). El primero es escrito al año siguiente de su derrota y convierte a los templarios en guardianes del Grial.
Los trovadores se encargan de difundir dichos romances por toda Europa, en tanto la Iglesia y la nobleza pretenden hacer que el mundo olvide esta dinastía maldita. La genealogía mítica de Godofredo, como la de otros nobles europeos, le convierte en vástago de la familia del Grial, siendo -según algunas versiones- nieto de Lohengrin y bisnieto de Parzival.
Pero regresemos a la Primera Cruzada.
Cuando Godofredo libra la batalla final en las calles de Jerusalén, tan cruel como desesperada, a su lado combate el caballero Henry Saint Clair.
33 años antes, en 1066, otros 9 miembros de la familia Saint Clair combatieron en la batalla de Hastings, que daría el control de inglaterra al monarca Plantagenet (otra rama de la Sangre Real) conocido como Guillermo el Conquistador.
Como explica Andrew Sinclair, al narrar la asombrosa saga de su familia, el apellido Saint Clair, adoptado en el siglo X por un miembro de la familia More, procede del latín Sanctus Clarus (Claridad o Luz Santa). De origen vikingo y normando éstos controlaban una parte de la costa noruega, las islas Orcadas y las Shetland y la tierra de Caithnes (en Escocia), llegando a conquistar la mayor parte de Bretaña y Normandía, Muchos de sus miembros destacan prominentemente en la gestación de la historia europea, estableciendo alianzas políticas y matrimoniales con varias dinastías reales. Acogen a algunos templarios que huyen de Francia tras la prohibición de su Orden, llevando consigo «sus tesoros». Junto a ellos combaten a los ingleses por la independencia de Escocia y en apoyo del célebre Roberto I Bruce. La hija de éste se casa con el hijo de uno de sus caballeros más incondicionales, Walter Stewart, y sus descendientes dan lugar a la Casa Real de los Estuardo, que se considera descendiente de la dinastía del Grial, al igual que sus incondicionales los Saint Clair. Durante cinco siglos estos últimos serán los grandes maestres hereditarios de los oficios, gremios y órdenes de Escocia, y luego de la masonería escocesa, surgida de aquéllos y que apoyará el derecho de los Estuardo a ocupar el trono de Inglaterra (ANO/CERO, 155).
A los Saint Clair -que mantienen extraordinarias relaciones con el Císter de San Bernardo- se les otorga el señorío de Rosslyn y se convierten en custodios de reliquias sagradas, que pretendían confirmar el derecho divino de los reyes escoceses.
El tercer conde Saint Clair construye en Rosslyn una capilla octogonal, de inspiración templaria y repleta de simbolismo esotérico, que es considerada por masones de todo el mundo como su lugar sagrado y en la que se dice enterraron los templarios sus tesoros, incluido el Santo Grial. En ella hay esculpidas mazorcas de maíz y otras plantas americanas.
Esta es una de las muchas evidencias que sustentan la autenticidad de la expedición realizada a América en 1398 por el «príncipe» Henry Saint Clair, con la ayuda de los hermanos Zeno, avezados navegantes venecianos, desembarcando en Nueva Escocia y dejando sus huellas en la costa de Massachusetts. Su intención manifiesta es ¡fundar una nueva Jerusalén en aquel continente!
(ANO/CERO. 57 y 149).
Según las investigaciones de Bradley, en época precolombina se construye un castillo en Nueva Escocia como refugio para miembros de la dinastía griálica, de los que desciende algún notable politico canadiense. Cuando este territorio peligra ante los ataques de Cromwell, se convierte en su nuevo refugio la ciudad de Mont-real, fundada por la misteriosa Compañía del Santo Sacramento.
Secretum Templi
Todo apunta a que los Saint Clair conocen la existencia de América a través de sus aliados templarios y de sus vasallos vikingos. Investigadores como Jacques de Mahieu han documentado sobradamente la presencia del Temple en el Nuevo Mundo. Éste sería el Secretum Templi al que alude un sello que muestra a un indio, la tierra de donde extraen buena parte de la plata con la que financian la construcción de las catedrales góticas que -bajo inspiración de la Orden del Císter creada por San Bernardo- se levantan por toda Europa sin que nadie sepa de donde procede el metal precioso con que se paga a los constructores. La plata y otros bienes son transportados por barcos hasta su puerto atlántico y secreto de La Rochelle. De allí partirá la flota templaria, tras la disolución de la Orden, con rumbo desconocido, probablemente México.
Según las investigaciones de Mahieu. la primera llegada histórica a América -en el año 877- es la de monjes irlandeses perte-necientes a la Orden columbita de los Guldeos. Les seguirán los vikingos, quienes descubren primero México y luego Sudamérica, donde se instalan en torno al año 1000 y permanecen allí hasta que sienten necesidad de reanudar el contacto con su tierra, llegando al puerto de Dieppe. Allí permiten que los normandos copien el mapa que han trazado tras explorar el continente y sus costas durante 150 años.
El mapa permite al Temple, que es todopoderoso en esa región, confirmar las informaciones recabadas en diversos lugares sobre la existencia de un nuevo continente, rico en metales preciosos. Los templarios negocian un acuerdo con los vikingos de América, viajando hasta allí sus naves y organizando la explotación de varios yacimientos mineros. Tras la caída del reino de Jerusalén, y al sentir amenazada su Orden, el Temple piensa en establecer un Estado soberano en Centroamérica, donde su expedición es acogida con entusiasmo por los indígenas, estableciéndose junto al lago de Chalco.
Cuando son perseguidos en Francia, su escuadra desembarca en Pánuco los archivos del Temple, imponiendo su autoridad en toda la región, pero al ser célibes mueren sin apenas dejar descendencia. Los templarios portugueses, que sobreviven como la Orden de Cristo, probablemente conservan en sus archivos una copia del mapa de Dieppe, que les permite viajar a Brasil antes de su descubrimiento «oficial», manteniéndolo en secreto para evitar la codicia de otros países.
Colón tal vez hereda el secreto templario de su suegro, gran maestre de la Orden de Cristo. Y probablemente sirve a «la causa del Grial» -de ahí su propósito de iniciar una nueva Cruzada- puesto que anteriormente ha trabajado al servicio de René D'Anjou, supuesto gran maestre del Priorato de Sion. Este genio de Sangre Real ha heredado de Godofredo el título de rey de Jerusalén, al que se suman otros muchos condados y ducados, además del de rey de Hungría, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Mallorca, Aragón y Valencia. Precursor del Renacimiento, es un entusiasta de los romances sobre la Tabla Redonda y el Grial, además de esotensta, y tiene a su servicio a un cabalista y astrólogo que será el abuelo de Nostradamus.


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Cristian Sanchez dijo
Me interesaría recibir información acerca de la historia de éste apellido, debido a que mi abuela materna, de nacionalidad Italiana, tenia por apellido "Siclari" y según tengo entendido el apellido resulta una deformación del Británico. les agradecería que me injformen si ésto resulta ser cierto y si dicho apellido proviene del inglés SINCLAIR. desde ya muchas gracias.
1 Junio 2006 | 11:18