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Categoría: Música

Sirva este post tardío como homenaje a ese magnífico concierto que nos brindaron los suecos Hellacopters en Razzmatazz 2 el pasado 18 de setiembre.

"It's not a funeral, it's a party", dijo Nick Royale en la abarrotada sala. Y así se hizo. Una fiesta con amigos, diversión, saltos y mucho sudor entre el entregadísimo público de Razzmatazz. Y por supuesto, con mucho rock'n'roll puesto que la banda repasó alguno de sus mejores temas como "Hopeless Case of a Kid Denial", "By the Grace of God", "Toys and Flavors", "No Song Unheard", "Better Than You" o algunos de los temas de su disco póstumo de versiones como "Electrocute" o "In the Sign of the Octopus".

Cierto es que no inventaron nada, pero gracias a su energía fueron uno de los máximos exponentes de la movida escandinada de finales de los noventa. Para muchos, los mejores de todo ese clan nórdico formado por Gluecifer, Turbonegro o Backyard Babies (con y sin Dregen).

Despedirse así, definitivamente mola:

SÁBADO - 6 de setiembre

Loaded feat. Duff McKagan: Duff era seguramente uno de los mayores reclamos de esa zona media del cartel. Sin embargo su show no fue para nada acertado. El ex-gunner se empeñó en tocar canciones de un disco que nadie había escuchado y que, a la postre, tampoco parecieron nada del otro mundo. Para acabarlo de arreglar, pese a que sí, es Duff y tiene carisma, cantar una canción super moñas dedicada su mujer en un festival con gente con ganas de caña no es lo más recomendable. Al final, para resarcirse, el hombre hizo aquello que todos queríamos y que él sabía que realmente funcionaría: "Dust 'N Bones", "It' So Easy" y "I wanna be your dog" de los Stooges. Deberá espavilar en un futuro y mucho.
>Directo: Loaded, "It's so easy"

Gutter Twins: Mark Lanegan y Greg Dulli arrastran ya de por sí un peso, un supuesto carisma y se les supone tal aura dramática que con una luz tenue y con los temas más bien oscuretes de Saturnalia son capaces de impactar a los que asisten por primera vez a su concierto. En mi caso, era la tercera vez que los veía y apenas hubo novedades ("Idle hands", "The Stations", "All Misery/Flowers" respecto a otros shows; hasta tocaron las mismas canciones que suelen tocar en los bises ("Hit the City" y "Methampetamine blues" de Lanegan en solitario y el principio de "Shadow of the season" de Screaming Tress). Lnegan sigue más quieto que un árbol y a Dulli le faltó tiempo para desmelenarse. Aun y así, el gentleman cada día cuadra más su versión de "Down the line" de José González.

Jayhawks: Los grandes trinfadores del festival. Gary Louis ya parecía encantado con el ambiente los tres días que duró el festival (que levante la mano quien no lo vio entre el público en cualquier concierto) y en directo, junto a Mark Olson, decidieron basar su atuación en el disco Tomorrow the green grass. Para cualquiera que haya escuhado ese disco, casi que no hay nada más que añadir. Grandes canciones, grandes melodías, un buen directo = un gran concierto. No se notó en lo musical esa separación, aunque lo cierto es que tampoco hubo abrazos en el escenario. No en vano, el show del Azkena fue toda una exclusiva a la que estaremos eternamente agradecidos. Un ejemplo: las últimas tres cancioens fueron "Bad time", "Blue" y "Miss William's Guitar"

Dinosaur Jr.: No los conocía demasiado pero su concierto fue muy guitarrero y muy movidito en las primeras filas. Además, sonaron a la perfección mientras caían temas como "Forget the Swan", "Feel the pain", "Little Fury Things", "Back to your heart" o "Tarpit". La verdad es que se marcaron un conciertazo y demostraron estar en un perfecto estado de forma. Para mí, fueron la gran sorpresa del festival.

Jon Spencer Blues Explotion: Un poco de locura bañada con alcohol y un directo de Jon Spencer entra que ni de muerte. Con un show con apenas parones entre canción y canción y mucha parte instrumenal pero a ritmo de un enfurecido blues-rock-garajero (o lo que sea que hace Jon), Spencer hizo mover el bullate a más de tres y de cuatro. Lo cierto, es que solo reconocí algún tema de Acme pero no se me ocurre mejor manera de acabar un festival. Grandes.
>Directo: Jon Spencer blues Explotion

FOTOS AZKENA 2008 - Fuente: Azkena, Keep on rollin, Kilgore, otros.

VIERNES - 5 de setiembre

Viaje a 800: Pese a tener una larga carrera a sus espaldas, con la publicación en 2007 de Estampida de trombones empezaron a cosechar alabanzas y un cierto nivel de éxito tratándose de un grupo gaditano de stoner. Pese al regular sonido de la carpa donde estaba situado el segundo escenario, la banda descargö con fuerza y más directos que en disco temas como "Los ángeles que hay en mi piel", "El amor es un perro del infierno" o "Dios astrónomo". Al dia siguiente ratificaron su calidad en su actuación al aire libre en el centro de VItoria.

Truly: Las pintas d funcionario de un envejecido Yuri Yamamoto hacen difícil de relacionarlo con los primeros Soundgarden. Pero sí, él estuvo allí. So concierto se centró en Fast histories.. from a Kid coma. Personalmente lleguré a mitad de concierto y tampoco acaban de ser cup of mu tea, pero sonaron bastante contundentes.

Hanoi Rocks: Bajo una fina lluvia que ellos apenos notaron (para eso son Finlandeses) Hanoi Rocks le pusieron ganas, guitarras, rímel y glamour pese a que parezca increíble que Andy McCoy se mantenga en pie. Tocando clásicos como "Tragedy", "Malibu Beach", "Dont you ever leave me" y rematado con "Up around the bend"encandilaron a sus fans y los menos entusiamados demostraron que le ponen ganas. Michael Monroe demostró una vez más su clásica habilidad para escalar por escenarios. Quizás por eso, al día siguiente se le vio en muletas en algún hotel.

Danko Jones ( o Dan Cojones, como él mismo se bautizó): Presentó su último disco Never too loud pero sobretod demostró que es un gran showman, uno de esos tipos con dotes de telepredicador y con bastante solvencia para llevar un show. Su rock senzillo pero contundente y efectivo caletó al público. El resultado: un más que decente show. Por cierto, muy curiosa su afición por la horchata Chuffi.

Sex Pistols: Eran los cabezas de cartel del festival, al menos en lo que a fama se refiere. Rotten no se lo pensó dos veces y ejerció su papel de provocador con ese repetido "Viva España" o "The basque country has a dream..."que enfureció a más de un punk. Tanto, como para quizás soltarle el móvil que golpeó a Rotten y que le hizo enfurecer y amenzar con la cancelación si volvía a ocurrir. Es lo que tiene ser punk y que tu público te tire móviles, aunque lo cierto es que Rotten al menos se lo curra y le echa teatro al asunto. Su show se alargó mientras iban cayendo "EM.I.", "Holiday in the Sun", "Bodies" y por supuestísimo "Anarchy in the UK" y "God Save the Queen", lo que provocó retrasos en la bandes que tocaron tras ellos. Quizás la cosa muy bastante mejor de lo que uno podría esperarse aunque tampoco fue como para perder la cabeza por ellos.

Rotten: "¡Viva España!"

Blind Melon: Superaron con creces la difícil tarea de presentar un proyecto nuevo basado en esquemas antiguos y con un nuevo cantante que, ni más ni menos, tenía como referente a Shannon Hoon. Pero si con el fallecido cantante la banda era excelente, ahora todavía lo siguen siendo. Abrieron con "2x4" y desde el primer acorde el público respondió de manera increible. Viendo tal entrega, Blind Melon no dudaron ni un segundo en ponerse a la altura de ese entusiasmo general. "I Wonder", "Soup" o la genial "Toes across the floor" recordaron qué grandes canciones tenía este grupo y cuanto talento que siguen conservando, especialmente Chris Thorn, el multiinstrumentista (guitarra, mandolina, piano, steel...). Pero sin duda, si ésa noche alguien se reivindicó fue Travis Warren, el nuevo cantante. No sólo canta casi igual que Shannon Hoon, sinó que sus ganas y, especialmente, su técnica vocal están muy por encima de lo que puede esperar de un simple clon. No lo dudéis, en cualquier otra banda, este chico destacaría igual. Y Blind Melon creo que tienen un futuro muy interesante también gracias a él. Por eso el nuevo disco de Blind Melon en 2008, For my friends, suena muy bien y sus canciones se adaptan perfectamente al repertorio clásico. En definitiva, suconcierto del Azkena fue uno de los mejores del festival. A ver quién es el listo que supera "Change" y "Mouthful of Cavities".

FOTOS AZKENA 2008 - Fuentes: Keep on rollin, Azkena, otros

JUEVES - 4 de setiembre

Yawning Man: Con Alfredo Hernández (ex-Kyuss y ex-QOTSA) como cabeza visible de esta banda instrumental, el grupo de Palm Springs ofreció un concierto correcto, con algún que otro problema de sonido, y basado en numerosos cambios de ritmo pero manteniendo siempre su base stoner. Pese a que no son un grupo fácil de escuhar (por aquello de que son instrumentales y para algunos su música puede sonar a ladrillaco), tampoco fue de lo peor del día. "Catamaran", su canción más famosa y que versionearon Kyuss en "And the circus leaves the town..." provocó los primeros headbagings de la tarde.

Hyseed Dixie: ¿Os habéis preguntrado alguna vez como suena "You shook me all night long" de AC/DC o "Rock N' Roll de Led Zeppelin en versión redneck accelerada? Pues los Hyseed Dixie levantaran bastante aplausos gracias a sus banjos, sus violines y sus pintas de granjeros de Kentucky. Para un rato estuvieron bien.

Radio Moscow: El trío de Iowa llegó con su peculiar garsge-blues, muy al estilo Ross Hill Drive, y con Parker Grigg como punto fuerte, especialmente por su habilidad a la guitarra. Pero les faltó la chispa final para encadilar al público, que no obstante, respondió bastante bien. Pero esa falta de hits o temás más destacados es un problema tanto, de su debut "Radio Moscow", como de "Alive Natural Sound".

Marky Ramone: El gran protagonista de versiones de la noche, por así decirlo. Al hombre, le cayó una bendición cuando los Ramones lo ficharon para tocar la batería a ritmo de sus famosos "1,2,3,4,!". Y no ha yduda de que el tío lo explota la máximo, ya sea plantando una gran bandera con el archifamoso logo del grupo de NYC en el fondo del escenario o tocando con una banda en la que el cantante no tiene carisma (tampoco era necesario que lo tuviera) y una bajista a medio camino entre la típica punky y el look de Robin Finck en su etapa en NIN. No hay quetomárselos mucho en serio. "1,2,3,4!" y así cayeron "Blitzkrieg Boop", "Judie is a punk", "The KKK take my baby away", etc. Evan Dando hizo una breve aparición para cantar "I don't care".

The Lemonheads: No eran un grupo de versiones, pese a que Evan Dando iba a su bola y tenía en permanente estado de alerta al bajista y al batería, para saber cuando el divo quería alargar un tema, repetir una estrofa, etc. Además, el show tuvo un bajón importante cuando a Dando le dio por tocar solo con su guitarra durante más de media hora. Para muchos fue el momento ideal para irse a dormir. En "Mr. Robinson", Gary Louis hizo acto de presencia para cantar junto a Dando, pero fue una lástima que tuvieran que compartir un micrófono porque apenas se pudo escuchar algo de ese peculiar dúo.

Para muestra del buen rollo del Azkena, pinchad en este video y veréis a miembros de Hyseed Dixe, Boss Hoss, Radio Mosco, Lemonheads y gente de Marky Ramone tocando una jam el jueves, después de las actuaciones, en el quiosco de música del parque delante del hotel NH de Vitoria. A las 5 de la mañana la poli les pidió que parasen.

FOTOS AZKENA - Fuente: Keep on rollin. Azkena, otros

Anita Pallemberg, Keith Richards y Gram Parsons: unos adorables vecinos

Elegir el momento con más glamour rockero de la historia de los Rolling Stones no es moco de pavo. Pero no hay duda de que su estancia en la costa azul francesa en 1972 para grabar Exile on the main street (tras su exitoso Sticky Fingers) constituye una de las cumbres de la mitología stoniana. Si las paredes hablaran...

... nos hablarían de drogas, vino francés, música a altas hora de la mañana, sexo, camellos, intelectuales, Gram Parsons, John y Yoko, groupies, tabaco, alcohol, policías... Todo ello a la vez y al mismo tiempo en Villa Nellcôte, la casa que decidieron alquilar Keith Richards y Anita Pallemberg en la costa azul y que acabó conviertiéndose en el centro de operaciones de todo el circo que rodeaba a los Stones y que podía incluir desde la refinada Bianca Jagger, hasta el yonqui más tirado. Más de un pijo francés se asustaría de verdad al ver semejante troupe entregada a todo tipo de excesos.

Las canciones se improvisaban a cualquier hora del día, suponemos que cuando Keith Richards y Anita hacían un stop entre pico y pico, pues en aquella época ambos estaban más que enganchados a la heroína. Sin embargo, pese al constante cuelgue de Richards, él fue uno de los principales impulsores de Exile on the main street, puesto que en la costa azul francesa también tuvo tiempo a empaparse de música (principalmente country) gracias a los conocimientos de otro músico descarriado y que posteriormente acabaría hecho cenizas en el desierto de Joshua Tree: Gram Parsons.

Tal cuelgue bohemio daría como resultado el ya citado disco, en el que los stones definitivamente apostaban por el rock and roll y, por qué no decirlo, una colección de fotografías capaz de despertar el imaginario más hedonista de cualquier fan de lo que al principio hemos señalado como "glamour rockero": chicas rubias bailando desnudas y retozando con cualquier mozo, Mick Jagger ejerciendo de tipo cool, música a todas horas, y ahí en una esquina Keith Richards con la camisa abierta encendiéndose un pitillo. Claro está ni el ego ni las drogas harían de tan idílicos aquel año de los Rolling Stones en la costa azul francesa, pero no cuesta nada imaginar algo así.

"La primera vez que lo vi iba con el pelo rapado. Parecía un soldado de la marina, era muy serio". Así recuerda Kim Thayil su primer encuentro con un jovencísimo Chris Cornell allá en el Seattle de principios de los ochenta, poco antes de la formación de Soundgarden. Lo que debe pensar ahora, tras escuchar un avance de lo que será el próximo album de Cornell, nos lo podemos imaginar (si es que Thayil sigue conservando su integridad y gusto musical): menuda en caída en picado la del que fue uno de los tipos más talentosos de los 90.

¿Las razones del cambio? Sólo él las sabrá, pero lo cierto es que pocos fans esperaban que un tipo arisco (con la prensa especialmente) y extraño; un greñudo (sexy) antipático y depresivo enfrentaría su madurez tan mal, tan chungamente, rodeado de todo aquello que parecía odiar y a años luz que cualquier atisbo de talento y, de lo que es peor, avergonzado por completo a los que una vez fueron su fans. James Bond, los rayos uvas, el divorcio, fiestecitas con modelos, martinis, canciones sobre lesbianas, anuncios estúpidos para móviles... todo eso de golpe no puedo ser bueno. ¿Quién nos ha cambiado a nuestro Chris? ¿Os imagináis a Kurt Cobain o a Layne stanley siguiendo una evolución similar?

Como decía, nada hacía presagiar semejante decadencia. Ni siquiera su infancia. El pequeño Cornell nació en Seattle en el seno de una familia católica con cinco hermanos, alguno de ellos parece ser, con tendencias suicidas, lo que impactaría enel joven Chris. Tras el divorcio de sus padres, Cornell cayó en una profunda depresión que le llevó a encerrarse en su casa casi un año. Suponemos que allí afortunadamente le empezó a dar a la guitarra, aunque hoy en día no lo parezca. Para ayudar a su madre, se metió de pinche en una cocina y tal y como ha comentado empezó a drogarse desde bien joven. "Nuestra cultura de las drogas no era como la del rollo hippie de 'libera tu mente', si no que más bien era 'jode tu mente con las drogas", dijo en una ocasión. Perfecto, al menos en su juventud lo tenía más claro.

En 1984, junto con el mentado Kim Thayil y Hiro Yamamoto fundaron Soundgarden, un grupo que pasó de ser una de las referencias de la música alternativa de la ciudad a convertirse en un grupo de alcance masivo gracias a discos como Badmotorfinger, Superunknown en especial y Down the Upside. Discos TOTALMENTE recomendables. La música de Soundgarden siempre fue oscura, contundente y con una poderosa influencia de Black Sabbath. Quién diría lo diría, viendo que hoy en día Cornell parece estar más cerca de Justin Timberlake que de Ozzy Osbourne. De entre los miembros del grupo, y con permiso de Ben Sheperd con su bajo, Chris destacaba por su presencia física y por su vozarrón. Con el torso al aire, sus botas militares y greñas al viento, parecía tener la actitud necesaria para pisar un escenario. La música por supuesto les acompañaba. Para muchos, Soundgarden fueron el mejor grupo de los 90.

Grunje days

Fruto de esta primera época, Cornell empezó a salir con la manager del grupo, Susan Silver, una mujer que tuvo mucho que decir en la escena de Seattle puesto que también fue manager de Alice In Chains y de Screaming Trees por un tiempo. Junto a ella vivió el auge en los 80 y posterior éxito de Soundgarden en los 90 y, por consiguiente, su estrellato en la música alternativa. También vivieron juntos algunos capítulos que merecerían que el pobre Cornell llevara colgada la etiqueta de "cenizo", puesto que en pocos años vio como alguno de sus mejores amigos morían por culpa de las drogas: su compañero de piso en Seattle y líder de Mother Love Bone, Andrew Wood; Shannon Hoon de Blind Melon y por supuesto sus colegas de Seattle Kurt Cobain y Layne Stanley. En 1997 Soundgarden se separaron tras una carrera enviadiable y marcada por la calidad.

Suponemos que tanta muerte, unos ya por entonces preocupantes problemas de voz tras toda una vida "gritando" y la separación poco amigable de Soundgarden, afectaron a Cornell de alguna manera. Por lo pronto, el hombre bebía hasta que decidió lanzarse a la aventura con un disco en solitario que ya empezó a provocar comentarios un tanto negativos. De pronto el líder grunge apareció con una acústica y con un look mucho más refinado a lo que nos tenía acostumbrado. Su música también era mucho más melódica, más intimista y alejada de las atmósferas guitarreras de Soundgarden. Quizás más cercana a Temple of the Dog, aquel grupo formado a principios de los 90 com miembros de Pearl Jam para homenajear al desaparecido Andrew Wood y a su admirado Jeff Buckley (que por cierto, también había muerto hacía poco). Pero con la diferencia que Euphoria Morning parecía estar por debajo a lo que se esperaba de él. Aunque "Can't change me" como single no estaba tan mal. Y las críticas tampoco lo acribillaron.

A partir de aquí suponemos que el hombre se hundió o se volvió a deprimir, vayáse usted a saber. Para colmo se separó de su mujer con una ruptura suponemos que traumática puesto que Cornell hizo unas declaraciones tirándole mierda a saco y en las que le reclamaba el Grammy que había ganado con Soundgarden (¿Chris Cornell preocupado por un Grammy??) "Antes de empezar con Audioslave me encontraba en el punto más bajo de mi vida".

Quizás fue la desesperación o que el hombre no tenía fuerzas para más, pero su siguiente paso fue juntarse con Rage Agains The Machine, un grupo a la deriva tras la marcha de su cantante Zack de la Rocha para crear Audioslave. La idea ya parecía rara de la hostia. ¿Cornell rapeando Killing in The Name? ¿RATM haciendo de grunges? Disortadamente, en 2002 Cornell ya había perdido gran parte de su genial voz y el primer single de Audioslave, "Cochise", impactó a propios y a extraños debido al malestado vocal en que se encontraba el cantante.

Pero Audioslave fue mucho más que un regreso, fue el inicio del declive corneliano, como también lo fue para Dave Navarro su paso en Red Hot Chili Peppers. Pese a parecer rejuvenecido con un nuevo look en el que las mechas rubias (MECHAS RUBIAS!) y los rayos UVA hicieron acto de presencia por primera vez, y pese a que el primer disco de Audioslave no estaba mal ("Show me how to live" y "Like Stone" me parecen buenas canciones), todo fue de mal en peor. Cornell se casó con una modelo pedorra, tuvo una hija y empezó a asistir a fiestas canallonas en traje, con lentillas azules y del brazo de su esposa. Todo muy Martini boy, todo muy falso y muy vendido por conseguir fama entre gente del talento de la talla de Paris Hilton. Tela. Suponemos que es aquí cuando Cornell pierde el intererés por la música y tras dos discos malos con Audioslave, participa con la lamentable "You know my name" en la banda sonora de James bond y edita Carry on, un triste segundo trabajo en solitario que demuestra que este hombre está acabado musicalmente.

La familia Cornell al completo

Aunque lo peor de todo es la falta de escrúpulos con los que fueron sus fans de siempre ya que el avance se su nuevo disco le sitúa cercano al ritman'blues de Puff Daddy. Él parece contento. No se.


El debut de Midnight Zombie Alligator el pasado viernes dia 27 de junio dejó claro que lo del "sonido Barcelona" no va con ellos. Ni pop, ni música de raíces. En su lugar, la mayoría de canciones toman el ritmo lento y psicodélico del stoner, homenajean con devoción a clásicos como Black Sabbath o los más recientes Turbonegro e incluso se permiten algún toque progresivo. Para empezar no está nada mal, ¿no?

La instrumental "Superman Wheelchair" abrió fuego en una calurosa noche en La Sedeta en la que quien no tenía previsto sudar en un concierto de rock no tuvo más remedio que aguantarse. Por supuesto, la banda formada por Hell Melo a la batería y a la voces, Trillo a la guitarra y Toni Cobretti al bajo, llegó dispuesta a hacer disfrutar a todos los colegas allí reunidos ya que pocas cosas pueden superar la entrega de una banda que empieza. "A worm from the inside" y "True Directions", dos de los primeros temas de MZA y quizás, de los más poppies de su repertorio, fueron los encargados de seguir con su carta de presentación a un público que parecía entender y pasarlo bien con la propuesta de la banda.

Por este motivo, la versión de un clásico como es el "Paranoid" de Black Sabbath tuvo una muy buena acogida y acabó por caldear (más allá de la metáfora) el ambiente. El gusto por combinar piezas más convencionales con instrumentales de corte más psicodélico quedó latente con la intepretación de "Opium Blues", un tema largo y con numerosos cambios de ritmos.

La recta final del concierto la pusieron la coreada versión de uno de los temas más sigificativos del grupo punk noruego Turbonegro como es "I got erection" (toda una declaración de principios) seguida de otros dos temas propios de Midnight Zombie Alligator, "Midnight Runner" y "Flesh + Blood".

Aunque la sorpresa final y la canción más recordada de la noche fue otra versión más que particular que logró sorprender a los que nos reunimos allí. "Una de nuestras influencias es... el negro de Boney M". Y sí, Midnight Zombie Alligator tocaron una versión absolutamente stoner y ralentizada de ese gran clásico discotequero como es "Daddy Cool" y que en La Sedeta se transformó en "Daddy Doom" durante unos buenos 7 o 8 minutos.

Una bis instrumental improvisado ante la insistencia del público cerró lanoche y puso el punto y final a la presentación de los Midnight Zombie Alligator.

Suerte!!

Esta noche, un nuevo grupo barcelonés debuta en escena: Midnight Zombie Alligator

Muerte a los gafapastas!!

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