Lejos de los superhéroes clásicos de la Marvel y a años luz del manga japonés, a principios de los noventa el neoyorquino Peter Bagge se sacó de la manga un antihéroe muy particular: Buddy Bradley. Y tituló Odio a la serie que repasa el día a día de este joven de Nueva Jersey (aunque por un tiempo vivirá en Seattle en plena exposión grunge), amante del rock alternativo, del coleccionismo y, en general, de cualquier que parezca y suene underground.
Aunque lo que realmente nos encontramos en Odio es el retrato de una juventud urbana, algo perezosa, pesimista y en constante lucha contra un mundo que pretende que los veinteañeros como Buddy sean dependientes de videoclub o cajeros de supermercado (con todo el respeto hacia estas profesiones). O lo que es lo mismo, cuando se publicó en 1990 en la editorial independiente Fantagraphics Odio se convirtió en el cómic de la por entonces denominada Generación X, esos grunges urbanos. Y, literalmente, arrasó en ventas tanto en Estados Unidos como en países como España.
Sin embargo, pese a las innumerables referencias musicales que podemos leer en el cómic (Velvet Underground, Green River, The Monkeys etc.) y pese al gran numero de homenajes a figuras de la cultura undergroud estadounidense como el poeta Allen Ginsberg o el escritor Thomas S. Thompson, la obra destaca sobretodo por su humor y su ironía.
Y es que el gran gancho de Odio consiste en recrear situaciones de lo más cotidianas a partir de personajes tan hilarantes como el cabezota y anti todo Buddy Bradley, sus histéricas novias Valerie y Lisa, el siempre desesperado sexualmente y consumidor de todo tipo de drogas “Apestoso” o el friki y asocial George, un tipo que prefiere ver la tele, escribir fanzines y cartearse con otros frikis antes que tener contacto humano con personas reales (que no más estables). Y todo ellos se enamorarán, se pondrán los cuernos, conocerán a drogatas, se pelearán a grito pelado página sí y página también, buscarán un trabajo, se emborracharán, montarán una banda, fumaran muchos porros y, en definitiva, intentarán salir hacia adelante como sea. La colección de Odio está compuesta por más de 30 títulos en Estados Unidos.
Por último, hay que señalar que en España Ediciones La Cúpula, la editorial que publica Odio, ha recopilado bajo el título Buddy y los Bradley las primeras apariciones de Buddy Bradley y que Bagge publicó en Neat Stuff en forma de historietas cortas. Ni que decir que para cualquier fan del bocazas de Bradley esta serie compuesta de dos números resulta imprescindible. Y lo es porque ahí podemos leer la extraña historia de la familia Bradley, una familia encabezada por un padre gordo y feo que se pasa el día viendo los deportes por televisión; una madre que siempre cree tener la razón y que es la única capaz de parar las locuras de sus hijos a base de potentes gritos y amenazas; una hermana hipocondríaca y en permanente edad del pavo y un hermanito pequeño que ya apuntas maneras de mini fascista.
Cuantos Bradley habrá en el mundo...
Dos imágenes de 'Odio'


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