Diez y diez minutos de la noche. Se apagan las luces y suenan los primeros acordes de "Star me Up"; una de las canciones con las que Rolling Stones suelen empezar sus macroconciertos. Y si, tienen arrugas, a algunos les cuelgan las carnes y, en definitiva, los años pesan. Pero amigos y lectores (ambos queridos), las carnes cuelgan algo diferente si te llamas Roon Wood o si tienes detrás de tíuna leyenda de sex,drugs and r'n'r como la del cada vez más piratón Keith Richards. Si te llamas Mick Jagger, a los 60 años todavía mantienes la vitalidad, el físico y el aguante de un chaval de 20 años. It's only rock 'n' roll, and I like it.

Tan sólo 4.500 aisientos faltaron para que el Estadi Lluis Companys de Barcelona se llenara (aunque la mayoría de la prensa resaltara en los titulares tan estúpida cifra); pero la verdad es que dio un poco igual. Rolling Stones pese a los años y gracias a ese gran repertorio que pueden sacar a relucir tantas veces y noches como les de la gana son, todavía hoy en día, uno de los mejores macroshows que todo buen amante de la música puede ver. No les hacen falta ni trucos efectivos tipo we're the world we are the fuckin children como suelen usar sus rivales más directos en cuanto a cifras exageradas (me refiero a U2); ni mar de mecheros durante baladitas; ni ese tipo de cosas de las que suele abusar.

Está claro que la puesta en escena de los Stones es muy espectacular pero lo mejor es que tras "Star me Up", "Let's spend the night together" y "Rough Justice" el grupo te puede soltar toda una "Rocks Off" en la cara (para servidora, una de sus mejores canciones festivasdel grupo, si bien quedó algo deslucida por un aparente desconcierto). Quizás el incio del concierto resultó algo más frío de lo que sin duda acabó, pero una larga y muy bluesera "Midnight Ramblin" calentó definitivamenteel concierto y fue, sin duda, el primer aviso del que acabaría siendo el gran protagonista de la noche: Mick Jagger.

Porque Charlie Watts estuvo muy correcto en su papel (aunque el pobre, por su manera de paretar los labios al aporrear los parches de la batería podría protagonizar un anuncio de dentadura postiza) y, por su parte, Roon Wood se lo pasó pipa bailando, cantando y animando el cotarro encima del escenario. Pero nadie pudo hacer sombra a Mick. Ni siquiera Keith Richards. El guitarrista es el stone al que, con diferencia, más se le nota el paso de los años y las consecuencias de los malos vicios. No en vano en dos o tres años y desde la caída del famoso cocotero, su declive físico se ha acentuado bastante. Aun es Keith Richards y todavía conserva esa mirada pícara pero su pronunciada barriga, su poca mobilidad sobre el escenario y sus anarquía sobre las tablas (probablemente toque lo que le de la gana) se evidenciaron bastante.Sin embargo Keith es mucho Keith y cuando Mick Jagger, después de presentar a toda la banda (y después de que la corista Lisa Fisher se marcara unos agudos ESPECTACULARES), presentó al guitarrista,el público aplaudió a Keith durante más de cinco minutos, quizás consciente de que ésa podría ser la última vez que aplaudieran a tan mítico stone. Richards hasta se emocionó con semejante ovación y nos obsequió con unas sentidas "You Got The Silver" y "I Wanna Hold You" y que cantó como sólo él podría hacer: desafinado, con glamour y como si estuviera de copas en la mejor taberna irlandesa. ¿Se puede pedir más feeling?

Pero es queMick se salió. No paró de bailar, de aplaudir, de animar a la gente, de correr todo el mega escenario, habló con el público en numerosas ocasiones y, en definitiva, demostró que es el puto amo y que es muy capaz de levantar un concierto él solito. Durante el set que hiceron desde en medio del estadio y en las que tocaron "Miss you", "Respectable", "It's only rock n roll" y "Honky town woman" fue el que más se movió aun y cogiendo una guitarra, algo a lo que no está muy acostumbrado. Por cierto, el desplazamiento desde el escenario grande hasta en medio de la pista tuvo un aire muy semejante a la carroza de los reyes magos.

La recta final vino marcada por el rojo infernal que tiñió las pantallas durante la interpretación de "Sympathy for the devil" (y uno de los momentos más impactantes del show) y por el icombustible Jagger a quien hasta le sobraron fuerzas como para marcarse una carrera de ida y vuelta por la pasarela que unía el escenario con el set pequeño situado en medio del estadio.

"Satisfaction" puso la nota final a un concierto imprescindible. Por su leyenda y porque merece la pena. Está claro que cada año, por cuestiones puramente físicas, el grupo pierde algo de su magia. Por eso es el momento de saldar cuentas pendientes.

Set list:

Start Me Up
Let's Spend The Night Together
Rough Justice
Rocks Off
Ain't Too Proud To Beg
Streets Of Love
Midnight Rambler
I'll Go Crazy
Tumbling Dice
--- Introductions
You Got The Silver (Keith)
I Wanna Hold You (Keith)
Miss You (to B-stage)
Respectable (B-stage)
It's Only Rock'n Roll (B-stage)
Honky Tonk Women (to main stage)
Sympathy For The Devil
Jumping Jack Flash
Brown Sugar
Satisfaction (encore)