"¿Quién necesita a un guionista? Dadme un director competente y un par de actores inteligentes y en 8 semanas os mostraré a los 3 tipos más nerviosos que hayáis visto". Groucho Marx
Hoy me desmarco con unos breves. Fíjense que ayer me enteré de que...
- Van a dejar de emitir "Fuera de lugar" en TVE, lo que parecía previsible, vistas las audiencias, pero no deja de provocarme pesar, sobre todo pensando en toda la gente que está detrás (alguno de los cuales conozco). La pregunta ahora es qué pondrá TVE los lunes.
- Están desmontando los decorados de "El Síndrome de Ulises", lo que parece significar que también va a cerrar (ésta es una información de la que confío en un 90%, permitámosnos un margen para la esperanza). Tengo el mismo sentimiento de consternación, aderezado con una franca sorpresa, ya que en este caso no lo veía venir. Supongo que probablemente era demasiado cara para la audiencia que hacía. Lo que no sé es si terminarán de emitir la temporada o no.
- Se ha creado EXGAE, según dicen ellos mismos, una asesoría legal "casi" gratuita especializada en librar a los ciudadanos de los abusos de la SGAE y demás entidades de gestión. A mí me parece un poco innecesario, pero para opiniones están los colores, así que les presto este trocín de mi esquinita bloguera.
- Se rumorea que una famosa serie de éxito se plantea cerrar haciendo que su protagonista se suicide y se despierte después en su cama, años atrás, en el comienzo del primer capítulo. Uno de los finales más tontainas, sin sentido y gastados que se pueden concebir. De corto de primero de audiovisuales. Pero bueno, si total vas a cerrar, ¿ya qué más da? (Y no, no hablo de LOST, trankis, tronkis).
- TVE prepara una miniserie sobre el caso de corrupción policial de Coslada. Entre compañeros ya habíamos comentado que ahí había temita para hacer algo. ¿Pero por qué una MINI serie? ¿Por qué no la coge algún listo y se monta un "The Shield" a la española? ¿A que no hay huevos?
A finales de 1995 se estrenó en España "Médico de Familia", serie por todos conocida y que supuso el nacimiento de un género televisivo propiamente español, íntimamente ligado a Globomedia y a algunos de sus creadores como Daniel Écija.
La dramedia se caracteriza, sobre todo, por la mezcla de tonos. Las series de dramedia combinan la comedia y el drama (seguro que el nombre ya os había dado alguna pista, que sois unos listos), generalmente desde una óptica costumbrista. Dramedias claras son, o han sido, "Compañeros", "Javier ya no vive solo", "Los Serrano" y "Los Hombres de Paco". Yo no soy gran fan del género, ya lo digo para que empiecen a insultar desde ahora mismo. Creo, sí, que la mejor comedia siempre conlleva una dosis importante de conflicto y drama, porque los personajes que sufren, y los conflictos potentes, son los que más posibilidades cómicas te ofrecen, al permitir llevar a tus personajes al extremo.
Sin embargo la dramedia, a mi modo de ver, no une la comedia y el drama, sino que las mezcla. Con grumos. Es decir, que no trata tanto de aprovechar un conflicto para sacar comedia de él, sino que se intercalan tramas dramáticas con tramas cómicas, de tal forma que puedes encontrarte una escena muy paródica y de mucho reír seguida de otra de mucho llorar, lo que a mí me produce cierta sensación de falta de unidad y, como espectador, me desconcierta, porque no sé exactamente "qué es lo que estoy viendo".
El ejemplo más claro de esta desorientación en la clave narrativa la tenemos en "Los hombres de Paco",serie de notables aciertos que ha sufrido temporada tras temporada los vaivenes de una indefinición de tono de partida. Empezó siendo una comedia que parodiaba las series de policías, donde las tramas profesionales estaban tratadas desde un punto de vista cómico, y las tramas personales y sentimentales condensaban cierta carga dramática pero sin excesos. Poco a poco esto fue cambiando (debido sobre todo a decisiones de la producción ejecutiva, que buscaba cómo afianzar el producto en la parrilla). Las tramas personales ganaron cuerpo, las profesionales abandonaron progresivamente la parodia y empezaron a incluir elementos de trhiller y de culebrón, con personajes infiltrados en mafias, momentos de peligro real y crecientes secuencias de chicos amenazados por asesinos o al borde de la muerte en hospitales.
Las audiencias demuestran que esta nueva dirección no ha supuesto un error, pero claro, es cuestión de gustos. A mí me entretenían más los polis patosos que los polis lloricas de ahora, que me agotan con tanta intensidad. Si bien, creo que la serie se mantiene gracias a algunos puntales como un magnífico cásting (la mayoría de sus actores defienden con valentía líneas y actitudes muy complicadas) y un planteamiento inicial muy acertado, sobre todo en lo que respecta a la tensión sexual no resuelta (al contrario de la de "La Familia Mata", que ni tiene tensión, ni es sexual, ni está irresuelta).
Uno de los principales motivos de la existencia de la dramedia tiene evidentemente que ver con la duración de las series en nuestro país.Es mucho más asequible escribir una dramedia de 70 minutos que una comedia de 70 minutos. Y, posiblemente, es una opción mucho más inteligente.
El problema -para mí- es que en este país el éxito de la dramedia (junto con el de otras muchas producciones) ha favorecido que, bajo esa pátina de costumbrismo, trascienda una comedia algo ramplona, gañana, como la llaman algunos, de bigotudos de bar y pedorretas verbales. Que no es que no tenga su razón de ser y su sitio, ojo, pero es que ha acabado por convertirse aparentemente en la única opción humorística para las cadenas. Hace mucho que pregunté qué era eso de la "comedia inteligente" y nadie supo dar con una definición precisa (acabáramos). Lo que sí es más fácil es detectar aquello que NO lo es. Y en este país, por desgracia, casi nada lo es, al menos en ficción (e incluyo la mayoría de las cosas que yo he escrito). (Y menos mal que algunos bandoleros solitarios como los de "Muchachada Nuí" nos redimen un poco, al menos en el terreno del humor surrealista).
¿Pero por qué entre los personajes de nuestras series no puede haber un Frasier, un Ross, un Seinfeld, un David Brent o un Larry David? ¿Por qué todo tienen que ser fruteros y camareros y tontos del culo y machistas y chonis y matrimonios diabólicos? ¿Qué ha pasado con las pausas en la comedia, a dónde se han ido? ¿Y los cambios (interpretativos)? ¿Dónde está la fina ironía, dónde quedaron la parodia soterrada, la sátira mordaz, y las situaciones creadas con tiempo y mimo? ¿Qué nos pasa a los españoles que sólo nos reímos de lo obvio, de lo más borrico?
No tengo respuestas, sólo deseos. Y referentes, claro. La mejor situación cómica exige tiempo para construirse, y una apuesta inequívoca por la credibilidad y la construcción de personajes complejos, afinados, interesantes. El conflicto crea la comedia, no al revés. Os dejo como ejemplo uno de los momentos que más me divierten de "Frasier". Son un par de escenas de un capítulo en el que Frasier decide grabar un anuncio en apoyo de un candidato demócrata (porque su padre ha salido en televisión apoyando al republicano). Se la puse hace unos días a mis alumnos para ayudar a explicar lo que es una buena situación. Fijaos en cómo se toman su tiempo en construir, para llegar a un momento final de complejísima (pero presentada como sencilla) comedia. Fijaos en la pausa única, brutal, de Frasier (la norma básica: más pausa cuanto mayor es la reacción). Cualquier cosa que añada yo será redundante e innecesaria: lo que tienen que hacer es ver la escena...
TVE ha decidido parar la grabación del sexto capítulo de "Plan América", que estaba ya en curso, ante los bajos índices de audiencia del estreno el pasado lunes 7, lo que supone, de facto, el final para la serie. Para mucha gente ese dato supuso una sorpresa y son muchas las razones que se han buscado -a posteriori- para justificarlo. Unas cuantas de las argumentaciones que he oído son:
- El lunes era un mal día para estrenar.
- TVE no la ha publicitado suficientemente.
- No es una serie para TVE, que tiene un público envejecido.
- En general, no es el tipo de serie que se ve en este país en tv.
- Ya hay muchas series de médicos.
- La historia era demasiado truculenta, echaba para atrás.
- El capítulo era aburrido, no enganchaba.
Al fin he podido ver el capítulo entero (lo pueden ver aquí) y he de decir que estoy de acuerdo, sobre todo, con las cuatro primeras argumentaciones, no con las últimas.
"Plan América" es un producto muy digno, bien rodado, valiente, esforzado. Conociendo cómo es el público español, puedo entender que no haya funcionado, pero me entristece que no lo haya hecho. Mi opinión al respecto es la siguiente, por si a alguien le interesa...
Lo que más me ha gustado
- Las ganas de epatar, la valentía a la hora de afrontar conflictos potentes. La secuencia del comienzo, los últimos diez minutos...
- La sencillez con la que la cámara recoge en algunos momentos los sentimientos de los personajes sin necesidad de diálogos.
- Los actores. Buen trabajo de cásting. Quizá demasiados guapos y guapas, aunque soy consciente de que eso es algo ineluctable, inherente al medio.
- La idea en sí misma. Es cierto que hay muchas series de médicos, pero ésta tiene sello propio. La medicina ofrece un marco rico en conflictos, siempre con la muerte acechando, en el que los sentimientos de los personajes se derraman en estado puro. Un universo como el que ofrece "Plan América" añade la tensión y el peligro constante de las armas y la violencia. El resultado depende, siempre, de los personajes y las relaciones entre ellos, pero el punto de partida es abono puro para la ficción.
- La fotografía demuestra una vez más que el HD ya está instalado entre nosotros para quedarse, y que puede dar resultados mucho más que aceptables.
Lo que menos me gustó
- Los primeros veinte minutos tras la secuencia inicial. La cosa se relaja demasiado, la presentación de personajes se me hace algo pesada y se pierde la tensión y la intensidad que se había planteado en un principio.
- El conflicto del médico recién llegado y los flashbacks que intentan explicar cuál es su pasado. Innecesarios, poco claros, y aun así algo previsibles. También es cuestión de gustos, a mí los tíos atormentados me cansan un poco (me recuerda éste al pesado de Jack de "Perdidos", incluso físicamente).
- Echo en falta que los planos respiren más, que haya más planos de situación y veamos mejor las localizaciones. El primer plano es muy televisivo, pero si abusas de él pierde su efecto.
- Me agota un poco tanta música subrayando todo el rato.
- Algunos detalles concretos que me cantan un poco: el hecho de que la chica lleve una camiseta del "Che" (¿es que no sabe a dónde va?); la muerte final "en off", que podría haberse rodado y planteado de manera más creíble; el exceso de crudeza de la joven que no quiere "estampitas" en su cuarto; el momento en el que el guerrillero entra buscando al herido, al que estaban operando ahí mismo hace un momento y no sabemos dónde ha ido (ni lo llegamos a saber)...
En fin, no pasa nada, la televisión es así y nadie se va a morir. Estoy convencido de que el equipo de la serie volverá a levantar nuevos proyectos que seguro serán aún mejores. Pero creo que "Plan América" merecía mejor trato por parte de TVE, que vuelve a demostrar que la paciencia y el respeto por el producto no son abundantes en nuestra industria. Ellos sabían (o deberían haber sabido) lo que tenían entre manos. Era lógico que no empezara fuerte, ¿pero cargárselo al primer día? No señor, si apuestas por algo así, primero véndelo bien, prográmalo bien, y luego déjalo respirar, confía en él, dale tiempo para que la gente que no ve nunca TVE, o directamente no ve televisión, pueda enterarse de que hay por ahí una serie que ha dado un pasito para adelante... Una lástima, oye tú.
Antes de enrollarme, un breve espacio publicitario: Mañana a las 8 habrá una inmejorable sesión informativa en la que mi colega Sergio Vicente y yo mismo responderemos ponderamente a todo tipo de cuestiones que queráis platear sobre el curso que vamos a impartir en el NIC. Si aún tienen ustedes dudas acerca de la conveniencia de cursar o no dicho taller, estoy seguro de que se las aclararemos, probablemente para mal, pero al menos nos encontrarán guapos y listos y reirán como no lo han hecho nunca, dentro de lo serio del asunto.
En otro orden de cosas, les recuerdo de nuevo que este próximo lunes se estrena la segunda temporada de "La Familia Mata". Desgraciadamente el azar o la mala baba han querido que ese mismo día se lance a la arena también "Plan América", serie de la que ya hemos hablado por aquí unas cuantas veces. Maldita sea esta profesión que te obliga tantas veces, ay, a competir con allegados. Les deseo audiencias astronómicas, siempre por detrás de las nuestras, claro, no vayamos a ser todos unos falsos (puestos a pedir imposibles, que se hunda CSI). Yo, de todas formas, no podré ver ninguna de las dos, ya que ese día precisamente comienza el taller del que hacía autobombo más arriba.
He de reiterar mi admiración y alborozo ante la calidad y el acierto de las promos que Antena 3 ha realizado para anunciar esta segunda temporada (pergeñadas por el grande JM), y que fueron rodadas en su totalidad a lo largo de un único día.
Como -curioso- aperitivo de la temporada que viene, rescato unas páginas del cementerio de las escenas que nunca fueron ni serán, que estaba destinada a abrir el capítulo del próximo lunes. Se trata de una idea perpetrada en equipo que yo me limité a poner sobre el papel, con un recurso inspirado de refilón en cierta secuencia de otra serie, que hace un tiempo les colgué aquí (atención, concurso). Tratábamos de mostrar sin demasiadas palabras la nueva situación de tensión y malrollismo que se ha instalado en casa de los Mata. Por desgracia -según yo lo veo-, la cadena nos pidió amablemente que escribiéramos algo más "explicativo". Queda patente así, una vez más, que todo lo que no sea literal, parloteado y mascadito, no encuentra fácil acomodo en los guiones de este país. Ustedes la critiquen. A mí me gustaba, snif.
13. 01. CASA. COCINA. INT/MAÑANA 1
ELVIRA y FERMÍN desayunan en silencio. Entra RAQUEL, les da un beso y se sienta.
RAQUEL
Buenos días...
FERMÍN
Buenos días…
ELVIRA
Buenos días...
GLORIA sale de la despensa con unas cajas de leche. Elvira y ella se miran con tensión.
GLORIA (Sonríe muy falsa) Buenos días.
ELVIRA (Con desdén) Buenos días.
Fermín va a coger una magdalena de una fuente con varias, pero Elvira se adelanta, las coge todas y se las pone en el plato. Fermín se levanta harto y se va. Por la otra puerta entra SUSANA, parece enfadada.
GLORIA (Amable) Buenos días.
Susana se sienta a la mesa sin responder ni mirarla. Come algo. Entra ARTURO.
ARTURO (Contento) Buenos días.
Arturo va a coger algo de un armario pero Gloria se lo cierra de un golpe, a punto de pillarle los dedos, mirando furiosa a Elvira. Arturo retrocede cagado, se sienta y se sirve algo.
ARTURO (A Susana) Buenos días.
SUSANA le mira enfadada, se levanta y se va. Arturo la mira dolido. Entra MARCOS con un crespón. Parece muy hundido.
MARCOS (Triste) Buenos días.
Marcos se sienta y solloza un poquito, pero se contiene haciendo un esfuerzo. Raquel le mira, harta, se levanta y se va. MÓNICA entra con cara de mala leche y se sienta. Arturo la mira temeroso.
ARTURO (Sonríe con miedo) Buenos días.
MÓNICA (Cabreada) ¡¿Buenos días?! ¡¿Buenos días?!
Arturo se levanta acojonado y se va. Se cruza con PABLO que se sienta a la mesa.
PABLO
Buenos días...
Gloria y Mónica miran a Pablo cabreadas y se van. Pablo mira a Marcos que rompe a llorar. Elvira come como si nada. Pablo flipa mucho.
Últimamente varios guionistas más o menos noveles me han comentado que les han ofrecido la posibilidad de trabajar en departamentos de ficción de algunas de las grandes cadenas de televisión. Estos departamentos internos son los que coordinan, vigilan y gestionan el trato con las series (y, en ciertos casos, con los filmes coproducidos). Algunos de estos compañeros están tratando de conseguir un trabajo como guionistas, y tenían dudas respecto a si aceptar o no un puesto centrado en la lectura y el análisis de ideas ajenas, donde la creatividad, por lo general, queda en un segundo plano.
Lo gracioso de todo esto es que algunos de estos guionistas habían enviado pruebas de guión a ciertas series en las que no habían logrado pasar el filtro, y sin embargo tenían acceso a un puesto de trabajo donde podrían opinar, influir o incluso decidir sobre los guiones de esas series para las que no consiguieron ser contratados. Evidentemente, no iban a ocupar puestos directivos en esos canales, pero muchas de las decisiones que se toman en las cadenas respecto a qué rumbo debe tomar una serie, o qué proyectos salen adelante, están basadas en informes realizados por estos jóvenes entusiastas que se dejan la piel leyendo páginas y páginas de guiones, muchas veces terribles.
Éste es sólo un ejemplo que incide en algunos de los problemas más flagrantes de la ficción televisiva de este país, que tienen que ver con el habitual desfase y desencuentro que se da entre los creadores de una serie y la cadena que la compra. Mientras que los guionistas "serios" sueñan con escribir "The Wire", "Los Soprano" o "CSI", las cadenas sueñan con repetir "Cuéntame" o "El Comisario". Mientras que a los guionistas de comedia nos gustaría escribir "Arrested Development", "Curb your enthusiam" o "The office" (otra cosa es que supiéramos), las cadenas piden "Los hombres de Paco", "Aída" y "Aquí no hay quien viva" (con todos los respetos para estas series con tantas cosas que me gustan, pero el desfase en las aspiraciones es evidente).
Mientras que en EEUU las productoras son las que se dedican a producir las series, y las cadenas, a emitirlas, aquí el proceso creativo se expande como un globo y atañe a diferentes equipos, de tal forma que las cadenas asumen como propia no ya la decisión de comprar o no un producto, sino la tarea de resolver y encauzar sus guiones, y las (tantísimas) productoras, ansiosas por vender sus proyectos y llevarse bien con los compradores, entran al trapo sin despeinarse. Cosas de la oferta y la demanda.
El problema no es tanto quién tiene más criterio a la hora de tomar decisiones creativas (¿Cuál es el tono de la serie? ¿Qué personajes funcionan mejor? ¿Tiene que haber mucho de llorar, o mucho de reir? ¿Cuántas tetas ponemos por capítulo?). De hecho, muchas veces las cadenas tienen mejores criterios (tengo unos cuantos amigos y amigas que trabajan en estos departamentos y de cuyo talento no tengo dudas). Lo jodido es que el proceso de toma de decisiones se dilata de una forma excesiva. Las cadenas suelen opinar sobre guiones ya escritos, lo que implica que un cambio brusco de dirección puede afectar a guiones requeterematados. Incluso aunque ese giro repentino sea acertado, sus consecuencias son siempre las mismas: varios capítulos reescritos rápidamente, de manera chapucera, sin tiempo para mimar los detalles y corregir los errores. Y, en lo que a mi experiencia respecta, no hay duda: siempre lucirá más un guión con una premisa más floja que ha sido trabajado concienzudamente, que uno que parte de una idea más brillante pero que se ha escrito rápido y mal (y esto, en aquellos casos en que realmente se opte por una idea brillante que mejora la serie, que son muy pocos).
Ya lo he dicho muchas veces: para mí, uno de los mayores problemas de la ficción de este país tiene que ver con la falta de previsión, con la racanería en los tiempos de la preproducción, con el desdén por los pilotos, con la falta de mimo en los mapas de tramas, en las escaletas, en todas esas cosas que se hacen antes de ponerse a escribir diálogos como locos y para las que nunca hay tiempo, entre otras cosas porque todo se cambia diecisiete veces, porque hay que satisfacer a demasiadas cabezas pensantes (coordinador, productor ejecutivo, jefe de ficción de la productora, analista de la cadena, jefe de ficción de la cadena...). Y al final de esa loca loca carrera en la que tienes que dejar contenta a tanta gente (que hace que nuestro oficio y el de meretriz sean comparados tantas veces), con frecuencia uno se da cuenta de que por el camino nadie se ha acordado de pensar en el público.
Si nos ponemos nihilistas podemos decir que en guión nadie sabe nada. Es posible. Pero entonces mucha gente junta sólo sabe más cantidad de nada. En fin, sé que es predicar en el desierto, pero como llega a mis oídos que algunos de esos miembros de los departamentos de ficción de las cadenas me leen de vez en cuando, les pediré, desde mi más humilde humildad (que tampoco es tan humilde, vale) que nos dejen a los guionistas hacer nuestro trabajo (bastantes trifulcas tenemos ya dentro de los propios equipos), que confíen en que nuestros errores no serán más numerosos, ni más morrocotudos, que los suyos, sólo serán distintos, y tendremos más tiempo para corregirlos. Es cierto, pues, que nos equivocaremos, pero si se toman las decisiones diecisiete veces, se corre el peligro de equivocarse diecisiete veces, mientras que acertar diecisiete veces no creo que sea algo muy posible, o al menos no muy probable (excepto si se trata de mí cabreando a gente con mis posts, que no fallo una, oyes).
El volumen de trabajo me impide prestarles a ustedes la debida atención, dispénsenme. Tendrán más detalles, de momento sólo les digo que "La Familia Mata" volverá, presumiblemente, a principios de Abril. Estoy seguro de que no pueden aguantarse las ganas.
Muchos de ustedes, amigos lectores, me han interrogado a veces sobre los entresijos diarios del oficio de guionista. Como no son asuntos fáciles de resumir, he decidido hacer público hoy, bajo este engañoso titular, un divertido juego que estoy desarrollando, con el que podréis sentir la trepidación y el alborozo que experimentamos a diario los auténticos guionistas televisivos de este país. El juego está inspirado en algunas de las experiencias propias y ajenas más divertidas que he ido atesorando a lo largo de estos años de oficio y cervezas post-laborales. ¡De verdad, anímense a jugar, es muy divertido!
El juego es muy sencillo: consiste en escribir un guión de una serie de televisión. Para que el juego sea más divertido todavía, se tratará de una comedia. Podéis jugar en varios equipos o ejercer de freelances, lo mismo da.
Dos de los jugadores deberán apartarse de la competición para hacer, respectivamente, de productor ejecutivo y de directivo del canal. El productor ejecutivo será además coordinador de guión y llevará la banca. El directivo de televisión fumará puros.
Pero lo que hace de este juego algo realmente divertido y apasionante es que el objetivo del mismo no consiste simplemente de escribir el mejor guión posible; ¡eso sería tan fácil! Aquí el que gana es el que consiga más puntos. ¿Y cómo se ganan los puntos? Pues a eso vamos...
Normas generales del juego
- Habrá un límite de tiempo para escribir el capítulo. Pongamos una semana. Si acabas el capítulo antes, ganas puntos. Pero cuidado, no fuerces la máquina: si lo acabas demasiado pronto, corres el riesgo de que el productor ejecutivo desconfíe de tu exceso de talento y te lo haga reescribir entero, con lo que ¡ay! volverías a la casilla de salida.
- La duración aproximada del capítulo deberá ser mínimo de 70 minutos, digamos que entre 70 y 80 páginas. Si escribes más ganas puntos, siempre que no aumenten en exceso los costes de producción, o la banca te penalizará y te verás obligado a reescribir.
- Antes de dialogar tendrás que hacer una escaleta. No debes perder demasiado tiempo en la escaleta porque lo más importante es que tu capítulo tenga muchos chistes de diálogo. Cuantos más chistes tengas, más puntos haces. Si son chistes zafios y poco inteligentes, cuentan doble.
- Pero ojo con la escaleta: asegúrate de que tu productor ejecutivo te la aprueba antes de ponerte a escribir, o te arriesgas a caer en la casilla "comiénzalo todo de nuevo" justo cuando ya estabas a punto de terminar.
Los personajes
- Contarás con seis personajes protagonistas. Chica 1, chica 2, chica 3, chico 1, chico 2 y chico 3. Combínalos con maestría para que ninguno de ellos desaparezca del capítulo demasiado rato.
- El actor que interpreta al chico 1 es uno de los dueños de la productora: asegúrate de darle los mejores chistes, ganarás puntos. De igual forma, si los chistes de los demás son mejores que los suyos, puedes perder puntos.
- El chico 2 y la chica 3 hacen muy mala pareja y son aburridos. Intenta no escribir demasiadas escenas para ellos juntos o perderás audiencia y dinero de la banca.
- El ejecutivo de cadena te pedirá que el chico 2 y la chica 3 salgan mucho rato juntos.
- El chico 3 es el más divertido de todos. Intenta meterlo en todas las escenas que puedas, pero sin que quede demasiado evidente para que el chico 1 no se mosquee y te quite dinero de la banca o te despida (¡lo que significa que serías directamente eliminado del juego!).
- La chica 3 es novia del Productor ejecutivo. Meterla mucho en el guión te dará puntos. Hacer que se bese con cualquier chico quita puntos. Hacerla lesbiana y que se enrolle con cualquier chica, te da puntos.
El guión
- Tienes que escribir pensando en todos los públicos inimaginables. Tienes que gustar a las abuelas y a los niños, a los empresarios y a los currelas, a los tontos y a los más tontos, a los zapateristas y a los rajonianos. Cuanto más inconcreción, vaguedad y falta de apuesta tenga tu capítulo, más puntos ganas.
- Lo olvidaba. A última hora te dirán que necesitas meter nuevos personajes: abuelo 1, abuela 2, niño 1 y niña 2. Quién sabe, tal vez esto te ayude a conseguir ese público heterogéneo.
- Está permitido copiar impunemente de otras series, películas y libros. Si son series americanas y de prestigio, copiarlas te da puntos.
- Un exceso de imaginación en la escritura te quita puntos.
- Escribir de manera visual, con mucho subtexto, sin resultar sobre explicativo, quita puntos.
- Abusar de chistes de contraste y chistes de texto da bastantes puntos.
- Escribir con faltas de ortografía, en principio, no quita puntos.
La Banca
- La banca te obliga a no utilizar más de dos exteriores en el capítulo, a ser posible que estén cerca (por ejemplo, una hamburguesería y un descampado que está enfrente. Un iglú y una pirámide serían el caso contrario a evitar).
- La banca te obliga a que no utilices más de dos personajes episódicos, a no ser que casi no hablen y puedan ser baratos y malos. También puedes tener actores episódicos caros y malos. De hecho, es muy habitual.
- La banca te obliga a no escribir escenas con multitudes, a prescindir de cualquier tipo de efecto especial, a limitar las escenas con muchos de tus personajes juntos y a hacer escenas largas y aburridas. Cuanto menos ritmo tenga el capítulo, más puntos obtienes de la banca.
El Productor Ejecutivo y el equipo
- Lo divertido de jugar bajo la supervisión del productor ejecutivo es que estarás a merced de sus cambios de humor e incluso de las sustancias que haya ingerido. Tendrás que aprender a adaptarte a cada nueva y sorprendente circunstancia.
- Tener sexo con el productor ejecutivo es, posiblemente, lo que más puntos puede darte de todo el juego. Excepto quizá tener sexo con el ejecutivo de televisión, pero es más difícil acceder a él, a no ser que vaya a la fiesta de Navidad.
- Para que todo sea mucho más divertido, están permitidas las envidias entre los concursantes, las puyitas, las zancadillas. Puedes envenenar con tus comentarios las reuniones de guionistas y desprestigiar al resto de jugadores ante el productor ejecutivo. De todo esto saldrán muchas risas una vez que hayáis terminado la partida, ya veréis.
- Si eres mujer, casi todo te puntúa menos que a los hombres. Además te encargarás del orden en los armarios y de limpiar los cafés derramados.
-Necesitas un sueldo mínimo para poder sobrevivir. A lo mejor la banca no te lo paga. Puedes presionar al productor ejecutivo para que te lo suba. Él puede despedirte. Todas las opciones están abiertas.
- Tus compañeros, familiares y amigos pueden criticar constantemente tu trabajo para minar tu confianza. ¡Es parte del juego!
- Si te conviertes en un cínico irredento es posible que ganes más puntos, y tienes muchas más opciones de llegar a ser productor ejecutivo, ¡con lo que podrías aprobarte a ti mismo tus propios guiones!
- Para poder pasar a la segunda fase, necesitas que el productor ejecutivo te apruebe el capítulo. Puedes defender tu guión para que no te obligue a perder demasiado tiempo con cambios, así terminarás antes y ganarás más puntos.
- ¡Pero cuidado!, si defiendes con demasiado ahínco tu guión, puedes ser directamente eliminado por malrollero y por no jugar a favor de la serie (¡ey, nadie dijo que fuera fácil!).
La vuelta final
- Una vez que el guión es aprobado por el productor ejecutivo, llega lo más complicado: conseguir la aprobación del ejecutivo de televisión. Lo gracioso de todo esto es que muchas veces el criterio del productor ejecutivo y el del ejecutivo no tienen nada que ver. De hecho, puede ocurrir incluso que ninguno de los dos sea guionista, con lo cual sus cambios serán tan caprichosos, antitéticos y difíciles de desencriptar que el juego se volverá mucho más interesante e impredecible para todos. ¡Qué emoción!
- Pero lo mejor de todo es que una vez que llegas al final del juego hay una última carta que puede cambiar las tornas totalmente: la carta del público. Nada de lo que haya pasado hasta ese momento importa, la audiencia puede determinar caprichosamente que el guión con menos puntos sea el ganador, o al contrario, que el más puntuado se vaya a la mierda en un plis (ya hemos aclarado que la cantidad de puntos conseguidos no tiene en principio relación directa con la calidad del guión).En fin, ¡nada está escrito en este juego sorprendente y siempre cambiante!
Y éste es, en resúmen, el juego. Está en fase de creación, así que pueden ustedes aportar nuevas y divertidas normas.
Recuerden: una semana. 70 páginas de comedia disparatada. ¡Y cuidado con el Productor, el Ejecutivo de la cadena, la Banca, los contrincantes y el público! ¡A jugaaar!
Soy guionista. De comedia, casi siempre. A veces tengo mala leche, pero eso me hace más divertido. Me solivianta que la ficción de este país esté en manos de ejecutivos encorbatados en lugar de en las de gente que tiene ganas de contar historias y divertir.